A Dylan le sienta bien vender, pero no cambia los tiempos

Los inversores cada vez están más interesados en los derechos de autor musicales como activo alternativo

A Dylan le sienta bien vender, pero no cambia los tiempos

Es posible que la lluvia esté cayendo fuerte sobre muchos músicos durante la pandemia, pero no es el caso de Bob Dylan. Universal Music anunció el lunes que su división editorial ha comprado todo el catálogo, con más de 600 canciones, de la leyenda de 79 años. El valor del acuerdo se calcula en cientos de millones de dólares.

Los inversores cada vez están más interesados en los derechos de autor musicales como activo alternativo. El argumento en favor de la inversión descansa en parte en la recuperación continua. Los servicios de streaming de Spotify, Apple y otros han servido para revitalizar el sector. En Estados Unidos, las ventas de música grabada registraron un aumento anual compuesto del 13% entre 2015 y 2019, según Deloitte, y los ingresos del año pasado alcanzaron el máximo en 10 años. Los ingresos por regalías son muy estables, un dulce que no amarga a nadie. Los artistas están bajo presión para que vendan. El dinero que ingresaban por las giras se acabó en 2020. Sin duda, muchos estarán buscando liquidez para resguardarse de la tormenta. Al igual que la renta variable estadounidense y muchos otros activos, los derechos musicales han ido cambiando de manos a múltiplos que superan la media: en torno a 10 o 18 veces los royalties anuales frente a 8 veces o 13 veces en años recientes, según el WSJ.

Dylan probablemente no se beneficie a largo plazo del aumento del streaming, así que para él tiene sentido hacer caja ahora en un mercado caliente. De todas formas, los artistas más jóvenes y menos famosos deberán tener cuidado a la hora de renunciar a sus ingresos futuros, por no hablar del riesgo de ver que tus canciones las controlan gentes que no te caen bien, como le ha ocurrido a Taylor Swift. Vender un puñado de canciones te puede resolver los problemas de liquidez ahora, pero venderlo todo a granel y con prisas es algo que pueden lamentar seriamente en el futuro. El valor presente un día será pasado y, en lo que a las finanzas de la industria musical respecta, los tiempos están cambiando, como diría Dylan.