Mango ganó 21 millones en 2019 con ventas récord después de tres años en pérdidas

Los ingresos fueron de 2.374 millones, un crecimiento del 6%

El consejero delegado de Mango, Toni Ruiz
El consejero delegado de Mango, Toni Ruiz

Mango consiguió ver la luz al final del túnel en el ejercicio 2019. Tras un periodo prolongado de pérdidas y ventas estancadas, la textil fundada por Isak Andic consiguió el año pasado su primer beneficio tras tres ejercicios lejos de la rentabilidad, fruto de unas ventas que se elevaron a niveles récord para la compañía.

“Ha sido un año excepcional para nosotros”, afirma a CincoDías el ahora consejero delegado de Mango Toni Ruiz, elevado a ese puesto recientemente desde la dirección general. Traducido en números, la compañía obtuvo un beneficio neto de 21 millones de euros. Un cambio importante de tendencia que marca un punto de inflexión para la empresa, después de perder 36 millones en 2018, 33 en 2017 y 60 en 2016. “Ahora se ven los resultados de la transformación de los últimos años. Hemos hecho cambios a todos los niveles, somos más eficientes y estamos mejor preparados que nunca”, dice Ruiz.

Las ventas totales de Mango se elevaron a 2.375 millones de euros, un 6,3% más y una cifra que supone un nuevo récord tras un periodo de letanía. Para el consejero delegado de la compañía, esto se explica por lo más básico: la oferta de producto.

“Hemos avanzado en un producto y una oferta comercial más atractivas. Sobre todo, nos hemos centrado en recuperar el ADN de Mango”, explica Ruiz, que añade más factores al mejor rendimiento de la empresa. “Iniciamos un proceso de racionalización del parque, y hoy las tiendas son más atractivas. Hemos puesto mucho énfasis en ofrecer una mejor experiencia de compra”. En los últimos años la empresa catalana ha iniciado un proceso común a otras empresas de su sector: la supresión de establecimientos pequeños por mega tiendas que permiten seguir incrementando la superficie comercial. “Es un formato que nos funciona mucho mejor, pero no todas las localizaciones permiten este tipo de espacios”.

Mango acabó el ejercicio 2019, que cierra el 30 de diciembre, con un ebitda de 194 millones, una mejora del 43,7%, el más alto en los últimos cinco años. Este incremento no refleja el impacto de las nuevas normativas contables, ya que al tener el cierre fiscal antes del final del año Mango ha estado dispensada de hacerlo, dice Ruiz.

La deuda también se redujo de forma considerable, de 315 a 184, fruto de la refinanciación acometida a finales de 2018. “Tenemos ahora mismo una gran salud financiera. En unos meses haremos una reflexión sobre el plan estratégico, porque tenemos muchos proyectos sobre la mesa”, comenta el consejero delegado. En 2019 registró en el MARF su primera emisión de pagarés con un límite de 200 millones, de los que solo ha utilizado 10. "No necesitamos más", dice Ruiz.

Este desglosa las previsiones para 2020: mejorar de nuevo la rentabilidad, un crecimiento de las ventas “parecido” al de 2019, y superar el récord de ebitda, fijado en los 230 millones de 2013. “No podemos permitirnos otros tres años sin ser rentables”, asevera el CEO.

Objetivos que, en principio, no deberían verse afectadas por la situación desatada por el coronavirus. Mango tiene en China el 27% de sus fábricas, mas de 300. “Es cierto que hemos tenido semanas con parones y que hemos tenido que trasladar mercancía en avión, sin grandes efectos en nuestros costes. Pero nuestros cinco principales proveedores ya están en una capacidad del 80%. Mango no va a tener problemas de suministro”, dice Ruiz, que confirma que las tiendas del país están abiertas.

Pero el problema puede ir a más si continúan las restricciones a los movimientos de los ciudadanos en Madrid o País Vasco, como ya sucede en Italia. “La incertidumbre la tenemos todos. Hay planes en desarrollo, tenemos un online potente. Todo dependerá de la intensidad del proceso y cuánto se alargue”.

El impulso del online

Precisamente el canal online es otra clave de la mejora de resultados de Mango. Este generó unas ventas de 564 millones de euros, un 27% más y el 24% de toda la facturación. “El objetivo era el 25% pero el buen rendimiento de la venta física lo ha dejado un poco por debajo”, dice Ruiz, que descarta una canibalización entre canales. “Damos a elegir distintos canales y el cliente decide. El 30-35% de los pedidos se recogen en tienda y el 70% de las devoluciones también”.

En los procesos digitales Mango centrará parte de su inversión prevista para este año, de 60 millones, con la ampliación del mega centro logístico que estrenó el año pasado en Lliçà d’Amunt (Barcelona) que hoy sirve a todas las tiendas y también lo hará al online.

En ese proceso también se enmarca la instalación de las etiquetas de radiofrecuencia RFID monitorizar cada prenda, que necesitará aún de “un par de años” para su despliegue completo. “Esto, con la cantidad de datos que hoy generamos, nos permitirá entender mejor a dónde va cada prenda, podremos hacer una gestión omnicanal del stock y optimizarlo mejor”.

También invertirá en la red física, incluida España. “Hay muchos sitios donde no estamos, y en Madrid la prioridad es tener más tiendas de Man [su formato masculino, cuyas ventas crecieron más de un 20% en 2019]”. A nivel europeo otro sitio clave será Francia, y a nivel global EE UU, donde quiere ganar presencia con tiendas más allá del acuerdo que tiene con el gigante de grandes almacenes Macy’s.

Isak Andic encontró su propio Pablo Isla

Acenso. El ascenso de director general a consejero delegado no ha cambiado en gran medida las responsabilidades de Toni Ruiz como primer ejecutivo de Mango. “Ahora tengo que firmar alguna cosa más”, dice. Pero el nombramiento reciente como CEO prueba la confianza que el fundador y primer accionista del grupo , Isak Andic, ha puesto en Ruiz, por dos motivos: en 2018 le nombró director general después de tres años sin utilizar esta figura; y la trayectoria de Toni Ruiz en el grupo no es muy extensa, ya que entró en el mismo como director financiero en 2015. ¿Ha encontrado Mango su Pablo Isla particular? “Isla es un monstruo”, dice Ruiz sin querer entrar en comparaciones. “El paso a CEO lo tomo como una ratificación. Hay detrás un equipo fantástico y un ánimo ahora en la empresa diferente al de años pasados. Ahora hay mucho optimismo en Mango”, explica. Algo parecido ocurrió con el presidente de Tendam, Jaume Miquel, que en poco tiempo pasó a ser el primer ejecutivo de esa empresa. “Las etapas distintas requieren perfiles diferentes”, apunta el consejero delegado de Mango, convertido ya en ejecutivo de referencia del sector textil.

Normas
Entra en El País para participar