El virus amenaza con retrasar 3.500 millones en inversión hotelera

Los promotores reprograman su calendario de aperturas ante el parón de la demanda. Madrid, Málaga y Canarias, las grandes afectadas.

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La crisis sanitaria derivada del coronavirus le ha pillado a la industria hotelera con una ambiciosa hoja de ruta en España, que pasaba por añadir 26.000 habitaciones nuevas a la planta hotelera entre este año y el que viene, según un informe elaborado por CBRE. Una fiebre inversora que iba a generar transacciones por valor de 3.500 millones de euros, si se tiene en cuenta que el valor medio de las realizadas durante los anteriores ejercicios se había estabilizado en torno a los 130.000 euros por habitación.

El cierre de la planta hotelera hasta que decaiga el estado de alarma ha provocado retrasos en ese calendario y el posterior impacto de la caída de la demanda también va a generar que las empresas reprogramen sus aperturas para adecuarse al nuevo escenario. De esas 26.000 habitaciones, una gran parte están concentradas en Madrid, Barcelona, Málaga y Canarias, donde ya se han producido retrasos significativos.

Four Seasons y Ritz

En Madrid la canadiense Four Seasons había previsto abrir su nuevo hotel en Madrid para el 15 de mayo y ya lo ha aplazado hasta el 1 de septiembre, mientras que Mandarin todavía no tiene fecha para la apertura del nuevo Ritz, tras dos años de reformas y 99 millones de euros de inversión. Marriott gestionará otro hotel de cinco estrellas en el centro de Madrid en el que la propiedad ha invertido 220 millones de euros y cuya apertura, prevista para diciembre de 2020, se ha retrasado hasta mayo de 2021.

El mayor volumen de inversión, sin embargo, se concentra en Málaga, ya que solo los planes previstos en la ciudad y en los destinos de Costa del Sol suman 4.692 habitaciones, lo que representa el 17,6% sobre el total de la actual planta hotelera. Entre ellos destacan dos proyectos. En el litoral destaca el inmueble diseñado por el grupo griego Ikos, que construye Acciona, para renovar el Costa del Sol Princess y convertirlo en un hotel de 411 habitaciones, tras una inversión de 150 millones, o el hotel Torre del Puerto, impulsado por un grupo quatarí, que prevé una torre de 150 metros, 35 plantas y 350 habitaciones, que además del coronavirus, ha visto retrasado el visto bueno a las obras por el rechazo vecinal y las cuantiosas modificaciones que le ha exigido la Autoridad Portuaria de Malaga.

Los proyectos en la Costa del Sol y la capital malagueña suman 4.700 habitaciones, el 17,6% de la actual planta hotelera

Otro de los grandes proyectos que puede sufrir retrasos es el plan del turoperador aleman FTI, que en la actualidad tiene 30 establecimientos en Canarias, para invertir 194 millones en los próximos tres años en el archipiélago, de los que 120 se destinarán al que denominan como el mayor ecoresort de España, que estará situado en Fuerteventura. “Será un complejo de seis hoteles y 1.800 habitaciones que podrán dar cabida a 4.000 personas al mismo tiempo”, recalcan desde la compañía. Los plazos previstos antes de que estallase la crisis era que dos de esos hoteles estuvieran construidos en un plazo inicial entre 14 y 18 meses.

Albert Grau, codirector de Hospitality de Cushman & Wakefield en España, apunta que la recesión ligada al coronavirus es muy distinta a la vivida con la crisis financiera de 2008 y eso ha provocado que haya retrasos en las aperturas y no ventas aceleradas. “No es una crisis financiera, es de demanda. Las empresas disponen, por ahora, de liquidez y todo el mundo está en condiciones de seguir invirtiendo, por lo que no se plantean ventas”, recalca. Lo que sí ha detectado es que algunos grupos con la tesorería más dañada sí podrían optar en el futuro por acelerar la política de rotación de activos. “Algunos grandes grupos están apostando por sacar los hoteles menos rentables de la cartera. Pero también tienen claro que no quieren malvender. En el otro lado, los fondos están esperando, en un contexto de mucha liquidez, para ver que descuento pueden obtener”.

Las grandes cadenas también tendrán que ajustar su calendario de aperturas. Es el caso de Meliá, que tenía previsto abrir en el tercer trimestre el ME Barcelona, un hotel de cinco estrellas con 164 habitaciones, en pleno centro de la ciudad, gracias a una licencia que obtuvo a principios de 2016, antes de que entrara en vigor la moratoria. La fecha definitiva está en el aire. Algo similar sucede con RIU, que tenía marcado el mes de abril en el calendario para la inauguración de la reforma integral del Hotel Riu Concordia, de 4 estrellas y 250 habitaciones, con el que completaba la reconversión de toda su planta hotelera en la playa de Palma, en la que ha gastado 70 millones de euros.

La francesa B&B retrasa la apertura de cuatro hoteles

Hospitales. La cadena francesa fue de las primeras, junto a Room Mate y Palladium, que ofreció sus hoteles para tratar a los enfermos menos graves de coronavirus y alojar al personal sanitario dedicado a esa labor. En la actualidad tiene cinco hoteles cerrados y destinados en exclusiva a esa labor, de los que tres están en Madrid (T4, T1 y Getafe) y dos en Barcelona (Rubí y Granollers). La cartera en España está integrada por 33 hoteles, a los que se añaden otros 3 en Portugal, que suman 3.300 habitaciones.

Estado de alarma. La paralización de las obras de construcción durante la primera parte del estado de alarma y la revisión de los planes estratégicos de las hoteleras han llevado a retrasar las aperturas. B&B tenía previsto abrir dos hoteles en la primera mitad del año, que se postergan para la segunda mitad, y otros dos hoteles, cuya inauguración estaba prevista para el tercer trimestre y que tendrán que esperar hasta 2021.

Negociaciones. Lucía Méndez-Bonito, consejera delegada de B&B en España, subraya que también se han visto afectadas las negociaciones que mantenían con distintos propietarios para alquilar o gestionar 19 inmuebles.

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