Tecnología

Apple, demandada en Europa por la ralentización de los viejos iPhones... le reclaman 180 millones

Euroconsumers reclama una compensación a los consumidores europeos, después de que la compaññia haya acordado pagar 500 millones de dólares en EE UU por la misma causa

Logo de Appleen una tienda de la compañía.
Logo de Appleen una tienda de la compañía.

El grupo de defensa del consumidor Euroconsumers ha presentado dos demandas coletivas contra Apple por unos 180 millones de euros por la "obsolescencia programada" de sus iPhones. Las demandas cubren a los propietarios de iPhone 6, 6 Plus, 6S y 6S Plus y alegan que Apple participó en "prácticas comerciales injustas y engañosas". Reclaman una indemnización de al menos 60 euros de media por cada consumidor afectado en Bélgica y en España.

Las demandas han sido presentadas por las organizaciones asociadas a Euroconsumers OCU (en España), que en su caso pide una compensación de entre 99 y 189 euros, y Test-Achats (en Bélgica). El grupo también planea presentar demandas colectivas adicionales en Italia y Portugal durante las próximas semanas. “Este paso dramático se produce después de que los consumidores europeos intentaran resolver este problema con Apple fuera de los tribunales, sin éxito”, aseguran desde la organización.

Las demandas en Europa se producen después de que la compañía de la manzana accediera a sellar el pasado marzo un acuerdo extrajudicial en EE UU por 500 millones para poner fin a una demanda colectiva por el mismo asunto. Apple dijo que "impugnaba enérgicamente las reclamaciones alegadas en las demandas" y que llegaba a este acuerdo "para evitar litigios onerosos y costosos". Pero reiteró que no era "una admisión de irregularidades, culpa, responsabilidad o daños de cualquier tipo".

Euroconsumers sostiene que Apple engañó a los consumidores para que descargaran actualizaciones de software que ralentizaron deliberadamente sus iPhones para inducirles a comprar modelos nuevos. Un hecho que saltó a los medios en 2017. La firma que dirige Tim Cook sí admitió entonces que estaba ralentizando el funcionamiento de modelos de iPhone antiguos como el 6 y el 7 mediante las actualizaciones del sistema operativo iOS con el objetivo, según la compañía, de compensar la capacidad más limitada de sus baterías y prevenir así que los dispositivos se sobrecargasen y apagasen.

Según los términos del compromiso alcanzado en EE UU, que aún debe ser aprobado por un juez, Apple pagará 25 dólares a los propietarios de iPhone 6 (que incluyen 6, 6 Plus, 6s y 6s Plus), 7 (que incluyen 7, 7 Plus) y SE que usasen el sistema operativo iOS 10.2.1 o posterior, así como a los propietarios de iPhone 7 y 7 Plus que usasen iOS 11.2 o posterior antes del 21 de diciembre de 2017.

Els Bruggeman, directora de Políticas y Cumplimiento de Euroconsumers, asegura que “los consumidores europeos solo quieren ser tratados con el mismo respeto que los consumidores en EE UU”. Las demandan de este grupo cubren más de tres millones de modelos de iPhone 6, iPhone 7 y iPhone SE vendidos en los cuatro países citados entre 2014 y 2020.

Desde el grupo de defensa del consumidor europeo también recuerdan que el mes pasado Apple anunció que pagará 113 millones de dólares para resolver las acusaciones de una coalición de 33 Estados de EE UU (entre ellos California, Texas, Arizona, Arkansas e Indiana) y el Distrito de Columbia para poner fin a la misma acusación. 

Euroconsumers explica que ellos enviaron una carta a Apple el pasado 2 de julio pidiéndole que ponga fin a la obsolescencia programada de los iPhones y compense a los consumidores europeos. “Los consumidores están cada vez más molestos por los productos que se desgastan demasiado rápido y los modelos de iPhone 6 son un ejemplo de ello. No solo causa frustración y daño financiero, desde un punto de vista ambiental también es absolutamente irresponsable. Los consumidores quieren ser tratados con respeto, exigen una compensación justa y teléfonos sostenibles”, añade Bruggeman.

Desde Apple insisten en que "nunca hemos hecho, y nunca haríamos, nada para acortar intencionadamente la vida útil de ningún producto de Apple o degradar la experiencia del usuario para impulsar las compras de nuevos modelos por parte de los clientes. Nuestro objetivo siempre ha sido crear productos que a nuestros clientes les encanten y hacer que los iPhone duren el mayor tiempo posible es una parte importante del mismo".

Apple fue multada con 25 millones de euros el pasado febrero por el organismo de control del consumidor de Francia por engañar a los consumidores, y a finales de 2018, la autoridad de competencia de Italia multó a la compañía con 10 millones de euros, la cifra máxima permitida, después de determinar que las actualizaciones de software de Apple causaron “fallos graves y redujeron significativamente el rendimiento” de los iPhone. También multó a Samsung con cinco millones de euros por reclamaciones similares.

“Euroconsumers está enviando un mensaje claro a Apple de que ya no se puede aceptar la obsolescencia programada”, concluye Bruggeman.

Normas
Entra en El País para participar