Los bomberos del BCE pueden circunvalar el bloqueo alemán

El fallo del TC germano sobre compras de bonos plantea dudas sobre el papel del Bundesbank

Tribunal Constitucional alemán, en Karlsruhe, el 5 de mayo, durante el pronunciamiento sobre la compra de bonos del BCE.
Tribunal Constitucional alemán, en Karlsruhe, el 5 de mayo, durante el pronunciamiento sobre la compra de bonos del BCE. AFP

Alemania está desafiando la autonomía del banco central… para defenderla. Los jueces de su máximo tribunal dictaminaron el martes que el Bundesbank tendrá que dejar de participar en los próximos tres meses en un programa de compra de bonos de larga duración, a menos que el Banco Central Europeo pueda demostrar que es necesario.

Ello no impedirá que la jefa del BCE, Christine Lagarde, siga adelante con sus esfuerzos inmediatos para sacar a la economía de la zona euro de una caída inducida por el coronavirus. Pero plantea más cuestiones fundamentales sobre la preciada independencia del BCE.

El pronunciamiento del Tribunal Constitucional alemán sobre el plan de compra de bonos del Gobierno del BCE, lanzado en 2015, y que ya ha sido aprobado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, añade que el banco central alemán tiene que vender los bonos ya comprados, aunque conforme a “una estrategia -posiblemente a largo plazo- coordinada con” el resto de la zona euro.

El fallo da a los economistas de Lagarde tres meses para demostrar que el plan no tuvo efectos desproporcionados en la política económica y fiscal. Eso no será fácil. La opinión académica está dividida, con un grupo de académicos alemanes llevando el caso a los jueces. Y todos los alegatos del BCE hasta ahora no han logrado estar a la altura, a los ojos del tribunal nacional.

Aun así, el fallo del tribunal no tiene por qué convertirse en un palo en las ruedas de la política actual. Si el Bundesbank se retirara, otros bancos centrales nacionales y el propio BCE pueden tomar el relevo.

Menos de un cuarto de las compras de activos del BCE de abril se hicieron bajo el esquema de 2015. El nuevo Programa de Compras de Emergencia para Pandemias, que supuso la mayoría, no entraba en el ámbito de la decisión judicial y cualquier desafío legal al mismo tardaría años en abrirse camino en el sistema legal.

Sin embargo, el fallo sigue siendo problemático. Plantea cuestiones sobre si el Bundesbank, el banco central de la mayor economía de la zona del euro, puede participar plenamente en la ejecución de la política monetaria en el futuro y cómo se diseñaría cualquier nuevo programa de compra de bonos.

Esto reduce la confianza de los inversores en el alcance del BCE para actuar tan decisivamente en el futuro como lo hizo en el pasado, como demuestra la caída del tipo de cambio del euro y el aumento de los rendimientos de los bonos italianos del martes.

Sobre todo, plantea la perspectiva de que el mayor test para la independencia del BCE pueden ser unos jueces alemanes que le dicen lo que no puede hacer, en lugar de la presión de los políticos para que haga más.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías