Grifols comienza a producir en EE UU la primera terapia plasmática contra el Covid-19

Fabrica una inmunoglobulina con plasma de personas que han superado la enfermedad, destinada a ensayos clínicos con pacientes

Grifols comienza a producir en EE UU la primera terapia plasmática contra el Covid-19

Grifols avanza en una innovación mundial para los enfermos de Covid-19 a través de proteínas obtenidas del plasma de personas que han superado la enfermedad. La multinacional ha iniciado la producción de su inmunoglobulina hiperinmune con anticuerpos específicos contra el virus SARS-CoV-2. Según avanzó este jueves el laboratorio catalán, "se trata del primer medicamento específico desarrollado para combatir" la enfermedad, aunque en EE UU ya se aprobó por urgencia un antiviral de Gilead que previamente se había testado de forma experimental en el caso de otros virus.

La compañía catalana comienza a fabricar este derivado plasmático intravenoso dentro del programa de investigación clínica abierto con la Agencia del Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) y en colaboración con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y la Autoridad de Desarrollo e Investigación Biomédica Avanzada (Barda), que se ha convertido en el gran financiador a nivel global de la búsqueda de vacunas y terapias contra este coronavirus.La empresa colaborará en estudios preclínicos y clínicos (con pacientes) para conocer la eficacia de la terapia.

De momento, esa colaboración se circunscribe a EE UU, aunque la empresa presidida por Víctor Grífols indica que también avanza para establecer colaboraciones en Europa. La vía de los derivados plasmáticos de personas que han superado la enfermedad es una solución alternativa a las terapias farmacológicas que se investigan actualmente con miles de pacientes en todo el mundo y también diferente a las 136 vacunas que actualmente se testan, según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La producción de inmunoglobulinas hiperinmune anti-SARS-CoV-2 se está llevando a cabo en la planta de Grifols en Clayton (Carolina del Norte, EE UU) especialmente diseñada para la fabricación de estas proteínas. El laboratorio espera que las primeras dosis se obtengan en julio.

"La experiencia y el conocimiento desarrollado por Grifols a lo largo de su historia en emergencias sanitarias como la del ébola le permiten ser la primera compañía en iniciar la producción de su inmunoglobulina hiperinmune anti-SARS-CoV-2", explica la empresa en un comunicado.

También recuerda que en el caso de España sigue adelante con su ensayo clínico para evaluar la eficacia de la inmunoglobulina intravenosa a altas dosis en la estabilización o mejora de los pacientes. En el campo de la lucha contra este coronavirus, Grifols también ha desarrollado y fabrica su propio test de diagnóstico, que produce en San Diego (EE UU).

Las inmunoglobulinas son proteínas plasmáticas que actúan como anticuerpos para la defensa del organismo. Como recuerda el laboratorio, el tratamiento con inmunoglobulinas es fundamental en la prevención de infecciones en caso de exposición accidental a agentes infecciosos como el virus de la Hepatitis B o el virus de la rabia, en la prevención de infecciones en pacientes con inmunodeficiencias congénitas (IDP), que incluyen más de 300 enfermedades de las que se conoce el defecto congénito en más de 150. Estas enfermedades están motivadas por la alteración cuantitativa o funcional de los diferentes mecanismos implicados en la respuesta inmunitaria.

El histórico laboratorio catalán, nacido en 1940, también investiga en el uso de productos plasmáticos frente al alzhéimer. En concreto, desarrolla el estudio llamado Ambar (Alzheimer Management by Albumin Replacement), que se basa en evaluar la eficacia del recambio plasmático de los afectados para ralentizar la progresión del alzhéimer. Los primeros avances de los ensayos ya demostraron respuesta positiva en pacientes en estadio leve y moderado.

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