Homenaje de Estado a las víctimas del Covid-19

El rey Felipe VI apela a la unidad y a la resistencia como lección aprendida en la pandemia

El rey Felipe VI pronuncia su discurso durante el homenaje de Estado a las víctimas de la pandemia de coronavirus. Ver fotogalería
El rey Felipe VI pronuncia su discurso durante el homenaje de Estado a las víctimas de la pandemia de coronavirus. Efe

Unidad y dignidad para las víctimas del coronavius. El rey Felipe VI destacó este jueves, en el homenaje de Estado a los fallecidos por el Covid-19, la “lección de inmenso valor” de la sociedad española durante la crisis sanitaria. “España ha demostrado su mejor espíritu. Cuando pasen los años y recordemos esta época, recordaremos también que nos hemos dado un ejemplo, una vez más en nuestra historia, de civismo, de madurez, de resistencia, de compromiso con los demás”, señaló el monarca, durante su intervención en el acto celebrado en el patio de la Armería del Palacio Real de Madrid, al que acudió acompañado del resto de la Familia Real.

A la ceremonia civil asistieron alrededor de 400 invitados, entre ellos todos los miembros del Gobierno de Pedro Sánchez, los 17 presidentes autonómicos, autoridades internacionales, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que llegó acompañada del alto representante de Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, del presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y del director general de la OMS, Tedros Adhanom. También acudieron los expresidentes del Gobierno José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy (faltó Felipe González, que excusó la ausencia por un compromiso de agenda), familiares de los fallecidos y representantes de colectivos sociales y profesionales, desde el personal sanitario a los militares, miembros de las fuerzas de seguridad, cajeros de supermercados o profesionales de la limpieza.

La nota emotiva la puso Hernando Calleja, hermano del periodista José María Calleja, fallecido en el mes de abril por coronavirus, que en esta despedida simbólica destacó que “la memoria es un deber, el mejor homenaje que podemos hacer es mantenernos unidos en su recuerdo”, así como construir el país que aquellos que ya no están “hubieran querido compartir”.

Y el nudo en la garganta lo atravesó a los allí presentes Aroa López, enfermera jefa de urgencias del hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Como representante de los sanitarios, que se han jugado la vida en esta pandemia, instó a los poderes públicos y a la sociedad a no olvidar “nunca la lección aprendida”, y destacó que quienes estaban detrás de los trajes de protección que utilizaban para atender a los enfermos “no eran héroes, eran personas”, que han vivido situaciones “que te dañan el alma”. Rabia, impotencia, incertidumbre, “y la presión de tener que aprender y decidir sobre la marcha”, destacó la enfermera.

 

Normas
Entra en El País para participar