Emilio Ortiz: “En Bolsa apostamos por tecnología y compañías alineadas con la transición energética”

Este experto inversor advierte de que en los próximos meses se mantendrá la volatilidad

Emilio Ortiz, director de inversiones de Mutuactivos.
Emilio Ortiz, director de inversiones de Mutuactivos.

El brazo inversor de Mutua Madrileña, Mutuactivos, es uno de los ganadores en un difícil año para las gestoras de fondos. La entidad ha logrado buenos resultados para sus partícipes (está entre las cinco mejores gestoras en términos de rentabilidad-riesgo) y es la firma no bancaria que más dinero ha logrado captar en 2020, más de 250 millones de euros. Su director de inversiones, Emilio Ortiz (Santander, 1966), desgrana cuáles han sido las claves del ejercicio.

¿Qué balance hacen de un año tan complicado?

En marzo no nos podíamos imaginar que íbamos a estar aquí. Nuestros productos de renta fija tienen unas rentabilidades que superan claramente las expectativas de principios de año. Y los de Bolsa, que el 19 de marzo acumulaban fuertes pérdidas, han recuperado mucho. Los de Bolsa europea están casi planos. Nuestro fondo tecnológico lleva casi un 30% de rentabilidad. Un año de rentabilidad mejor de lo esperable.

Y con entrada de dinero nuevo...

Sí, estamos con captación neta positiva en el año. Bastante alta para un año como este. Para nosotros el año ha sido bueno.

¿La recuperación bursátil desde noviembre ha sido excesiva?

Hay varios factores. Primero, que el mercado ha comprado la recuperación de la economía desde que se anunciaron las vacunas. En segundo lugar, el estímulo fiscal, que es casi el 12% del PIB mundial. El tercer factor es el contexto de tipos. El bono español marcó la semana pasada un mínimo histórico en -0,01%. Los tipos negativos son un impuesto al ahorro que lo desplaza hacia activos de más riesgo. Poco a poco todo el dinero se va yendo a la renta variable. El planteamiento del BCE es, o te gastas el dinero, o lo inviertes, o te lo quito.

¿Qué repercusiones puede tener esta política monetaria?

Estamos viendo una inflación en activos financieros que va desde la renta fija hasta el oro o el bitcóin, que ha experimentado un rally espectacular. La renta variable americana está en máximos históricos. Y el Euro Stoxx 50 está en unos niveles impensables en marzo. Además, va a generar más volatilidad en los mercados porque ahorradores que antes estaban en depósitos ahora están en fondos con algo de riesgo. Son inversores que no aguantan las caídas.

¿En qué tipo de activos ven oportunidades de inversión a medio plazo?

Solo vemos valor en Bolsa. Con un bono español a 10 años al -0,01% y una inflación de entre el 0,5% y el 1%, invertir en renta fija es perder dinero en términos reales. La renta fija no tiene mucho margen. Es evidente.

¿Ve paralelismos con lo que sucedió con la burbuja de las puntocom?

Seguramente algunas compañías cotizan a precios inflados, pero no es como hace 20 años. La diferencia fundamental está en que ahora las grandes compañías tecnológicas ganan mucho dinero y tienen balances muy saneados. Quizás, la parte donde hay más paralelismos es en las salidas a Bolsa. Ha sido la mejor inversión este año. Hemos visto a Airbnb duplicar su valor el primer día.

Esta reflexión vale para los gigantes tecnológicos...

El 25% de la Bolsa estadounidense son cinco compañías: Microsoft, Facebook, Apple, Alphabet [matriz de Google] y Amazon. Estas compañías estarán más o menos caras, pero crecen mucho y tienen unos balances espectaculares. Eso no pasaba en 2000 con las puntocom, que estaban muy endeudadas.

¿Qué tipo de tendencias recomiendan para 2021?

Por un lado, compañías que se beneficien de la progresiva vuelta a la normalidad. Por otro, compañías que estén bien posicionadas de cara a la transición energética y, por último, compañías que tengan una tecnología disruptiva.

En las cíclicas, qué compañías les gustan?

Queremos empresas que tengan solidez de balance y que se vayan a ver favorecidas por la vuelta a la normalidad. En algunos sectores, como las aerolíneas, las que aguanten van a salir reforzadas porque algunas de sus rivales han quebrado y se ha reducido mucha capacidad. Aquí estamos invertidos en IAG. En hoteles vemos valor en Accor y en aeropuertos, en el de Zurich. También vemos oportunidades en el inmobiliario. Pensamos que algunas compañías, como Merlin, han sido demasiado castigadas y están baratas.

¿Y en transición energética?

Hay que tener en cuenta que el fondo europeo de reconstrucción va a destinar mucho dinero a transformación energética. Esto está haciendo que compañías como Solaria o Soltec estén volando en Bolsa. Además, tenemos compañías que fabrican los cables y despliegan las redes, como Red Eléctrica. Otras que hacen captura de carbono, como Aker Carbon Capture.

¿En qué se fijan para invertir en empresas disruptivas?

Hay tantos cambios estructurales en cómo somos y cómo vivimos que queremos jugar con nuestros fondos. Amazon es un ejemplo claro. Gente que nunca había comprado por internet se ha animado durante el confinamiento y ahora lo hace con naturalidad. Tenemos en cartera compañías como Ubisoft, especializada en videojuegos, o Prosus, que controla el gigante chino Tencent, una empresa que hace de casi todo en internet... El Mutuafondo Nuevas Tendencias es el vehículo que utilizamos para posicionarnos en estas tendencias. También estamos invertidos en Zooplus, una firma de venta online de comida para mascotas.

Con las nuevas políticas fiscales el endeudamiento mundial se ha disparado. ¿Ya no es un problema como lo era antes del Covid-19?

Hemos cruzado el Rubicón. El mejor ejemplo es Japón. El Banco de Japón tiene el 50% de todos los bonos emitidos por el tesoro japonés, que suponen casi el 250% del PIB japonés. El Banco de Japón no puede ya vender, ni puede tampoco dejar de comprar. Hace dos años escuchábamos al BCE hablar de que se habían alcanzado los límites de la política monetaria y que era la hora de la política fiscal. Ahora, con la pandemia, todo el mundo puede gastar sin miramientos. Cuando llegas a un nivel de deuda tan grande, la única salida es deflactar la deuda, así que los bancos centrales van a fomentar la inflación. Esto ya se hizo después de la Segunda Guerra Mundial.

Normas
Entra en El País para participar