Los hoteleros presionan a Industria para fijar precios al margen de Booking o Expedia

Reclaman una ley que elimine las cláusulas que les impide vender más barato que las agencias online

Una usuaria consulta la página web de Booking
Una usuaria consulta la página web de Booking

La industria hotelera quiere aprovechar la crisis del coronavirus para recuperar el peso en la venta de estancias que ha perdido en los últimos años en favor de la grandes agencias online, como Booking o Expedia. Entre las dos manejan un 73% de los viajes vendidos en todo el mundo (la cuota de Booking es del 41% y la de Expedia del 32%) y la cifra es aún superior en el caso de Europa, en el que Booking controla el 66% del mercado y Expedia un 13%. Una posición de dominio que se consolidó desde la crisis de 2008, en el que una gran parte de hoteles recortaron costes y externalizaron en las agencias online su departamento de ventas, y que ahora la industria quiere limitar e incluso recuperar.

La primera reclamación la ha mandado la patronal madrileña de hoteles, que en sus demandas para reactivar el sector en mitad de la crisis del coronavirus ha solicitado al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio una ley que prohíba la aplicación de cláusulas de paridad de precios a Booking y Expedia con el objetivo de incrementar la competitividad del sector hotelero madrileño. Una reivindicación compartida con la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), que representa a 51 asociaciones y 15.000 establecimientos, y que también ha transmitido a la ministra de Industria, Reyes Maroto, la necesidad de acabar con esas cláusulas, que obligan a los hoteles a no vender viajes por internet a precios inferiores a los que vendan Booking o Expedia.

Ramón Estalella, secretario general de Cehat, reconoce que si bien fueron los propios hoteles los que firmaron esas cláusulas, nunca han tenido la posibilidad de eliminarlas por la posición dominante de los dos operadores. Algo que sí se ha realizado en otros países de nuestro entorno, como Francia, Alemania o Italia, "donde los hoteleros pueden decidir libremente su estrategia por internet y otorgar mejores condiciones de venta a los operadores que elija". La principal queja que tienen los hoteles es que ambas agencias online, por el peso que tienen en el mercado, son las que fijan los precios a los que tienen que vender sus camas, con independencia de si están de acuerdo en las tarifas o no.

La crisis desatada por la quiebra del turoperador británico Thomas Cook en septiembre de 2019 puso en evidencia lo erróneo de las políticas comerciales de muchos hoteles, que prácticamente dependían en exclusiva de esa compañía. Algo similar sucede con la distribución de viajes, en la que los principales clientes son Booking y Expedia, y por ello quieren limitar esa excesiva dependencia.

Aprovechando ese posible cambio normativo, los hoteles también quieren acabar con lo que tachan de "comisiones abusivas" que cobran las agencias online por vender camas. Desde la patronal apuntan que el recargo era del 9% cuando no existían y que el nacimiento de Booking, que ahora mismo controla 28 millones de "unidades alojativas" entre habitaciones de hotel y pisos turísticos en todo el mundo, las ha casi triplicado. “Ellos dicen que cobran de media un 15%, mientras que nuestros cálculos lo elevan al 22%”, apunta Estalella. A los hoteleros no solo les parece excesivo el porcentaje, sino que consideran injusto que las comisiones no se modulen en función del tamaño de hotel. "No es lo mismo un hotel que pone 100 camas en Booking que otro que opta por no tener departamento comercial y que lo externaliza en Booking. La comisión, evidentemente, no puede ser la misma”, precisa.

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