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Las claves de la epidemia de Wuhan y su impacto económico

Los expertos ya auguran un menor crecimiento de China este año, aunque no está en riesgo la economía global

Una madre y su hijo llegan al punto fronterizo de la provincia de Hubei, en el puente Jiujiang, que cruza el río Yangtze.
Una madre y su hijo llegan al punto fronterizo de la provincia de Hubei, en el puente Jiujiang, que cruza el río Yangtze. Reuters

La localidad china de Wuhan se ha convertido esta semana en el epicentro de un nuevo e inesperado riesgo sanitario que está poniendo en jaque a la segunda mayor economía del mundo y que ha hecho saltar las alarmas a nivel planetario. La Organización Mundial de la Salud declaró este jueves la alerta internacional por el brote del coronavirus de Wuhan, una nueva epidemia que se contagia con rapidez. Su mortalidad es muy reducida pero, ante su alcance desconocido, la aparición del virus ha provocado la parálisis de una parte significativa del tejido industrial chino, la suspensión de vuelos con el país e incluso el cierre de parte de sus fronteras. Todas las miradas se vuelven hacia el gigante asiático, motor básico del crecimiento económico mundial. Y mientras el pico de contagio aún no se ha alcanzado, el virus es el último foco de inquietud para la inversión y amenaza con ser la última piedra en el camino del crecimiento económico.

¿Cuántos muertos e infectados se ha cobrado hasta ahora la epidemia?

El 31 de diciembre China comunicó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) los primeros casos del coronavirus. Un mes después, hasta el 31 de enero, había 213 muertos y casi 9.800 infectados. Todos los fallecidos se encuentran en China, en especial en la región de Hubei, donde comenzó el brote. Sin embargo, una veintena de países ya han confirmado positivos. Algunos de ellos comunicaron contagios dentro de sus fronteras: Estados Unidos, Alemania, Japón y Vietnam.

¿Cómo han sido los esfuerzos de las autoridades chinas por aplacar el brote?

La OMS ha destacado el buen hacer de las autoridades del país asiático. Las medidas del gobierno chino contra el avance del virus comenzaron por la puesta en cuarentena de más de 50 millones de personas. A continuación, el Gobierno chino prohibió la venta de paquetes turísticos y después, restringió los viajes a Hong Kong, el mayor centro financiero de Asia, desde finales de enero.

Su impacto será mayor que el del virus SARS de 2003, en un país en desaceleración pero con mucho más peso en el mundo

¿Cómo se comporta el coronavirus de Wuhan frente al brote de SARS, de 2003?

La epidemia del Síndrome respiratorio agudo grave (SARS) surgió a finales de 2002 en Cantón (China). Murieron cerca de 800 personas y entre noviembre de 2002 y julio de 2003 se infectaron unos 8.000 humanos. Esta semana el coronavirus de Wuhan superó esa cifra de contagios, a la que ha llegado en poco más de un mes. Sin embargo, la tasa de mortalidad fue hace dos décadas del 9%, mientras que para el brote actual es de menos del 3%. El coronavirus actual tiene la particularidad de que los pacientes pueden infectarse y tardar de uno a 14 días en manifestar síntomas. Es decir, que los afectados pueden contagiar aun antes de presentar síntomas, señalan los científicos.

¿Cuáles han sido los primeros impactos económicos en China?

Wuhan fue el origen del brote: en un mercado de animales de la ciudad se transmitió el virus a las personas. Esta localidad aporta el 1,6% del PIB chino, equivalente a la riqueza de Portugal. Se trata de uno de los principales núcleos automovilísticos y acereros del país, recuerda la gestora Oyster AM. El impacto se expande a otras provincias. La de Henan, a 500 kilómetros del epicentro del brote, contabilizó en 2019 el 25% de las exportaciones de smartphones chinos. En su corazón se encuentra Zhengzhou, la ciudad del Iphone’. El mayor fabricante mundial de componentes electrónicos, Foxconn, tiene allí una megafábrica que produce la mitad de los teléfonos de Apple. Los expertos señalan que los afectados más graves serán la demanda interna, el sector servicios y los pequeños negocios.

Corea del Sur, Tailandia y Japón son los países más vulnerables a un frenazo chino

¿Cómo afectará el brote al PIB chino?

Caixin Zhang Ming, economista de la Academia de Ciencias Sociales de China, reconoce que el crecimiento del PIB chino se puede resentir al menos un punto porcentual en el primer trimestre de 2020. Zhang aseguró que el impacto puede superar al del SARS en 2003. Citi recuerda que la economía china vive un momento de desaceleración, muy distinto al que disfrutaba en 2003, cuando estalló el virus SARS y el PIB del país crecía a tasas superiores al 10%. El banco estadounidense apunta que la rápida respuesta de las autoridades chinas para frenar el virus provocará una importante pérdida de producción industrial. Citi rebaja su previsión de crecimiento del PIB de China este año al 5,5%, desde el 5,8% de su estimación anterior. UBS recorta al 5,5% desde el 6% anterior.

¿Cuál es la influencia de la economía china sobre el crecimiento global?

Desde el brote del 2003 hasta el actual, el peso global de China se ha multiplicado por cuatro: ha pasado de representar el 4% del PIB mundial a representar casi el 17%.Además, la transformación de China hacia una economía de servicios (el sector terciario equivale al 54% de su PIB), expone más al país frente a la epidemia, afirma Rodrigo Zeidan, profesor de Finanzas en la New York University Shanghai. Desde la agencia de calificación Scope considera que “si el crecimiento de China se reduce más de lo previsto, podría poner en peligro su compromiso de comprar 200.000 millones de dólares adicionales de productos estadounidenses en los próximos dos años”, primer paso en la reciente tregua comercial firmada con Donald Trump.

Las últimas caídas son para Amundi y UBS una oportunidad de compra en determinados sectores

Un estudio del Fondo Monetario Internacional analizó las repercusiones en otros países del ajuste de deuda que China estaba llevando a cabo en 2016. Concluía que un descenso del 1% del PIB chino (cifra que ahora se maneja) produciría caídas del 0,3% en Hong Kong, Corea del Sur o Tailandia y del 0,2% en Japón o Australia.

¿Qué regiones son las más vulnerables a la desaceleración china?

El avance de los servicios en China, impulsado por el auge de la clase media, expone a países con fuertes lazos comerciales. Ese es el caso de Japón, que tiene en China su segundo mayor destinatario de exportaciones. Además, un tercio de los turistas que recibe el país nipón proceden de China. Moody’s destaca que el impacto del coronavirus en el turismo doméstico se hará extensible a otros países del área Asia-Pacífico, dependientes de la afluencia de turistas chinos. S&P, añade que la expansión de la epidemia comprometerá “la posición fiscal de los gobiernos de Asia”.

¿Cómo afectará a las multinacionales?

Los expertos consideran que la estampa de ciudades chinas vacías afectará en gran medida a los pequeños comercios de esas localidades. Sin embargo, la decisión de retrasar la vuelta al trabajo tras la festividad de Año Nuevo en ciudades como Shanghái, impactará en multinacionales que tienen sede en esta y otras ciudades del país. Tesla ha tenido que clausurar temporalmente su recién estrenada fábrica en Shanghái por orden de las autoridades. El cierre de 30 tiendas físicas del gigate sueco Ikea o de la mitad de la cadena de cafés Starbucks, son solo algunos de los ejemplos del impacto de la epidemia en las firmas extranjeras afincadas en el país asiático.

¿Cuál está siendo la reacción del mercado al contagio del virus?

La extensión de la enfermedad ha sembrado la inquietud entre los inversores. De entrada, el coronavirus ha paralizado una región china de intensa actividad económica, lo que con toda seguridad impactará en el PIB del país. Y todo lo que sucede en la segunda mayor economía del mundo alcanza una dimensión planetaria. El temor está por tanto justificado, más aún en un mercado que acumula una fase alcista que se prolonga ya desde hace una década y que es extremadamente sensible a acontecimientos que puedan precipitar un cambio de ciclo.

El estallido del coronavirus ha frenado de hecho el viento de cola con el que había arrancado el mercado. Las Bolsas han reaccionado con caídas, especialmente intensas en los parqués asiáticos y que se han cebado con los sectores más afectados por la parálisis de la actividad en las zonas más afectadas de China. Aerolíneas, compañías turísticas, del sector del lujo –del que China es un gran consumidor– y de materias primas concentran las mayores caídas. En Europa, el sector del petróleo ha perdido en Bolsa esta semana el 6,37%, el de materias primas el 5,5% y el del automóvil, el 4,5%. Compañías como Volkswagen concentran cerca del 40% de sus ventas en China, un porcentaje que sube al 45% en el caso de la minera Rio Tinto o al 29% en el banco HSBC.

El reverso de la moneda aparece la búsqueda de refugio: el precio del oro ha subido el 1% en la semana y el rendimiento del bono estadounidense a diez años ha caído al 1,53%, a niveles de octubre, a medida que ha aumentado su precio.

¿Es aconsejable modificar las estrategias de inversión?

Los expertos coinciden en que el mercado va a continuar volátil, pendiente del número de nuevos contagios que vayan surgiendo cada día. Desde Nomura advierten que la reapertura de la Bolsa china este lunes 3 de febrero –lleva cerrada desde el 24 de enero por la fesvidad del Nuevo Año Chino, que fue prorrogada– traerá presión vendedora al parqué y sostienen que el impacto económico del coronavirus será superior al que se vio con el virus SARS en 2003. Aun así, el banco japonés también espera una rápida recuperación en forma de V, una vez se abra paso la demanda de consumo contenida. “El ritmo de la actual desaceleración y el plazo de la recuperación estarán en todo caso determinadas por el desarrollo del virus, que es incierto”, advierte Nomura.

El escenaio base de UBS descarta que el brote de virus vaya a causar una desaceleración de la economía mundial, “y por ende, la demanda de los activos de riesgo probablemente se mantenga firme en los próximos seis meses”. “Creemos que las enérgicas medidas adoptadas por China para contener el virus, incluida la cuarentena, además de las medidas preventivas en otros países como las cancelaciones de vuelos y los controles fronterizos, finalmente resultarán efectivos”, añade el banco suizo. Desde la gestora Amundi recuerdan que “la caída de los mercados podrían estar adelantándose al pico de la epidemia, ya que los mercados tienden a reaccionar al principio de la crisis para posteriormente estabilizarse y rebotar, a pesar de que continúe el flujo de noticias negativas”.

¿En qué momento pueden surgir oportunidades de inversión?

El pico máximo de contagio podría alcanzarse a finales de febrero, según estima el Instituto alemán Flossbach Von Storch, para registrar después un rápido declive hasta finales de marzo. “Estaremos atentos a que la tasa diaria de nuevos casos se estabilice o incluso disminuya hacia finales de la próxima semana, cuando la cuarentena de Wuhan tenga ya más de dos semanas”, añaden en UBS. Pero si el pronóstico fallara, la recomendación del banco suizo desde el punto de vista de la inversión es evitar los sectores más expuestos a la crisis del coronavirus, como puede ser el turismo chino; adoptar un sesgo más defensivo, con acciones de calidad y altos dividendos y aprovechar la caída de precios para realizar inversiones a largo plazo.

¿Es el momento de comprar?

Para Amundi, “las caídas significativas en los precios podrían proporcionar puntos de entrada”, en especial en la renta variable de los mercados emergentes, uno de los activos predilectos de las firmas de inversión para este año. En mercados emergentes, Amundi se muestra inevitablemente más cauta con los sectores relacionados con el turismo chino, como hoteleras, aviación y consumo de lujo. Sin embargo, asegura que vigila de cerca la calidad de compañías de consumo básico. La opción es por tanto invertir en acciones que se benefician de quienes deciden no viajar, como aconsejan desde UBS. “Las empresas expuestas al consumo en línea, como los juegos de azar, el comercio eléctrónico o el envío de comidas a domicilio tendrán que beneficiarse”.

En el banco suizo también señalan que las acciones asiáticas, sin considerar Japón, se negocian en la actualidad con un importante descuento del 35% respecto a los mercados mundiales, que podría ampliarse aún más cuando vuelva a abrir el mercado chino, que se sitúa muy por debajo de su media histórica del 23%. UBS tiene de hecho una posición de sobreponderar las acciones de mercados emergentes.

¿Hay riesgo de corrección severa?

El virus de Wuhan se ha colocado como la inquietud más acuciante de los inversores pero los gestores no creen que vaya a ser el detonante para un cambio de ciclo ni factor capaz de hacer descarrillar el momento todavía alcista de mercado. Hay quienes ven de hecho un factor positivo en las recientes caídas. “Una corrección del 5% al 6% puede ocurrir sin afectar el mercado alcista de ninguna manera, de hecho, todo lo contrario. Dichas correcciones periódicas en una tendencia alcista son técnicamente sólidas e incluso beneficiosas”, asegura el director de inversiones de Julius Baer Yves Bonzon.

Aunque “el virus puede ser menos grave de lo que se temía”, la situación aún está evolucionando y todavía existe el riesgo de que mute, “por lo que los mercados están asustados”, advierten desde Jupiter AM. Hasta la aparición del coronavirus, la guerra comercial era el centro de atención de los inversores y la tregua alcanzada por EE UU y China abría un período de estabilidad para los mercados. De cara a los próximos meses, y si la crisis del coronavirus no se complica, las elecciones presidenciales de noviembre en EE UU son la gran cita de 2020 de los inversores, con grandes incertidumbres como quién será el rival de Trump en la carrera a la Casa Blanca.

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