Entrevista

Francisco de Haro (Citi): “El dólar mantendrá su estatus privilegiado como moneda refugio”

El experto prevé el fortalecimiento del billete verde frente al euro ante la división política en Europa y una recuperación que puede ser más rápida en EE UU. Descarta, sin embargo, la paridad

Francisco de Haro, responsable de divisas de Citi para España y Portugal
Francisco de Haro, responsable de divisas de Citi para España y Portugal

La pandemia del coronavirus Covid-19 promete marcar un antes y un después en el conjunto de la economía y, por tanto, también en el mercado de divisas. La decidida actuación de los bancos centrales, en especial de la Fed, ha combatido las tensiones de liquidez y la gran demanda de dólares, que seguirán siendo divisa refugio, según apunta Francisco de Haro, responsable de divisas de Citi para España y Portugal. Una recuperación económica probablemente más rápida en EE UU y las divisiones políticas en Europa serán las dos grandes fuerzas que marquen el cambio del billete verde frente al euro, aunque sin llegar a la paridad. Y en un mundo dominado por la pandemia y que apunta a un repliegue hacia el proteccionismo económico, la inquietud de EE UU ante un dólar fuerte, con ser una cuestión importante, dejará de estar en el primer plano.

¿Cómo analiza el impacto económico del coronavirus? ¿Estamos más cerca de ir retomando la actividad?

Estamos viendo un debate muy intenso sobre la reapertura. En Europa, los Gobiernos, de momento, se inclinan por actuar con mucha cautela. Hasta que no haya una tendencia muy clara de desaceleración del contagio, los políticos van a ser muy reacios a levantar restricciones. Lo negativo es que extendemos el parón económico. Y eso nos empuja a pensar que la Bolsa sigue teniendo por delante condiciones muy duras, no descartamos otras olas de fuertes caídas. La previsión de ingresos de las empresas no va a ser positiva, han dejado de ingresar. Nos da la sensación de que la vuelta a la normalidad va a tardar más de lo que esperábamos, y esa normalidad, además, ha cambiado. No será el mismo mundo de hace tres meses. Hay sectores que van a verse seriamente cuestionados, las aerolíneas, el turismo…

¿Qué perspectivas tiene para el dólar? ¿Va a conservar el estatus de divisa fuerte tras la inyección masiva de liquidez de la Fed?

Vimos un tensionamiento del mercado y el coste de financiación en dólares se había disparado. La Fed respondió de forma agresiva, inundando el mercado de liquidez, para ser lo más efectiva posible sin limitaciones. Lo ha hecho con gran eficacia, pero no puede controlar la incertidumbre. Y por eso pensamos que, pese a inundar el mercado de liquidez, el dólar va a mantener un estatus privilegiado como moneda refugio. Además, siendo año electoral en EE UU, el Gobierno tiene un incentivo gigantesco en devolver la economía al funcionamiento y que la Bolsa se estabilice. Creemos que las medidas de estímulo fiscal continuarán. Contra el euro juega en contra el sistema político, lo vimos en la pasada cumbre del Eurogrupo. Y no se ha logrado emitir deuda conjunta.

¿En qué nivel se va a mover el euro frente al dólar? ¿Cómo puede afectarle la división política en la respuesta a la crisis?

El euro/dólar se mueve muy en rango, en niveles de 1,08 por abajo y de 1,105 por arriba, pero con un sesgo de apreciación del dólar, que debería ser relativamente moderado en el sentido de que en este entorno, difícilmente creemos que se permitirá que una divisa se aprecie hasta tal punto que arriesgue o llegue a ahogar la recuperación de su economía. La guerra de divisas, por tanto, es un tema del que hay que estar muy pendiente. EE UU reaccionaría interviniendo si el dólar se apreciara con fuerza. La cuestión es establecer a qué nivel reaccionarían, y eso es una gran incógnita.

Hay que estar pendientes de la guerra de divisas. EE UU intervendría si el dólar se apreciara con fuerza

¿Cómo ha cambiado el umbral a partir del que EE UU puede considerar que su divisa se ha apreciado en exceso?

Ese umbral desde luego que ha cambiado. Por un lado, la Fed, con las medidas que ha tomado, no puede hacer mucho más para debilitar su divisa. Y, por otro lado, el enfoque político de este tema es secundario frente a la prioridad de reactivar la economía en EE UU. Ahora lo que importa es reactivar la economía, la fortaleza del dólar ha pasado a un segundo plano. Eso nos llevará a niveles más bajos de euro/dólar de los que se contemplaban antes. Un escenario que anteriormente habría despertado una crítica feroz de las autoridades estadounidenses, ahora es secundario.

¿Está más cerca la paridad del euro y el dólar?

Seguramente la paridad siga siendo un nivel psicológico importantísimo. Personalmente, creo que estamos bastante lejos de verlo; me cuesta creer que con todos los esfuerzos que han hecho en EE UU, vayan a permitir ese grado de apreciación del dólar. Es cierto que la división política es un factor de riesgo para el euro. Pero también da la sensación de que la diferencia de sistemas económicos y sanitarios entre Europa y EE UU también influye. En Europa hay más protección hacia los trabajadores, ayudas al desempleo que hacen que la gente pueda estar algo más tranquila estando en casa. En Estados Unidos esa protección es precaria y la gente que no trabaja sufre enormemente las consecuencias de la falta de ingresos. Y la ayuda a los ciudadanos en EE UU, pese a lo que se ha anunciado, es muy limitada. Allí hay una presión natural del propio sistema para volver a trabajar que empujará a una reac­tivación de la economía estadounidense, que se producirá seguramente antes que la europea. Aquí seremos más cautos ante el riesgo de que el virus vuelva a propagarse. La posibilidad de que una economía se recupere antes que otra también pesa en las divisas.

¿Y el yuan? ¿Ve como amenaza un escenario poscrisis en el que China apueste por devaluar su divisa?

El nacionalismo económico es ahora algo muy presente. El proteccionismo se va a convertir en la nueva realidad, que amenaza el modelo de globalización. A día de hoy, es un tema muy interesante el yuan, que hay que seguir. La evolución del yuan pasa por la capacidad de China de volver a reactivarse económicamente y de demostrar que han sido eficaces en controlar el virus, que ellos marcan el camino al resto de economías para la recuperación. China disfruta de la posibilidad de un consumo interno gigantesco, con una clase media creciente. Esta guerra comercial acaba de mutar. Es un nuevo capítulo, va a haber barreras de proteccionismo escondidas bajo el argumento de industrias de carácter estratégico. Es un poco inevitable, salvo que la recuperación sea mejor de lo esperado, pasaremos unos años donde habrá más proteccionismo.

¿Y los países emergentes? ¿Van a ser los grandes perdedores de esta crisis?

Ha habido un efecto de fuga de capitales desde emergentes a activos refugio, de ahí la relativa fortaleza del dólar y del yen. Hay países que lo han entendido bien y se han puesto por delante, con medidas de confinamiento, y otros muy reacios como Brasil o México, para proteger su economía. Y está por ver si ese riesgo compensa o resulta un error muy grande.

¿Llevará años regresar a la situación anterior a la pandemia? Si es que no hay cosas que cambien para siempre…

Sí, la vida ha cambiado. El Covid-19 nos ha expuesto a una vulnerabilidad latente, este era el riesgo real, una pandemia. Nos hemos movido hasta ahora con mucha libertad, con libre elección de consumo a un coste muy competitivo, y esto ha cambiado. Por ejemplo, las aerolíneas se han frenado en seco, la gente va a ser bastante reacia a viajar lejos. La verdadera vuelta a la normalidad pasa por encontrar una vacuna; si eso sucede, cambiaría todo. Pero en esa vuelta a la normalidad habrá que ir con mucha calma, resignados a que vienen tiempos duros.

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