El encierro, caldo de cultivo para la creatividad

Los expertos subrayan la importancia del arte como vehículo para la evasión

El cantante David Bisbal interpreta una versión de 'Resistiré' durante esta cuarentena.
El cantante David Bisbal interpreta una versión de 'Resistiré' durante esta cuarentena.

El coronavirus se ha traducido en una explosión de creatividad que se está dejando notar en distintas disciplinas, como la música. Uno de los primeros en inspirarse, en su caso en las imágenes que le llegaban desde Italia, fue el cantante de U2, Bono, que creó el tema Let your love be known para los sanitarios que luchan contra el coronavirus. En España, Jorge Drexler, tras anunciar que había superado la enfermedad, compuso Codo con codo, una canción que invita a salir de la emergencia sanitaria uniendo fuerzas. También ha hecho lo propio Pablo Alborán con Cuando estés aquí, una canción cuyos beneficios irán a parar a Unicef. No son los únicos, en el arte también hay inspiración: el cotizado y misterioso artista Banksy ha aprovechado el confinamiento para pintar unas ratas en su cuarto de baño, tal y como mostró en su cuenta de Instagram, y el artista británico Luke Jerram ha replicado la imagen del coronavirus en una escultura de cristal. Aprovechando este tirón, en Barcelona ha nacido el Covid Art Museum, el primer museo virtual sobre el Covid-19, una idea de un grupo de publicistas que han decidido recopilar las mejores obras que los artistas comparten en la citada red social.

El cantante malagueño Juan Gómez, conocido como El Kanka, también pone música y letra a la cuarentena desde el salón de su casa: “En mi caso, la creatividad ha ido por el cauce que ha podido. El confinamiento no solo me provocó este sentimiento de añoranza, sino que me obligó a buscar nuevas maneras de grabar y de trabajar. La creatividad es imparable, si se le cierran unos caminos, termina saliendo por otros”, explica el compositor.

“No es un fenómeno nuevo. La soledad suele ser compañera del genio. Isaac Newton empezó a pensar sobre la gravedad durante un encierro por la peste, Cervantes escribió la primera parte del Quijote en cautiverio, y algunos de los mejores poemas de Miguel Hernández se corresponden a cuando estaba en la cárcel de Alicante”, recuerda Manuela Romo, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y directora del Máster de Psicología de la creatividad. Para la experta, los momentos de encierro exigen resistencia ante la adversidad y superación de la angustia, y todo eso también saca a relucir la creatividad de las personas anónimas, como se puede comprobar en las redes sociales.

Comparte opinión la psicóloga Cristina Viartola, experta en trabajar con sus pacientes a través de la expresión artística. “El aburrimiento es la antesala de la creatividad. Al poner el freno, nuestras neuronas se activan, y en este confinamiento la gente se está dando permiso a sí misma para descubrirse a nivel artístico, y esto redundará en una mejora de la autoestima y en una mayor capacidad de manejar sensaciones como la angustia o la soledad”.

Quien no tiene tan claro el beneficio de esta reclusión es Paco García, catedrático de la Universidad Complutense, experto en técnicas retóricas: “Hay un cierto exceso de estímulos creativos y mucha gente anda bloqueada, y esto también es importante decirlo”. En su opinión, en este aluvión de propuestas creativas hay algo de imitación de lo que queda más cercano. “Sí, hay creatividad, pero no sé cuánto de lo que se hace de verdad es diferente y sorprendente”, apostilla.

En el mundo de la palabra escrita también ha estado rápido el novelista y profesor en la Universidad de Almería, Antonio Orejudo, autor de obras como Ventajas de viajar en tren, y que durante estas semanas ha publicado en El País una novela por entregas sobre el confinamiento. “No me resulta nada traumático este tipo de vida, se parece a cuando no llego a la entrega de un libro y me encierro a trabajar”, explica.

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