Airvant, drones capaces de desinfectar de Covid las mercancías

La empresa sevillana prepara un protocolo de limpieza en altura para los puertos de Valencia y Sevilla

Airvant
Imagen aérea del puerto de Valencia tomada por un dron.

Una micropyme con mucho recorrido e interesantes perspectivas de crecimiento en el sector logístico es, de entrada, algo que llama la atención. Parece que no es un campo propicio para una compañía tan pequeña, pero la experiencia de Airvant Mediciones Ambientales demuestra que la aportación de valor añadido abre camino en cualquier actividad.

Cuando los fundadores de esta compañía sevillana se lanzaron en 2017 a poner en práctica su idea comercial, “empezamos a contactar con diversas empresas y nos dimos cuenta de que en el sector logístico todavía hay muchas carencias tecnológicas, que aquí hay mucha demanda de tecnología”, recuerda Guillermo Valero, uno de los socios y director general de Airvant.

Los aviones no tripulados de la compañía recogen datos que ayudan a aprovechar mejor los espacios logísticos

La micropyme, pues solamente cuenta con cuatro trabajadores, puso manos a la obra y se dedicó a ofrecer a las empresas logísticas drones dotados de un dispositivo que recoge información del espacio que sobrevuelan. La novedad consiste en que dicho artefacto, un software, recopila datos del espacio, en este caso almacenes, que sirven para optimizar su funcionamiento.

Los aparatos realizan inventarios completos de las mercancías almacenadas, observan e informan de los metros que son aprovechables, hacen labores de vigilancia o sirven digitalmente códigos de barras, lo que ahorra trabajo manual y evita errores. Sobre esto último, por ejemplo, hay que destacar que los drones tienen capacidad para aplicar códigos de barras cada tres segundos.

El proyecto de desinfección en altura ha ganado un concurso del CDTI

“Digitalizamos la cadena de suministros con la información que facilitan los dispositivos de los aparatos y aportamos calidad. Esa es nuestra diferenciación y nuestro valor añadido”, señala Valero. En España existen en estos momentos unas 4.000 empresas de aeronaves no tripuladas registradas como operadores, “pero somos de los pocos que procesamos información y que lo hacemos en espacios interiores. No solo ofrecemos el dron, sino que contamos con un software ad hoc para las empresas logísticas”.

Inicios

Como todas las pymes que empiezan su desarrollo, los inicios de Airvant fueron arduos. Su primer año de vida fue de prueba y error y no se lanzaron al mercado hasta 2018. Fue en Sevilla, zona muy conectada con el sector aeronáutico dado que allí existe una fuerte presencia de la Fuerza Aérea española, que dispone en la provincia de fábricas, laboratorios y bases.

Los socios de Airvant Mediciones Ambientales se instalaron en un vivero de empresas de la Cámara de Comercio de Sevilla, que cuenta con un centro de transferencia dedicado al sector aeronáutico. El patronato del vivero lo forman Airbus, la propia Cámara de Comercio y Catec, un centro tecnológico con más de 100 ingenieros. Esta última entidad fue la que proporcionó a la naciente Airvant el soporte tecnológico necesario y sus instalaciones para realizar las pruebas. Así nació la tecnología propia de la empresa, el sensor con el software que ahora ofrecen al sector logístico.

Los datos se suben a la nube para que estén disponibles en cualquier parte del mundo

La evolución hasta la fecha ha sido positiva. En 2020, Airvant tiene previsto alcanzar los 500.000 euros de cifra de negocio. Su crecimiento se sitúa entre un 30% y un 40% anual, más cerca de este último porcentaje. Y lo más estimulante para ellos es que la pandemia provocada por el Covid-19 no les ha afectado negativamente como a muchas otras empresas. Al contrario: “Durante el confinamiento estuvimos tres meses completamente parados, como todo el mundo. Sin embargo, ahora tenemos una carga de trabajo impresionante porque el dron evita operativas con muchas personas y el contacto entre ellas. Hay mucha demanda en el sector, más por cuestiones de seguridad que de precio”, declara Valero, quien añade que “a largo plazo vamos a salir muy reforzados”.

Asimismo, el Covid-19 ha servido a la empresa para poner en marcha otra iniciativa. Antes del confinamiento, el CDTI, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, contactó con varias empresas para que presentaran proyectos de desinfección en altura con rayos ultravioleta en zonas de actividad logística. En la etapa de la cuarentena, Airvant contactó a su vez con los puertos de Valencia y de Sevilla y se les propuso buscar una nueva fórmula de desinfección contra el coronavirus y también de otros virus, pues se pretende que los protocolos sean duraderos. En España y hasta ahora la desinfección en altura solo funciona en la actividad agrícola.

Un dron con software recoge información.
Un dron con software recoge información.

Airvant presentó un proyecto de desinfección en altura al CDTI y este organismo público que apoya con subvenciones la innovación empresarial lo aprobó en mayo, de forma que sufragará parte de la inversión. El proyecto ha sido subcontratado con el Catec, ya que el CDTI exige que los programas se compartan con centros tecnológicos reconocidos.

En la actualidad, Airvant se encuentra en plena fase de diversificación de sus campos de actuación. Una de las iniciativas en la que está trabajando la compañía se llama Ports 4.0 y consiste en realizar con sus drones y con técnica de visión artificial actividades de lectura y marcaje de contenedores de mercancías en los puertos. De ahí los contactos mantenidos con las terminales de Valencia y de Sevilla.

Cifras

40% es el crecimiento anual máximo previsto en la facturación.

500.000 euros de cifra de negocio espera alcanzar la empresa este ejercicio.

2018 es el año en el que Airvant se lanzó al mercado tras uno de pruebas.

Visión artificial

Precisamente, la técnica de visión artificial es una de las puertas que la micropyme sevillana está abriendo en su diversificación. Además del trabajo con las mercancías en los puertos, Airvant se dirige al sector fotovoltaico con esta tecnología. Su director general explica que su plan ahora en desarrollo es la evaluación de los terrenos antes de que se instalen las plantas fotovoltaicas. La visión artificial es una tecnología mediante la cual un sensor digital toma imágenes que el software procesa, analiza y mide para que los responsables tomen las decisiones adecuadas con esta información. Guillermo Valero se reafirma en que este es el verdadero valor añadido de la empresa, “pues nosotros no invertimos en hardware, solo en software”.

Uno de los hitos de Airvant Mediciones Ambientales ha sido saltar a las plataformas digitales, lo que ha supuesto todo un cambio en su modelo de negocio. De la mano de una multinacional del sector logístico, Airvant ha dado el salto a los mercados internacionales, ya que la información proporcionada por las aeronaves sin tripulación se sube a la nube y los clientes de cualquier parte del mundo pueden consultarla y servirse de ella.

Una aeronave sin tripulación sobrevuela un almacén.
Una aeronave sin tripulación sobrevuela un almacén.

“Para nuestra empresa es todo un salto, pues así entramos en otros países y, además, nos obliga a seguir avanzando tecnológicamente y a no depender solo de los drones y la pericia de los pilotos que los manejan. Es un recorrido de primer orden en la automatización”.

Valero destaca, por último, que no pueden estar más satisfechos con la marcha de una empresa que, en tres años escasos y a pesar del parón provocado por la pandemia de coronavirus, es tan favorable. La tecla, insiste, es haber encontrado un valor añadido que ofrecer a los clientes en el servicio.

La lucha contra el coronavirus y otro proyecto en camino

Los pilotos manejan el dispositivo dentro de un almacén logístico.
Los pilotos manejan el dispositivo dentro de un almacén logístico.

Sede en Aerópolis. Airvant tiene su sede en el Parque Tecnológico Aeroespacial (Aerópolis) de Sevilla, donde se ubica también el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (Catec).

Uno de los cuatro proyectos ganadores. El proyecto aprobado por el CDTI para la desinfección en altura de espacios logísticos es uno de los cuatro a los que esta institución ha dado luz verde como parte de la lucha contra el coronavirus, por lo que sufragará parte de su coste.

Su actividad, en números. La compañía sevillana afirma que, hasta la fecha, sus drones han leído más de 450.000 códigos y grabado más de 16.000 horas de vídeo.

Inventario por volumetría. Otro de los proyectos que Airvant está poniendo en marcha consiste en convertir datos bidimensionales (imágenes planas) en información tridimensional para, a partir de volúmenes, realizar inventarios. Los drones han generalizado el uso de la fotogrametría aérea.

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