Escarrer: “Asia concentrará la mitad de los nuevos hoteles de Meliá en 2020”

El consejero delegado de la hotelera refuerza su apuesta por esa región. “Cada año se incorporan 70 millones de ciudadanos a la clase media”.

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International
Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International

Escarrer (Palma de Mallorca, 1971) respira aliviado tras el cierre de un año en el que se han acumulado demasiadas incertidumbres, como la resolución del brexit, la desaceleración económica global, la irrupción del sargazo en México, las falsas informaciones sobre clientes de hoteles muertos en la Republica Dominicana y la quiebra de Thomas Cook, con la pérdida de conectividad de Canarias y Baleares con Reino Unido y Alemania, sus dos principales mercados emisores de viajeros. Aún sin datos de cierre del año, los datos hasta septiembre muestran que la facturación bajó un 1,8% y el ebitda sin plusvalías cayó un 3,7%. Para 2020, las perspectivas son mejores, con un calendario intensivo de aperturas (23), lo que supone prácticamente abrir un nuevo establecimiento cada dos semanas, con el foco puesto en Asia, donde se concentrarán casi la mitad de los nuevos hoteles.

Llevaba reclamando la conformación de un gobierno estable para poder salir de la parálisis en la que España lleva inmersa desde hace varios años. Los planes del nuevo Ejecutivo, sin embargo, han despertado el temor entre la industria turística por anuncios como la subida del salario mínimo interprofesional o la reversión de la reforma laboral. “Cualquier medida que adopte debe ser consensuada y factible en un momento de enfriamiento económico”.

Inauguró el lunes el Foro Exceltur junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que expresó su desacuerdo con algunas de las políticas ligadas al turismo. ¿Le convencieron sus explicaciones?

Lo que trate de explicarle es que en un escenario con fuertes subidas salariales en la hostelería, como la del 17% aprobada en Baleares en 2017, una subida brusca del salario mínimo interprofesional nos restaría competitividad en un contexto más desfavorable, en el que el sector turístico lleva dos años creciendo menos que el PIB nacional, tras ocho años aumentado más. En el último ejercicio, los ingresos han aumentado menos que los gastos y eso se ha notado en nuestros resultados. Al presidente Sánchez también le advertí sobre el riesgo de eliminar ciertas figuras ligadas a la contratación temporal, básica para los hoteles, en Baleares o Levante.

Prevé abrir 23 hoteles este año, de los que nueve, irán a Asia. ¿El futuro de Meliá pasa obligatoriamente por esa región del mundo?

Va a ser un año entretenido en aperturas, ya que vamos a abrir 23 establecimientos, de los que 11 irán a la zona Europa, Oriente Medio y África (EMEA por sus siglas en inglés) con una apertura muy especial en Dubai. De esos hoteles, nueve e incluso pueden ser 10 si cerramos una firma, estarán en el sudeste asiático. Asia concentrará la mitad de los nuevos hoteles de Meliá en 2020. Tres estarán en China (de los que dos serán Gran Meliá, enfocados al segmento Premium), tres en Vietnam, y uno en Malasia, Indonesia y Tailandia. La apuesta por China ha sido positiva, estratégica y muy sostenible, ya que recoge un crecimiento muy paulatino, pero en hoteles de gran categoría, que nos ayuda mucho a posicionar la marca y a tener mayor reconocimiento.

Dice haber realizado más de 40 viajes a China en los últimos años. ¿Qué lecciones ha sacado en todo ese proceso?

Cada viaje me doy cuenta que sé muy poco sobre su mentalidad, sus costumbres o su forma de actuar. Lo que más me ha llamado la atención es que no tenemos paciencia y queremos hacer negocio y ser rentable a corto plazo. Me he dado cuenta de que las únicas operaciones que funcionan son a medio y largo plazo. Ir a Asia significa tener pérdidas los primeros años, pero las ganancias posteriores serán muy importantes. Pero el crecimiento de la demanda es exponencial. Cada año se incorporan 70 millones de ciudadanos a la clase media, desde China, India, Indonesia o Vietnam. Si en los 70 nuestro negocio se basó en la clase media europea que iba de vacaciones, la próxima década estará protagonizada por la clase media asiática, donde la prioridad número uno es viajar, por encima de la vivienda, donde se ha promocionado la movilidad geográfica, o el coche. En una primera fase van a destinos cercanos, pero una vez que se familiarizan con la marca y rompen la barrera de idioma con el inglés, buscan destinos lejanos.

“El valor de la compañía en bolsa no refleja su potencial, ya que nunca tuvo un múltiplo de ebitda tan barato (7 veces) cuando la media histórica es 11”

Ha sido una de las compañías más afectadas por las denuncias de propietarios de suelos expropiados por el castrismo desde 1971 en Cuba, donde tiene 38 establecimientos ¿cómo ha vivido ese episodio?

Hemos sido extremadamente precavidos y de hecho ha habido un gran número de oportunidades de negocio en el pasado que no hemos abordado por no tener clarísimo la titularidad o bien del inmueble o bien del terreno. Y desde entonces hemos recabado mucha información para poder defendernos. Nos sentimos muy cómodos con los activos que tenemos en gestión. Hemos sido la primera hotelera que ha ganado una demanda presentada en España y también la primera en lograr que se archive una reclamación en suelo estadounidense. En cualquier caso, Cuba es la perla del Caribe y vamos a seguir apostando por el destino. Buena prueba de ello es que una de las aperturas para este año va allí. La situación de la isla no es fácil con el bloqueo, pero estoy convencido de que tarde o temprano se va a poner en valor.

Una gran parte de su cartera de activos sigue siendo en gestión y los hoteles en propiedad tienen un peso marginal. ¿Prevé cambios a este respecto en el futuro?

La prioridad es seguir creciendo en ese modelo de asset light porque nos hace más resilientes frente a la próxima crisis o enfriamiento económico. Eso, junto con la gran apuesta por el sudeste asiático, nos puede ayudar a capear mejor las incertidumbres.

“Cuba es la perla del Caribe y seguiremos apostando por el destino, pese a las demandas judiciales contra la compañía”

España solo acogerá una apertura este año y será precisamente para abrir un hotel en Barcelona. ¿Le ha sorprendido que el turismo se haya visto menos afectado de lo que se preveía inicialmente en Cataluña?

En ocupación ya hemos recuperado los niveles previos al referéndum de 2017, pero en tarifa todavía estamos por debajo. Están volviendo los mercados emisores importantes como EE UU, Oriente Medio o Asia. Lo ocurrido en Cataluña es un claro ejemplo de diversificación y de buena venta cruzada de gastronomía, compras, deportes o vacaciones. Si algo ha hecho bien Barcelona y deber ser copiado por otros destinos, es que cuando se vende Barcelona, se vende toda Cataluña y eso incluye a Dalí, a Gaudí, a la Costa Brava o a los cruceros. Y con ello se consigue alargar la estacionalidad y que el turista internacional venga más de cuatro o cinco días.

Activaron en enero un plan de recompra de acciones por 60 millones hasta junio. Desde esa fecha, las acciones han repuntado un 15%. ¿Considera que ese nivel es ya el adecuado?

“Todavía hay mucha oferta no reglada de pisos turísticos que tiene que salir del mercado"


No. El equipo gestor considera que el valor de la compañía en bolsa no refleja su potencial, ya que nunca había tenido un múltiplo de ebitda tan barato (7 veces) cuando la media histórica es 11 veces. Ha habido una buena oportunidad para activar el programa de recompra de acciones y espero que la junta nos autorice en junio para amortizarlas.

El número de viviendas turísticas ha bajado por primera vez en España. ¿Cree que ese frenazo invita a pensar que el problema está en camino de resolverse?

No. El Gobierno se ha dado cuenta de que es un modelo que está para quedarse, pero que tiene que competir en igualdad de condiciones y que hay que regular. Hay mucha oferta no reglada que tiene que salir del mercado y la que esté reglada tiene que tener una regulación equiparable con la de los hoteles. Cuando hagamos eso, al mismo tiempo, también debemos debatir cuál es el modelo turístico que queremos para el país, algo con lo que está hipersensibilizada la ministra Reyes Maroto. El crecimiento abismal de pisos turísticos en España no es positivo ni sostenible y en algunos lugares se han sobrepasado los límites y se ha deteriorado la relación entre vecinos y turistas.

 

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