La británica Liberty Steel se lanza a comprar la división de acero de ThyssenKrupp

La unión de ambas generaría un gigante europeo y el decimosexto mayor productor del mundo, con 17,8 millones de toneladas

Sanjeev Gupta, consejero delegado de Liberty Steel
Sanjeev Gupta, consejero delegado de Liberty Steel

La británica Liberty Steel prepara su asalto para hacerse con la división de acero de la alemana ThyssenKrupp tras presentar una oferta no vinculante para adquirirla. "Liberty Steel está convencido de que la combinación con Thyssenkrupp puede ser la respuesta correcta desde un punto de vista económico, social y medioambiental", ha asegurado la firma en un comunicado en el que no se detallaban datos económicos.

ThyssenKrupp es el segundo mayor productor de acero en la UE, con 12,25 millones de toneladas, muy por detrás de Arcelor Mittal, con 97,3 millones de toneladas, que también es el mayor productor mundial. Los datos de la Organización Mundial del Acero otorgan a Liberty Steel una produccion de 5,41 millones de toneladas. La suma de ThyssenKrupp y Liberty generaría un gigante europeo con una capacidad de fabricación de 17,7 millones de toneladas, lo que le auparía a la decimosexta posición del ranking mundial.

La operación, sin embargo, tendrá que salvar dos obstáculos. El primero es el de la Comisión Europea, que ya vetó la compra de la alemana por parte de la india Tata Steel en junio de 2019 tras concluir que la unión de ambas "habría reducido el número de proveedores disponibles y provocado un aumento de los precios en los productos para empaquetado de acero revestido y laminado, así como en productos de acero galvanizado para la industria del automóvil". El segundo será el propio ejecutivo alemán, que ya está sufriendo una fuerte presión social para que se rescate a una compañía fundada en 1999, que emplea a cerca de 29.000 trabajadores y que ha perdido 700 millones de euros en los nueve primeros meses de 2020.

Martina Merz, consejero delegado de ThyssenKrupp, precisó a principios de semana que la compañía baraja todas las opciones para la división de acero, incluía la entrada del Gobierno alemán en el capital. Algo a lo que se ha opuesto con firmeza el ministro de Economía, Peter Altmaier, que prefiere gastar el dinero en favorecer la transición hacia una producción de acero basada en hidrógeno. Fuentes consultadas por Reuters recalcan que la firma alemana también estaría explorando acuerdos estratégicos con la sueca SSAB (el tercer mayor productor de la UE, con 7,62 millones de toneladas) o la alemana Salzgitter (la cuarta con 6,90 millones de toneladas).

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