Para Tiffany es mejor pactar con LVMH que jugársela en un juicio

los tres meses hasta que comience son mucho tiempo para dejarlo colgado

Tienda de Tiffany en la Quinta Avenida de Nueva York.
Tienda de Tiffany en la Quinta Avenida de Nueva York. REUTERS

Tiffany tiene tiempo, pero no demasiado. Un juez de Delaware ha dictaminado que habrá un juicio rápido para decidir si LVMH debe seguir adelante con su adquisición de 16.000 millones de dólares de la joyera estadounidense. Todo el asunto debería estar terminado en cuatro días. Pero los tres meses hasta que el juicio comience son mucho tiempo para dejarlo colgado. Una tregua sería preferible.

Las dos casas de lujo debían consumar su matrimonio el 24 de noviembre. En cambio, el tribunal decidió el lunes fijar la fecha del juicio para el 5 de enero. El jefe de LVMH, Bernard Arnault, se niega a pagar los 135 dólares por acción que acordó el año pasado, alegando que Tiffany ha sido mal administrada durante la pandemia de Covid-19. La idea detrás del calendario, según el juez, es dar a ambas partes margen para iniciar “conversaciones productivas”.

Si Tiffany es lista, leerá las señales. Es cierto, el joyero puede mantenerse firme y apostar a que el tribunal obligará a LVMH a seguir adelante con su trato original, con o sin pandemia. Y es cierto que Delaware casi nunca ha dejado a los postores libres de culpa por un supuesto cambio “material” de las circunstancias.

Pero estos son tiempos extremos. Y si LVMH ofreciera un nuevo precio más bajo, digamos los 115 dólares a los que las acciones de Tiffany cotizaban el lunes, sería difícil descartarlo de antemano.
Eso es porque cada día que se alarga la batalla de nervios, Tiffany pierde brillo. Aunque la lucha no está resuelta, no puede invertir significativamente o tomar grandes decisiones estratégicas: lo cual importa de cara a la crucial temporada navideña. Además, incluso a 115 dólares por acción, Arnault probablemente estaría pagando de más. Los analistas esperan solo 620 millones de dólares de beneficio operativo en 2022, según Refinitiv, por lo que el nuevo precio de 14.400 millones le daría un retorno después de impuestos de menos del 4%. Tiffany no debería avergonzarse de conformarse con el segundo mejor precio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías