El comercio justo y de proximidad reduce las emisiones

La venta de productos locales y bío creció más de un 80% en 2019

consumo ecológico
Una mujer compra productos de comercio justo en un supermercado.

La pandemia ha dejado en evidencia las numerosas debilidades del sistema comercial actual, agravando, aún más si cabe, las crisis sanitaria, económica y social que sufren muchos países. Ahora más que nunca, las organizaciones de comercio justo, ONG y entidades de banca ética reclaman un cambio en las políticas comerciales y consideran que se debería aprovechar este momento para establecer modelos económicos más sostenibles para las personas y para el planeta.

Estamos ante un sistema alimentario tan cruel que destruye el medioambiente y, además, no produce alimentos de calidad, lamenta Rubén Carrasco, gerente de agricultura ecológica de Triodos Bank: “La situación es crítica a efectos de emisiones de CO2 y desigualdad. Los retos que afrontamos como banco son los mismos que tiene la sociedad en su conjunto, que es cambiar de paradigma e ir hacia un sistema alimentario resiliente y justo para todos los miembros de la cadena de valor y que aporte alimentos sanos”.

La facturación se disparó por encima de los 170 millones de euros

Carrasco cree que debemos dejar atrás la concepción errónea de que finanzas y salud son dos cuestiones separadas: “Muy al contrario, nosotros entendemos que la interconexión entre ambas es directa y es fundamental para alcanzar el cambio de sistema que proponemos”.

La tendencia al alza en el consumo de productos de comercio justo y de proximidad en España, con un crecimiento de más del 80% en 2019 y un volumen que supera los 170 millones de euros, no significa que no quede un largo camino por recorrer.

ONG y entidades de banca ética piden un cambio en las políticas comerciales

Estamos lejos de otros países europeos y estas cifras solo suponen un 1,4% del total mundial, aunque, según datos recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en los primeros meses de este año las ventas aumentaron un 39,6% respecto al mismo periodo del año pasado. Habrá que esperar para comprobar si es una tendencia puntual derivada del confinamiento o si tiene un mayor recorrido.

“Hay un punto de inflexión en la venta de productos de comercio justo. Los consumidores han entendido que está en sus manos ayudar con una compra responsable y sostenible a los más vulnerables del planeta”, señala Álvaro Goicoechea, director de Fairtrade Ibérica, el sello de certificación que representa el 94% de este tipo de productos vendidos en España. Goicoechea explica que las marcas están descubriendo una vía de diferenciación que les permite posicionarse como empresas sostenibles y también conectar con sus clientes.

La agricultura y la ganadería generan más del 20% de las emisiones de CO2 del planeta

Por su parte, la ONG Comercio para el Desarrollo (Copade) trabaja con comunidades de productores, tanto de países con economías primarias como desarrolladas, para promover estructuras socioeconómicas sostenibles y respetuosas con el medioambiente que hagan a estos grupos protagonistas de su propio desarrollo. Su presidente y director general, Javier Fernández, considera necesario “cambiar hacia otro modelo económico que ponga en el centro los derechos de las personas y el cuidado del medioambiente frente a la acumulación de beneficios”. Copade ha puesto en marcha varios proyectos en Ecuador en comunidades muy castigadas por la crisis.

Es importante considerar los productos de proximidad, bío, bien pagados y comercio justo local como una necesidad casi planetaria, resalta el fundador de Copade, y opina que el salto en la venta de productos ecológicos y de comercio justo durante la pandemia refleja que se ha despertado cierta conciencia.

Desperdiciar comida contamina

Selección de productos de comercio justo.
Selección de productos de comercio justo.

Soluciones. La agricultura y la ganadería generan más del 20% de las emisiones de CO2 del planeta. Sin embargo, los consumidores, en general, no creen que desperdiciar alimentos pueda afectar al medioambiente. Los hogares españoles tiraron a la basura 1.352 millones de kg/l de alimentos y bebidas en 2019, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Para ayudar a resolver este problema global, la app To Good to Go conecta a millones de usuarios con miles de restaurantes, supermercados, panaderías o fruterías que tienen excedentes de comida al final del día y la venden en packs que los usuarios compran a través de la aplicación por un precio muy reducido. Madalena Rugeroni, directora de To Good to Go, señala que “el objetivo es inspirar y empoderar a la sociedad en esta lucha contra el desperdicio de alimentos y aportar soluciones que permitan ayudar a resolver este problema global”. España se ha comprometido a reducir el desperdicio alimentario a la mitad para 2030, dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

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