Frente a plataformas de 'Delivery'

Cheerfy facilita a los restaurantes el reparto a domicilio sin que se ahoguen en comisiones

La compañía, que tiene al Grupo Metro y a Techstarts Ventures entre sus inversores, lanza una solución para que los restaurantes creen su propio canal de pedidos online

Carlos Gómez Vendrell, cofundador y CEO de Cheerfy, en una intervención en Horeca Professional Expo.
Carlos Gómez Vendrell, cofundador y CEO de Cheerfy, en una intervención en Horeca Professional Expo.

Con el brote del coronavirus, muchos restaurantes en España se han planteado la necesidad de ofrecer a sus clientes un servicio online con reparto a domicilio o un servicio take-away (pedir online y recoger en el local). Quieren impulsar sus negocios, después de haberse visto obligados a cerrar un largo periodo como consecuencia de la crisis sanitaria.

Los datos parecen avalar este propósito. Contar con un servicio de envío a domicilio puede incrementar la facturación de un local de restauración entre un 15% y un 20%, según publica en su web la Asociación de Hostelería de Madrid. Pero, las comisiones que les cobran por ello las plataformas de delivery, como Uber Eats, Deliveroo o Just Eats, van desde el 20% al 40%, “lo que ahoga a los restaurantes”, explica a CincoDías Carlos Gómez Vendrell, cofundador y CEO de Cheerfy, la plataforma de fidelización para restaurantes operativa en Reino Unido y España, que acaba de lanzar Cheerfy Shop, una solución digital que permite a los restaurantes crear su propio canal de pedidos online, “sin ver comprometida su rentabilidad”.

“El coronavirus ha acelerado tendencias: ha impulsado aún más el delivery y está haciendo que el take-away o los pedidos en sala de forma digital, algo residual hasta ahora en España, estén tomando un papel más importante”, continúa el directivo, que detalla “el ahorro que supone para un restaurante trabajar con Cheerfy Shop”. Según sus estimaciones, en el caso de entrega a domicilio, por encima de 25 euros de pedido medio (umbral típico en este tipo de pedidos), el ahorro es de entre 7 y 15 puntos porcentuales de margen. Si se trata de un servicio Take-away, a partir de cinco euros de compra media, el ahorro es de entre 9 y 13 puntos porcentuales.

“Esas cifras en un negocio como el de la hostelería, que trabaja con márgenes tan estrechos, pueden marcar la diferencia entre ser un negocio rentable o perder bastante dinero”, asegura.

Diferentes costes

Gómez Vendrell señala que para un restaurante que hace delivery a través de Cheerfy Shop, “nosotros no somos el coste más importante. Lo es el coste del transporte del pedido, algo que se resuelve usando empresas que hacen este servicio en modo marca blanca, como Stuart, Mox o Shargo, y su coste típico ronda los cinco euros por pedido. Aunque si en un mismo viaje llevan varios pedidos del mismo restaurante puede reducirse hasta en un 30%”.

Cheerfy Shop tiene, por su parte, un coste variable: una comisión del 1% sobre los pedidos que se hagan a través de su plataforma. Además, han establecido una comisión máxima mensual de 200 euros. “Así, si no vendes no te perjudica, y si vendes muchísimo no deberás pagar miles de euros a Cheerfy”.

Cadenas como Grosso Napoletano, Black Sheep Coffee, New York Burger, Grupo con Fuego, Pizzart y Grupo Lalala son algunas de las cadenas de restauración que van a integrar Cheerfy Shop en sus sistemas. Muchas ya tienen instalado también el primer producto que lanzó esta compañía; Cheerfy Loyalty, una plataforma de fidelización, que incluye una solución de CRM (para gestionar la relación con los clientes), mensajes personalizados (vía SMS, emails y notificaciones push), la gestión de cupones, tarjetas de fidelización, y la recogida del feedback de los clientes.

Cheerfy Loyalty se ofrece en dos modalidades de suscripción, una por 49 euros/mes y, otra por 79 euros/mes, que se integra también con el TPV para vincular los tickets con los clientes. “La suma de nuestras dos soluciones acelera la digitalización de los restaurantes y permite a estos integrar bajo un único paraguas toda la relación con sus clientes, para que puedan interactuar con ellos de una forma personalizada y llevar a cabo diferentes planes de fidelización en los que los clientes acumulan puntos o reciben premios de forma automática, e independientemente del lugar donde estén consumiendo”.

"Antes de Covid, la gente se registraba a través del wifi o de un código QR que podía estar en las redes sociales o en la web del restaurante, pero ahora tenemos un motor más que el canal propio de delivery y el de take-away. Ahora se convierte en un verdadero plan de fidelización omnicanal", destaca Gómez Vendrell, para quien la crisis del coronavirus está haciendo que el mundo de la hostelería se esté acercando más al mundo del retail, con esa realidad omnicanal.

Garantizar la ‘propiedad’ del cliente

El CEO de Cheerfy defiende que las soluciones que ofrecen, que pueden contratarse de manera individual, no solo permiten ahorros a los restaurantes frente a las plataformas de delivery. “También les permitimos que sigan siendo dueños de sus clientes, pues el que pide a través de Uber Eats o de Deliveroo son clientes de Uber o Deliveroo. Los restaurantes pierden el control del cliente y la inteligencia asociada a sus datos, y eso es algo muy inquietante para ellos en un momento en que gana peso el delivery y el take-away”.

Cheerfy arrancó en 2015 y tiene como inversores institucionales al Grupo Metro (dueño de Makro), quien ha invertido en la firma a través de su fondo LeadX Capital, y Techstarts Ventures, el brazo de capital riesgo de la aceleradora de EEUU Techstarts. Ambas invirtieron más de un millón de euros. La firma, con algún cliente también en Nueva York y con cadenas de restaurantes con los que trabaja presentes en Filipinas, Italia y Holanda, además de en Reino Unido y España, planea hacer una ronda de financiación en 2021.

Es una startup con base en Reino Unido, aunque se lanzó simultaneamente en Madrid y Londres, donde vive el otro cofundador de la compañía, Adrián Maseda. La compañía se ha beneficiado de algunos vehículos creados por el gobierno británico durante esta crisis para ayudar a la financiación de las startups. "Nuestra ambición es consolidar este movimiento estratégico que hemos hecho y de cara al próximo año llevar a cabo una nueva ronda de financiación. Los responsables de la compañía creen que tener la sede en Inglaterra les hará más fácil su entrada futura en EE UU, un mercado que les interesa por su alto número de cadenas de restauración.

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