La gestora Buy&Hold convierte nueve sicavs en fondos de Luxemburgo

Toma la decisión por "el ruido regulatorio" y para favorecer la comercialización

Rafel Valera, consejero delegado de Buy&Hold, y Julián Pascual, presidente de la gestora.
Rafel Valera, consejero delegado de Buy&Hold, y Julián Pascual, presidente de la gestora.

El goteo de desaparición de sociedades de inversión de capital variable (sicavs) no cesa. En enero ha sido el turno de la gestora de fondos valenciana Buy & Hold. La firma ha optado por cerrar las nueve sicavs que tenía y transferir el patrimonio a fondos luxemburgueses.

"Que nadie se engañe, no ha sido una decisión por motivos fiscales. Ni muchísimo menos. Lo hemos hecho porque la inseguridad jurídica que siempre planea sobre las sicavs. Y también, y muy especialmente, porque con la regulación actual era casi imposible vender nuestro producto a través de los bancos", explica Julián Pascual, presidente de Buy & Hold.

La firma gestionaba en sicavs un patrimonio de más de 150 millones de euros. Sus vehículos más emblemáticos eran la sicav Rex Royal Blue, de Bolsa, y la sicav Pigmanort, de inversión flexible. La gestora administra el dinero de más de 2.500 clientes.

La decisión de cerrar las sicavs y convertirlas en fondos luxemburgueses se produjo antes de que el Gobierno anunciara sus planes para reformar la normativa sobre estos vehículos. La intención del Ejecutivo es establecer que las sicavs deben tener al menos 100 socios con una inversión mínima de 2.500 euros. Así se evitaría que una persona rica, o una familia, concentre la inmensa mayoría del patrimonio, y el resto de socios sean testimoniales. Solo si se cumple esta condición, la sicav podrá seguir tributando al 1% en el Impuesto de Sociedades.

"Con esta medida, las sicavs cada vez se parecen más a Bruce Willis. Están muertas, pero aún no lo saben", bromea Julián Pascual. El inversor recuerda que la figura de las sicavs no algo excepcional de España y que existen vehículos similares en toda la Unión Europea. También argumenta que es razonable que tengan la misma tributación que los fondos de inversión, porque son dos vehículos muy similares. "El dueño de la sicav, cuando vende su participación, ya tiene que tributar por las plusvalías generadas. No tiene sentido que haya una tributación previa".

La nueva regulación, aún pendiente de ser aprobada, va a dar la puntilla a las sicavs, según aseguran todas las fuentes consultadas. De hecho, la incertidumbre normativa ha provocado que el número total de sicavs haya caído a cifras de hace 20 años. Al cierre de 2020 había 2.434 de estos vehículos, 993 menos que en 2015.

Cuentas ómnibus

Para la gestora Buy & Hold, el motivo que más ha pesado en trasladar el patrimonio de sus clientes a fondos luxemburgueses ha sido los problemas de comercialización. El mercado español de fondos y sicavs está controlado por la banca. Cada entidad vente los productos de su propia gestora, pero no los fondos o sicavs españoles de firmas independientes.

"Lo bueno de los fondos luxemburgueses es que tienen cuentas omnibus, es decir, que cuando el cliente de un banco quiere comprar nuestro fondo, no tiene por qué revelarnos su identidad. Así el banco está más confiado de que no va a perder ese cliente", explica Julián Pascual.

En España, la regulación de las cuentas omnibus se ha retrasado durante años. Según las malas lenguas, porque la banca no tenía ningún interés en esta figura. La regulación se aprobó en 2011, pero hasta la fecha solo tres gestoras han solicitado el uso de esta figura

En cambio, las gestoras internacionales que llevan una década creciendo con fuerza en España (ya gestionan cerca de 200.000 millones de euros) han utilizado fondos registrados en Luxemburgo para venderlos aquí a través de los bancos. Como estos sí que tenían cuentas omnibus, la banca española no ha puesto pegas.

"Ahora, con nuestros fondos registrados ya en Luxemburgo, esperamos vender más producto entre clientes institucionales, como bancas privada, empresas de asesoramiento financiero o 'family offices' de grupos familiares", explica Pascual.

Buy & Hold ha contratado a Credit Suisse como entidad depositaria, administrador y agente de pagos de sus fondos luxemburgueses. La propia Buy & Hold opera como sociedad gestora, gracias al pasaporte europeo.

El proceso de cierre de las sicavs y traspaso del patrimonio a Luxemburgo no ha sido sencillo. Los representantes de la gestora han tenido que viajar al Gran Ducado hasta en tres ocasiones y los gastos legales son de varias decenas de miles de euros. Además, los costes de operar desde allí son mayores. "Hemos renunciado a parte de nuestra comisión de gestión para que nuestros clientes no se vean afectados", comenta el presidente de la firma.

Julián Pascual también recuerda que había ciertos servicios administrativos y jurídicos que sus sicavs contrataban en España y que ahora tendrán que contratar en Luxemburgo. "Es lamentable lo que hemos hecho en este país con este vehículo. Vamos a contracorriente".

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