El mercado residencial prevé caídas del 75% en la compra de vivienda durante los primeros meses

Los efectos del virus ensombrecen los buenos datos de la firma de hipotecas en enero

Efectos coronavirus vivienda pulsa en la foto

El mercado residencial español ya ha superado los efectos de la ley hipotecaria que entró en vigor el pasado mes de junio y que supuso un bajón en la compra de casas. Los datos de la estadística de préstamos concedidos para vivienda correspondientes al mes de enero de 2020, hechos públicos este jueves por el INE, reflejan un incremento interanual del 6,1%. Así, en el primer mes de este ejercicio se firmaron 39.314 hipotecas, frente a las 37.048 del mismo periodo del año anterior. Es además el mejor mes de enero desde el año 2011, cuando se cerraron 45.510 préstamos. Es importante puntualizar, en opinión del director de estudios del portal inmobiliario Pisos, que el primer mes del ejercicio "suele registrar un importante número de créditos concedidos". No obstante, reconoce, las cifras crecen "por segundo mes consecutivo después de caer casi cada mes durante la segunda mitad del año pasado". Además, añade Ismael Kardoudi, director de estudios y formación de Fotocasa, "los últimos datos son los mejores desde la entrada en vigor de la ley hipotecaria".

Ahora, cuando el mercado y los precios comenzaban a recuperarse y estabilizarse, los ojos del sector miran con cierta preocupación a la crisis ocasionada por el coronavirus Covid-19. Los datos, explica el jefe de estudios de Idealista, Fernando Encinar, se encuadran dentro del escenario previo al estado de alarma, por lo que no son válidos para realizar previsiones a futuro. No obstante, prosigue, todo lleva a pensar que el parón será muy significativo, al menos en el mes de marzo. Las medidas de confinamiento y de cese de parte de la actividad económica impiden la formalización de hipotecas "excepto en casos de urgencia, lo que podría llevarnos a un escenario en el que las firmas se reducirían entre un 50% y un 75% en este tiempo", recalca.

Es muy complicado predecir con seguridad, continúa Font, cuál va a ser la caída, "porque en la compra de un piso intervienen muchos factores, más allá de la propia visita física, que es necesaria". En este sentido, señala, serán cruciales las posibles ayudas que lleguen por parte del Gobierno y de la Unión Europea, así como el acceso al crédito. Fuentes de Tinsa explican que durante los primeros días del estado de alarma la intensidad de trabajo de sus profesionales fue relativamente normal, con unas "ya que se visaron unas 1.200 valoraciones diarias, que es un ritmo habitual". No obstante, a medida que han avanzado los días, el número de encargos ha ido cayendo. "No tenemos una estimación concreta sobre cómo va a verse afectado el sector por esta crisis. Su duración, que tendrá mucho que ver con lo rápida que pueda ser la recuperación, es hoy imprevisible, lo que abre un escenario de total incertidumbre", señalan desde la empresa de tasación inmobiliaria.

El factor clave, apunta Font, además del alcance de las medidas llevadas a cabo por el Ejecutivo, será el tiempo que dure la crisis y el estado de alarma. Por lo pronto, tras casi dos semanas de confinamiento, la actividad de los registradores de la propiedad ha caído cerca de un 90%, tal y como cuenta el portavoz del Colegio de Registradores de España, Fernando Acedo. "El batacazo ha sido brutal desde el primer día de cuarentena, porque al cerrar las notarías, que están solo para casos de urgencia, nosotros no podemos intervenir. Las compras son casi nulas". Lo razonable, prosigue, es que a mediados de mayo todo empiece a recuperarse, "porque la gente que estaba buscando casa antes de la pandemia debería seguir haciéndolo después si realmente accede a las ayudas que dé el Gobierno".

En la misma línea se sitúa Encinar: "Hay muchas operaciones esperando a que se habilite la firma ante notario, por lo que es probable que asistamos a un rebote puntual una vez se desbloquee la situación actual. No es previsible que a corto plazo el mercado vuelva a los niveles de principios de año, pero el ritmo de crecimiento dependerá de la duración y profundidad de la crisis".

El caso chino es un buen espejo en el que mirarse. La venta de casas en el gigante asiático se desplomó en la primera semana de febrero más de un 90%, según los datos recopilados por China Merchants Securities Co y recogidos por Bloomberg. Estos analizan el caso de 36 ciudades en las que se vivió un confinamiento y cese de la actividad casi total, incluida Wuhan, donde se inició el brote de la pandemia. Algo similar está sucediendo con los alquileres, explican los expertos. Por ahora, el ritmo de publicaciones de ofertas no ha variado significativamente, pero sí lo ha hecho el cierre de los contratos. El alquiler, cuentan los expertos, a diferencia de la compra, es un proceso mucho más rápido y que necesita de menos pasos. En estas dos semanas en las que no se puede ir a visitar un piso, señalan, el descenso también ha sido brutal.

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