La medida estrella para vender fondos sin revelar la identidad del cliente fracasa

La banca privada ha preferido crear réplicas en Luxemburgo

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La medida estrella para implantar en España los fondos de inversión de perfil anónimo, en los que no se conoce la identidad del partícipe, ha fracasado. Dos años después de su aprobación definitiva, solo tres gestoras han adoptado las conocidas como cuentas ómnibus. De ellas, dos reconocen que la iniciativa no ha funcionado, y que se marchan a Luxemburgo, como ha hecho el grueso de la banca privada española.

Este tipo de cuentas anónimas son especialmente importantes cuando se venden fondos de inversión a clientes ricos. El banquero privado puede ofrecer al particular comprar una participación en un vehículo de inversión de un tercero, sin que la gestora que lo administra llegue a conocer quién es el inversor. Así se conjura el riesgo de que le robe el cliente.

Las cuentas ómnibus se introdujeron en España hace casi una década (en 2011). Sin embargo, su uso estuvo muy restringido desde el principio al no permitirse su utilización para partícipes que ya figurasen inscritos en el registro de la gestora.

Ante esta limitación, las gestoras de fondos españolas optaron por crear réplicas luxemburguesas de sus productos, que sí que eran cuentas ómnibus y garantizaban el anonimato. Así distribuían fondos en redes de banca privada, sin ningún temor.

Igual para el cliente, distinto para el sector

  • Hacienda. En muchas gestoras, el cliente puede comprar un mismo fondo con pasaporte español, o con pasaporte luxemburgués. Las obligaciones tributarias del particular no varían para nada con uno u otro formato. Sí que cambia el pequeño Impuesto de Sociedades que paga el propio fondo. En España, se paga un 1%, y en Luxemburgo un 0,01%.
  • Registro. Para las gestoras, tener un fondo luxemburgués es mucho más caro que tener un fondo español. El coste anual básico puede alcanzar los 150.000 euros, con independencia del tamaño. Tanto las tasas que se pagan al supervisor como los costes de abogados son muy superiores.
  • Industria auxiliar. La fuga de gestoras a Luxemburgo también tiene repercusiones en todas las firmas que trabajan para la industria de gestión de activos: los despachos legales, las firmas de auditoría o los bancos custodios son contratados en el Gran Ducado, en lugar de contratarse en España.

La primera fue A&G Banca Privada. Luego llegaron EDM, Fidentiis, Merchbanc... Y luego los grandes bancos: CaixaBank AM; Santander AM; Bankia AM.

En total, las gestoras españolas tiene en fondos de inversión domiciliados en el Gran Ducado más de 10.000 millones de euros, pertenecientes a clientes españoles, de acuerdo con los últimos datos de Inverco, la asociación de las gestoras de fondos.


Desbandada a Luxemburgo

Mientras se producía la desbandada a Luxemburgo, el legislador español trató de corregir el defecto original, pero el proceso duró años. No fue hasta 2018 cuando la gestora Mutuactivos (perteneciente al Grupo Mutua) empezó a ofrecer fondos españoles con cuentas ómnibus. Unos meses después le seguirían las firmas Buy & Hold y Dunas Capital.

Ha sido un esfuerzo infructuoso porque prácticamente no nos ha entrado ni un euro en el fondo con cuenta ómnibus”, explica Rafael Valera, consejero delegado de Buy & Hold. Desde esta entidad han optado por tirar la toalla y seguir el camino de sus rivales rumbo a Luxemburgo. “Es frustrante, pero no nos ha quedado más opción que crear réplicas luxemburguesas de nuestros fondos, para garantizar que se puedan vender bien en redes de banca privada”.

Desde Dunas Capital, comparten este análisis. La venta de fondos españoles con cuenta ómnibus ha sido residual, y la entidad está valorando crear fondos de inversión con matrícula luxemburguesa.

Mutuactivos, pionera en el uso de la figura, tiene una opinión más matizada. “Seguimos apostando por esta operativa, y sí que está llegando bastante patrimonio. No obstante, es cierto que a día de hoy es más fácil distribuir en redes ajenas o en el extranjero a través de Luxemburgo”, explica Luis Ussía consejero delegado de la gestora. Desde la firma, prefieren no revelar el volumen exacto de dinero en fondos españoles con cuentas ómnibus.El problema que citan todas las fuentes consultadas es operativo. Hace falta un desarrollo tecnológico por parte de la gestora, de la plataforma de distribución y también por parte del distribuidor.

Allfunds es la principal plataforma de venta de fondos de toda Europa. Su acceso está limitado a clientes institucionales (gestoras y banca privada). Es la vía que utilizan casi todas las firmas para vender productos de inversión a terceros. Sus clientes se quejan de que los trámites para registrase y operar con una cuenta ómnibus española son más complejos que con una luxemburguesa.

Inversis, rival de Allfunds como supermercado de fondos, quieren empezar a ofrecer cuentas ómnibus españolas antes de junio. “Es adoptar un estándar internacional y no creemos que haya motivo para que no llegue a desarrollarse”, apuntan fuentes de la entidad.

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