S&P prevé una estancia larga en la desolación hotelera

Su rebaja del rating de Accor a bono basura es un cambio respecto a su optimismo inicial con la pandemia

Hotel de Tokio (Japón).
Hotel de Tokio (Japón). reuters

Es probable que las habitaciones de hotel estén vacías durante más tiempo. Ese es el mensaje de la decisión de S&P Global de rebajar la calificación crediticia de Accor a bono basura el martes. La agencia de calificación está poniendo un mayor énfasis en un pronóstico de una lenta recuperación que en el fuerte balance del grupo francés y sus mejoradas métricas.

S&P ha cambiado su pronóstico para el negocio de los viajes. Cuando los Gobiernos temerosos del Covid asfixiaron al sector por primera vez en marzo, la agencia se mostró optimista, pronosticando una recuperación rápida y completa. Ahora calcula que la demanda de habitaciones en 2020 será entre un 50% y un 60% más baja que en 2019, y aun un 30% por debajo de ese nivel en 2021.

Para Accor, este nuevo pesimismo significa un descenso de la calificación de BBB- a un grado de no inversión BB+ (Fitch sigue otorgándole una nota BBB-). Una perspectiva de calificación negativa significa una posibilidad de un tercio de hundirse más en bono basura, según S&P.

Eso podría suceder, si la recuperación es tan lenta como anticipa S&P. El consejero delegado de Accor, Sébastien Bazin, ha seguido la moda de la industria hotelera de confiar en los royalties de las franquicias mientras se desprendía de los activos físicos, pero la compañía todavía tiene suficientes propiedades que pierden dinero como para estar quemando hasta 80 millones de euros de efectivo al mes. El propietario de Holiday Inn, InterContinental Hotels, ha logrado que su posición de efectivo sea neutral.

Accor ve las cosas de manera diferente. Tiene casi 4.500 millones de euros de efectivo y facilidades de crédito no utilizadas, suficientes para pagar una gran reestructuración, incluso en los países europeos donde los despidos son caros. En cuanto a la quema de efectivo, bueno, si las tasas de ocupación continúan con el reciente patrón de aumento de 10 puntos porcentuales cada mes, el número debería empezar a disminuir pronto.

El progreso económico después de unos confinamientos sin precedentes es aún más difícil de predecir que la propagación de un nuevo virus. Algunas de las primeras predicciones epidemiológicas eran demasiado sombrías. Bazin no será el único jefe ejecutivo que espere que la cautela de S&P sea igualmente excesiva.

Si esas esperanzas se ven frustradas, la calificación de basura de Accor, y los elevados costes del servicio de la deuda que la acompañan, serán el menor de los problemas de la industria turística.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías