Las empresas chinas ya producen el 53% del acero mundial pese a Trump

Es la mayor cuota de toda su historia. Trece de los 30 mayores fabricantes del mundo tienen sede en el gigante asiático.

Las empresas chinas ya producen el 53% del acero mundial pese a Trump pulsa en la foto

La guerra comercial que dirimen China y EE UU arrancó en marzo de 2018 con la imposición de unos aranceles del 25% a las importaciones europeas y asiáticas del acero. EE UU apenas producía el 4,8% del acero mundial y había sido testigo del traslado de la actividad y del empleo hacia Asia, que al cierre de 2017 ya controlaba el 49,2% de la producción mundial de acero. Un dato nada baladí toda vez que esa materia prima está presente en la práctica totalidad de los grandes sectores productivos como la automoción, las renovables o la construcción. EE UU se estaba quedando fuera de juego y por ello optó por gravar las importaciones de acero asiáticas y europeas para tratar de impulsar su peso en el comercio mundial.

Un año y medio después, las estadísticas reflejan que la estrategia impulsada por Donald Trump ha tenido el efecto contrario. En 2018, China produjo 928,3 millones de toneladas métricas de acero, lo que supuso un 51,3% del total mundial y la primera vez en la historia en la que superaba el control de la mitad de la producción. “La guerra comercial entre EE UU y China comenzó y sigue por el control del acero”, asegura Bernardo Velazquez, presidente de la patronal Unesid y consejero delegado de Acerinox. La brecha entre China y EE UU, lejos de acortarse, se ha agrandado en la primera mitad de este año. Entre enero y junio, la producción en China se ha elevado en el entorno del 10% y ya representa el 53,1% del total, un máximo histórico, según los datos de la patronal mundial Steel World Association.

Una diferencia que se puede contemplar en el ranking de los mayores productores. Entre las 30 mayores empresas del mundo, 13 de ellas son chinas. En el top ten hay seis compañías del gigante asiático (China Baowu, HBIS, Shagang, Ansteel, Jianlong y Shougang), que controlan el 27% de la producción mundial.

El temor a que los aranceles de Trump provocaran un traslado de ventas chinas a la UE obligó a Bruselas a establecer contingentes arancelarios de forma provisional sobre las ventas asiáticas, que desde el 1 de febrero se convirtieron en fijos. Ni los aranceles de EE UU ni los límites fijados por la UE han servido para frenar el liderazgo de China, espoleado por el fuerte consumo de sus países vecinos. En los dieciseis meses que han transcurrido desde que arrancó la guerra comercial, la producción de acero de China ha crecido una media del 8,1% cada mes frente al 4,8% de la fabricación mundial. La brecha se hizo especialmente relevante a partir de septiembre de 2018, cuando la producción de las fábricas chinas de acero empezó a crecer a tasas de dos dígitos. En la primera mitad de 2019 se incrementó un 7,4% anual, la de Norteamérica subió un 1,4%, la de Rusia se estancó y la de la UE bajó un 2,5%.

Normas