Alexandre de Rothschild sale a la calle sin temor al virus

Invierte 45 millones en el banco familiar en plena hecatombe de las Bolsas mundiales

Alexandre de Rothschild, presidente ejecutivo de Rothschild & Co.
Alexandre de Rothschild, presidente ejecutivo de Rothschild & Co.

Atribuían a John D. Rockefeller la frase: “Cuando mi limpiabotas invierte en Bolsa, yo vendo todo”. Los que hacen fortuna en Bolsa no suelen tener miedo a ir a la contra, aunque eso no sea garantía de nada. Esta semana la figura más remarcable en hacerlo ha sido el francés Alexandre de Rothschild (1980), el heredero de la rama francobritánica de la famosa estirpe bancaria de origen judío y presidente de Rothschild & Co, que ha anunciado la compra de acciones de su propio banco por valor de 45 millones de euros.

Los títulos de Rothschild & Co estaban cayendo ya desde el 11 de febrero, cuando valían 25,35 euros, y tocaron fondo el lunes, en los 14,96 (un 40% menos). Fue entonces cuando el vehículo de inversión Rothschild & Co Concordia anunció la compra para mostrar “la confianza de la familia Rothschild en los fundamentales” de la entidad. La operación les permite pasar del 4% a un poderoso 39% del capital. En lo que va de semana, el valor ha remontado en torno a un 20%.

Rothschild estudió secundaria en la Escuela Alsaciana, de carácter privado y no religioso, y muy centrada en los idiomas. Se graduó en la escuela de negocios Escuela Superior de Comercio Exterior (ESCE) de París (Francia). Su padre, David, le dijo que podía dedicarse a lo que quisiera, como si era jugar al tenis, pero él prefirió seguir la tradición.

Comenzó su carrera profesional en 2004 como analista financiero en el banco de inversión Bear Stearns, en Nueva York, siguiendo los sectores industrial y de bienes de consumo. De 2005 a 2008, en Londres, fue gestor de capital privado primero en Bank of America y luego en la escindida Argan Capital. Más tarde sería adjunto al director de estrategia en el conglomerado Jardine Matheson (inmobiliario, construcción, transporte o restaurantes), en Hong Kong.

Se incorporó finalmente al grupo familiar en 2008, para crear la unidad de capital riesgo y deuda privada, bajo la dirección de Marc-Olivier Laurent. Desde 2011, es miembro del comité ejecutivo; en 2013, fue nombrado socio director de Rothschild & Cie Banque (ahora Roths­child Martin Maurel) y de Rothschild & Cie y es miembro de varios consejos y comités del holding.

En 2014 se incorporó al consejo de administración de Rothschild & Co Gestion (la filial que dirige el grupo), del que fue nombrado vicepresidente ejecutivo en 2017. Un año después, alcanzaría la presidencia ejecutiva, en sustitución de su padre. En 2012, cuando se le preguntaba por la sucesión, decía Alexandre: “La última cosa que quiero hacer es imponerme como líder y consejero delegado solo porque llevo este apellido”.

Desde que Alexandre de Rothschild está en el banco, la entidad ha aumentado su inversión en pequeñas empresas de Estados Unidos y su división de banca privada; también tiene una rama de banca de inversión. A pesar del intento de diversificación, su mayor fuente de negocio sigue siendo de largo la asesoría a blue chips en fusiones y adquisiciones, que supone dos tercios del total.

Entre las principales operaciones en las que participó está la inversión en el servicio de cuidado de niños Les Petits Chaperons Rouges, cuyo capital se abrió a la firma Eurazeo, así como en la venta del Financial Times al grupo japonés ­Nikkei en 2015.

La llegada al puesto más alto de Alexandre se produjo después de la reor­ganización del grupo, para concentrar el control de las distintas filiales y evitar la competencia entre ellas, y de la compra de títulos a accionistas minoritarios para reforzar el control.

También se había resuelto el conflicto entre las dos ramas familiares, la francobritánica, Rothschild & Co, y la suiza, Edmond Rothschild, por la utilización del apellido. Al final, se resolvió dejando los primeros de usar el dominio www.rothschild.com, en beneficio de www.rothschild­co.com. David de Rothschild fue quien reconstruyó la vertiente francesa después de que fuera nacionalizada en 1981.

Vida personal

Rothschild, jinete experimentado y especialista en salto de obstáculos, vive en París y está casado con Olivia Bordeaux-Groult (hija pequeña del empresario agroalimentario y activista del europeísmo Pierre Bordeaux-Groult), con la que tiene dos niños. Él es el tercero de cuatro hermanos: las otras tres son chicas, ninguna de las cuales ostenta cargos en el banco.

En el diario financiero francés Les Echos, gente cercana le definía en 2018 como alguien “muy decidido y muy abierto”, así como “cálido, atento y valiente”. Entre sus contactos más ilustres está John Elkann, heredero de la familia Agnelli (Fiat Chrysler), y Emmanuel Macron es su exempleado más célebre: participó en la compra de la filial de nutrición infantil de Pfizer por parte de Nestlé en 2012.

Historia

Alexandre es la séptima generación de una dinastía bancaria que nació en el siglo XVIII. La leyenda dice que Nathan, hijo del fundador de la dinastía de banqueros –Mayer Amschel–, hizo fortuna comprando barato en la Bolsa de Londres cuando todo el mundo vendía por las noticias de que los británicos habían perdido con Napoleón Bonaparte en Waterloo –acabaron ganando–. A Nathan se le atribuye la probablemente apócrifa frase: “Compra cuando haya sangre en las calles, incluso si es la tuya propia”.

Mientras Alexandre apostaba por comprar, Edmond de Rothschild Asset Management mantenía esta semana su posición neutral sobre renta variable, haciendo honor a su origen suizo. El tiempo dirá si los Rothschild francobritánicos han vuelto a acertar saliendo a la calle cuando todos están en casa.

También en Bouygues

lexandre de Rothschild está en el consejo del grupo francés Bouy­gues, presente en construcción, telecomunicaciones y medios.

Rothschild & Co tiene 3.500 especialistas en servicios financieros en 40 países.