Los 'haters' de Tesla incitan a destruir sus supercargadores en EE.UU.

Los 'haters' de Tesla incitan a destruir sus supercargadores en EE.UU.

Las redes sociales señalan como objetivos a estas estaciones.

Es la noticia que está copando todos los informativos de los últimos días, la del asesinato de George Floyd a manos de un policía de Mineápolis a plena luz del día y en la calle, casi que podríamos decir que sin esconderse, en uno de los acontecimientos que más han indignado a la opinión pública internacional en los últimos tiempos.

A raíz de este hecho se han desatado las protestas. Al principio pacíficas pero, con el paso de las horas, más y más ciudades se están uniendo a disturbios gravísimos que han terminado con el saqueo de negocios, quema de edificios y todo tipo de altercados entre las fuerzas de seguridad y los responsables de estos actos vandálicos.

Las redes sociales, campo de ideas

Y claro, si en la calle se están produciendo actos de vandalismo, en las redes sociales también hay debate sobre lo ocurrido el pasado 25 de mayo con algunos perfiles que empiezan a apuntar posibles objetivos de esas bandas de delincuentes que, aprovechando las protestas por el asesinato, buscan destruir, robar y cometer todo tipo de fechorías.

Tanto es así que ya hay cuentas de Twitter que están alentando directamente a atacar a los supercargadores que Tesla tiene repartidos por todo EE.UU., como potenciales objetivos de los vándalos para que nadie pueda cargar sus coches de "personas ricas". No penséis que son uno o dos mensajes, accediendo a algunas cuentas se están produciendo conversaciones completas que versan sobre cómo sabotear una de estas estaciones de carga.

En mensajes como el que os hemos seleccionado, puede leerse que “si fuera un alborotador, ABSOLUTAMENTE iría por los sobrealimentadores. Que se jo***n los Superchargers. Solo son espacios de estacionamiento para personas ricas". Si seguimos el hilo es posible ver cómo algunos incluso llegan a ofrecer ideas de forma irónica sobre cómo hacerlo para que el atacante termine electrocutado. Y es que, muy posiblemente, no exista peor idea en el mundo que intentar destrozar una de esas mangueras que transportan suficiente cantidad de electricidad como para matar sin problemas, y al instante, a muchos de los que intenten destruirlas.

Estos mensajes y estas polémicas surgen en unos días en los que el papel de las redes sociales está en cuestión, con un debate soterrado entre las dos principales, Twitter y Facebook, sobre si deben intervenir a la hora de considerar un contenido como engañoso o no, glorificador de la violencia o no, o permitirlo si, como en este caso, rebasa todos los límites de lo admisible.

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