Guía para abogados: cómo realizar un buen interrogatorio en un juicio online

Las habilidades que debe desplegar el letrado varían si se trata de un testigo directo o de un contrainterrogatorio

Guía para abogados: cómo realizar un buen interrogatorio en un juicio online

Es una obviedad: una sala de vistas poco tiene que ver con una videollamada a través de Zoom o Microsoft Teams. Por ello, los abogados que se adentren en los juicios online tienen que adaptar sus habilidades profesionales a las condiciones del entorno virtual. La jornada Técnicas de interrogatorio presencial y virtual, impartida por Jordi Estalella, socio de la consultora Alterwork, y Óscar Fernández León, abogado experto en habilidades profesionales, profundizó en cómo deben abordar los letrados este momento que, en muchos procedimientos, puede resultar determinante para lograr una sentencia favorable o contraria a los intereses del cliente.

Existen dos tipos de interrogatorios: los directos, que se realizan a un testigo favorable, llamado por la propia defensa; y los contrainterrogatorios, los que tienen lugar con un testigo llamado por la contraparte que, presumiblemente, declarará en contra de los intereses del propio cliente. Las técnicas que deben desarrollarse en cada uno de ellos son asimétricas o contrarias.

Características del interrogatorio online

Como punto de partida, es importante saber que el entorno virtual modifica algunas de las características de los interrogatorios presenciales. Así, según describe Estalella, en los juicios online el testigo siente menos presión y estrés que en una sala de vistas. Asimismo, se pierde agilidad en la réplica y resulta mucho más fácil ocultar el engaño (al reducirse lo que se ve del interrogado y perderse muchos matices de su expresión verbal y no verbal, se dispara la dificultad de captar los indicadores de que no está diciendo la verdad).

Por otro lado, al realizarse a través de una pantalla, los elementos que componen la comunicación (voz, mirada, gestos, actitud corporal) son diferentes, y esto modifica la atención del juez, que en lugar de encontrarse en un espacio físico, cuenta en las dimensiones de una pantalla de ordenador con todos los actores presentes en el juicio. Esto provoca que pueda controlar lo que sucede de forma mucho más amplia, pero a la vez que en momentos determinado se concentre sobre uno solo de los intervinientes.

Pautas generales del interrogatorio directo

Como expuso Fernández León, en todos los interrogatorios rige el principio de que solo se debe preguntar cuando se tenga un objetivo "relevante y alcanzable". En caso contrario, es mejor guardar silencio. En los directos, la meta será favorecer la credibilidad del testigo o de su testimonio.

¿Cómo deben formularse las preguntas en un interrogatorio directo? Según el experto, deben ser abiertas (que permitan que el interrogado desarrolle sus ideas), pero no excesivamente narrativas (hay que evitar que se disperse). Además, deben estar enunciadas de forma clara y sencilla (lenguaje común, bien articulado, preferiblemente breves) para que el testigo las entienda sin mayor dificultad. En ningún caso deben realizarse preguntas sugestivas, y es conveniente evitar las cuestiones cerradas y solo utilizarlas cuando sea necesario concretar un aspecto determinado.

Debe haber una preparación previa de la declaración que ayude al testigo a conocer el entorno al que se va a enfrentar, qué actitud debe desempeñar y qué se espera de él. El acercamiento del abogado, una vez se inicia el diálogo, debe ser amigable y directo, y la secuencia de preguntas seguir un orden lógico.

Como consejos, Fernández León incluye, además, escuchar la declaración, anticiparse a las debilidades que tratará de explotar la contraparte y no confiarse porque "donde se ganan los juicios es en los interrogatorios directos", reflexiona el letrado.

Interrogatorio directo online

Debido a la distinta atención que el testigo recibe del juez una vista virtual, Estalella resalta que en estos casos conviene extremar aún más el celo a la hora de decidir quién acude a declarar y quién no. "Debemos tener claro que es alguien que se expresa bien y da percepción de credibilidad", explica.

Ante la webcam, Estalella recomienda enseñar al interrogado a emplear una sintaxis simple y una gestualidad "moderda", así como aleccionarle para que cuide el encuadre de la cámara. "Es importante que se le vean las manos para que pueda mostrar congruencia entre el lenguaje verbal y el no verbal. Eso le dará más credibilidad", señala.

El peligro, señala el experto, es que la mayor relajación que produce declarar en su casa o en una sala a solas, puede originar que el testigo "hable más de la cuenta". Para evitarlo, la consigna del abogado debe ser clara: que se limite a contestar lo que se le pregunta.

Pautas generales del contrainterrogatorio

Los contrainterrogatorios, según Fernández León, exigen el doble de preparación que los interrogatorios directos. Ello "porque el camino es mucho más tortuoso", avanza. En estos casos también es necesario tener claro el objetivo y la convicción de que este es alcanzable: desacreditar al testigo, desacreditar el testimonio o limitar los daños que ha provocado su declaración previa. 

Al contrario que en los directos, en los contrainterrogatorios las preguntas deben ser cerradas (concretas), sencillas y claras. "Jamás hay que pedir una explicación larga al testigo porque lo más probable es que, con ella, vuelva a su declaración anterior y vuelva a exponer la información que queremos eludir", subraya el letrado.

En su opinión, la mejor aproximación al testigo en un contrainterrogatorio es la indirecta y amigable. Ser excesivamente directo u hostil, reflexiona, puede poner al interrogado en guardia y que este trate de mantener su versión a toda costa. Asimismo, conviene un ritmo rápido, con escasas pausas y silencio. El abogado debe mantener el control del diálogo y mostrar una actitud segura y calmada.

Contrainterrogatorio online

Estalella resalta que la gran mayoría de técnicas del contrainterrogatorio son aplicables en el entorno virtual. "Las preguntas deben ser cerradas para generar cierto estrés en quien declara. Hay que tratar de llevarle a una situación incómoda para refutarlo", aconseja. En este sentido, es preferible no seguir un orden cronológico o temático en las preguntas porque "así el testigo no puede anticiparse a por dónde piensa ir el letrado".

El especialista señala que es probable que a los abogados les cueste un poco más controlar el interrogatorio porque, al estar en casa, el testigo suele sentirse con más confianza. "Eso puede ser bueno porque cuenten más de lo que deberían, pero en caso contrario, no hay que temer a recentrar la pregunta o actuar para retomar el dominio del diálogo".

Según Estalella, es importante que los letrados, ante el ordenador, miren a cámara e incluso se inclinen un poco hacia adelante (lo cual puede ayudarles a ganar cierta capacidad de intimidación). E, incluso, si el testigo se encuentra demasiado cómodo, un truco que aconseja es interrumpirle con un "no se le oye bien" para sacarlo de su discurso.

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