Consenso nacional en defensa de la empresa y de la creación de empleo

El Gobierno y la oposición deben tomar nota de la cumbre corporativa de cara a los Presupuestos

La gran empresa sale a la palestra pública una vez superada la parte más crítica de la epidemia sanitaria, y cuando más disperso y difuso está el debate sobre la reconstrucción del país, para aportar sus acreditadas soluciones a la superación de la crisis. Convocados por CEOE, los líderes de las mayores empresas del país exponen desde ayer y durante los diez próximos días sus aportaciones, en una renovada reivindicación de su papel de instrumento activo en la generación de riqueza, de empleo y en el progreso económico, desde la independencia, sin perder la lealtad institucional hacia la Administración y reforzando el compromiso permanente con la sociedad. Tras la irrupción en el debate de mensajes intencionadamente ideológicos en defensa de la supuesta superioridad moral del sector público, los empresarios insisten en la defensa de la libertad de empresa y la economía de mercado, que ha sido la base sólida sobre la que se ha construido el progreso del país en las últimas décadas.

Los empresarios que participaron ayer en la jornada inaugural de esta cumbre de Empresas españolas liderando el futuro sintetizaron en no más de media docena de ideas fuerza sus inquietudes, y pusieron a disposición de los gobernantes las claves para salir airosos de la crisis severa en la que está la economía. Claves que no son nuevas, pero que conviene no olvidar para no volver a los errores del pasado, que muchas veces hicieron más profunda la crisis, en vez de aliviarla.

Como norte fundamental defendieron todas las iniciativas que pretendan reforzar la actividad empresarial y la creación de empleo, especialmente el de las generaciones más jóvenes, y siempre con la transversalidad del consenso político y de los agentes sociales. Una llamada de atención para frenar la escalada de crispación política y de decisiones unilaterales que debe pasar a mejor vida cuanto antes.

Ana Botín, Juan Roig, Pablo Isla, Carlos Torres, Jordi Gual, Josep Oliu, José I. Goirigolzarri, Ignacio S. Galán, Antonio Brufau, Francisco Reynés, José Bogas, José Manuel Entrecanales, José Luis Aguirre o el propio Antonio Garamendi reclamaron un ejercicio de realismo para preservar la seguridad jurídica, respetando la normativa laboral que ha funcionado bien en los últimos años, y generando una fiscalidad que incentive la inversión. Además, expresaron su preocupación por el déficit fiscal y reclamaron su control para garantizar costes de financiación asequibles, y pidieron activar cuanto antes las grandes medidas de transformación de la economía, muchas de ellas varadas en los últimos años baldíos de reformas. El Gobierno y la oposición deben tomar cumplida nota de estas pertinentes aportaciones y acoplarlas a las decisiones políticas en la elaboración de los Presupuestos de toda la legislatura.