El BCE señala al fantasma de la deflación y los expertos ya apuntan a más estímulos

Bank of America y Pictet prevén un nuevo aumento de las compras extraordinarias de deuda a final de año

Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE AP

El miedo a una peligrosa espiral deflacionista es lo que entre otras razones ha llevado al BCE a ampliar esta semana su programa de compras de deuda de emergencia pandémica (PEPP) hasta los 1,35 billones de euros, según indicó el viernes el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. “Los riesgos de deflación han aumentado y esa es una de las razones por las que el Banco Central Europeo está tomando estas medidas, para asegurar que el riesgo no se materialice”, aseguró Cos.

La misión clave de la máxima autoridad monetaria europea es la de tratar de garantizar que la inflación de la zona euro se sitúe ligeramente por debajo del 2%, aunque las proyecciones del organismo muestran que la inflación está muy por debajo de esa meta incluso en el largo plazo. La autoridad pronostica un 0,3% en 2020, un 0,8% en 2021 y ha recortado su previsión de inflación al 1,3% para el 2022, desde el 1,6% que pronosticaba en marzo.

En Bank of America reconocen que el aumento del programa de compras ha sido una sorpresa positiva, que encierra también una peligrosa advertencia. "Las expectativas de inflación están sufriendo y requieren atención urgente. El BCE no puede relajarse ahora", añade la entidad. El banco estadounidense considera de hecho que la ampliación del programa antipandemia de compras de deuda no bastará para aliviar los problemas durante demasiado tiempo. “En diciembre como muy tarde creemos que el BCE tendrá que tomar acciones más decisivas pero las expectativas sobre la inflación podrían adelantarlas incluso al mes de septiembre”, apuntan. Los expertos del banco creen que se necesitará aumentar más las compras de deuda y prolongar las reinversiones a medida que venzan los plazos.

Frederik Ducrozet y Nadia Gharbi, economistas de Pictet WM, también esperan una nueva y última ampliación del PEPP para finales de año. “Al ritmo actual de compras de 6.000 millones de euros por día la dotación de 1,35 billones se agotará en febrero de 2021. Para llegar a finales de junio tendría que reducir el ritmo a 4.000 millones de euros al día, algo que dependería de las condiciones económicas y financieras”, señalan. Los expertos de Pictet sospechan que la fragilidad de la recuperación requerirá intervenciones a un ritmo de 6.000 millones diarios hasta junio de 2021, lo que significa aumentar la dotación en 500.000 millones más, hasta 1,85 billones.

 

 

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