Cuando China estornuda, la industria del lujo se constipa

El virus Wuhan ha provocado el desplome de la alta gama en Bolsa. Los expertos llaman a la cautela

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El coronavirus de Wuhan que ha estallado en Asia -y que por ahora se ha cobrado la vida de nueve personas, mientras hay confirmados otros 440 casos- mantiene también en vilo a los principales conglomerados del mundo del lujo. Es el caso de grupos como LVMH, Kering y Richemont, propietarios de marcas como Louis Vuitton, Gucci o Cartier, respectivamente, quienes en menos de 48 horas han experimentado bajadas en Bolsa que oscilan entre el 5% y el 6%. Otras empresas, como L’Oreal o Hermès, han sufrido unas caídas que rondan el 2%. Estas cifras aún distan de las que dejó el llamado síndrome respiratorio agudo y grave (Sars) en 2003, cuando Kering y Richemont perdieron el 33% y el 28% de su valor, respectivamente, durante los tres primeros meses del año. Sin embargo, ahora ya han hecho saltar las alarmas.

La fuerte dependencia de la industria de la alta gama de Asia y, en concreto, de los consumidores chinos, que según el último informe de Bain & Company, representan en torno al 35% de los ingresos globales del sector, es el principal temor de los mercados. Especialmente en una época, alrededor de las celebraciones del Año Lunar (Año Nuevo Chino), en la que se produce el principal pico de gasto del primer trimestre por parte de los turistas del gigante asiático en Europa. En concreto, según la compañía de tax free Planet, las tres semanas que rodean al evento –que este año se celebrará el próximo 25 de enero–, cuando alrededor de un millón de ciudadanos chinos se desplazan al continente y aprovechan para comprar en las firmas de lujo, representan alrededor del 3,8% del volumen total de ventas. Un porcentaje que asciende en el caso de España, donde el año pasado llegó a alcanzar el 6,1%.

El director general de Planet para España, Jorge Esteban, reconoce que un contratiempo como esta podría tener cierto impacto en los viajes de los turistas chinos a Europa, si bien también insiste en que “hay que esperar a ver si el gobierno chino toma medidas para controlar a los potenciales viajeros afectados por el virus”. Unas disposiciones que, por el momento, no se han llevado a cabo, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha convocado un comité de emergencia para este miércoles con el objetivo de analizar los efectos del virus. Por su parte, Esteban llama a la prudencia y recuerda que, en cualquier caso, “este tipo de contingencias no tienen una repercusión inmediata ni en el turismo ni en las compras”.

Otro de los operadores que bucean en este mercado es Global Blue, una de las principales firmas de reembolso de impuestos de compras turísticas. Su director para España, Luis Llorca, también llama a la cautela mientras no haya nuevas noticias al respecto. Al mediodía de este miércoles, la OMS se reúne de urgencia para valorar el brote y sopesar cualquier tipo de medida. “Mientras no haya una alerta sanitaria y se cierre el grifo de los viajes no hay que tener miedo”, explica. De momento, recuerda, pese al drama que supone que una enfermedad acabe con la vida de cualquier persona, “la cifra de fallecidos es poco alarmante en un país de casi 1.400 millones de habitantes. Es necesario esperar y ser prudentes”.

Por un lado, prosigue Llorca, lo más seguro es que ningún turista chino cancele su viaje por el virus. “Principalmente porque son desplazamientos que se planifican con mucho tiempo. Hay que comprar billetes, conseguir visados, organizar las pernoctaciones y trayectos internos... No es un viaje improvisado que pueda echarse por tierra a última hora”. Por otro, los únicos riesgos posibles son que sea China la que finalmente decida no dejar volar a sus habitantes o que los países europeos cierren sus aeropuertos. “Pero, a día de hoy, sin un análisis de rigor sobre las consecuencias de la enfermedad, esto no va a suceder”.

Una idea que repite la directora y presidenta ejecutiva de la Asociación Española del Lujo - Luxury Spain, Cristina Martin Blasi, quien no ve motivos para alarmarse e insiste en que sacar conclusiones tan pronto sería precipitado. “Es muy reciente para hacer un análisis en profundidad”, comenta. Aunque es natural que “este tipo de epidemias asuste”, la experta confía en que “una vez la situación esté controlada, probablemente la semana que viene, todo volverá a la normalidad”. De no ser así, el temor de los conglomerados de lujo estaría justificado. Según los datos que maneja Global Blue, el 35% de las ventas tax free o libres de impuestos que se llevan a cabo en Europa recaen en turistas chinos, un porcentaje que en el sector del lujo llega al 50%. “El tax free afecta a las marcas prémium entre un 50% y un 90%, en función de la firma”, añade Llorca. Sin embargo, el lujo aún tiene mucho camino por delante para salvar el año. Según Planet, el grueso del consumo tiene lugar en la segunda mitad del año, en concreto durante la llamada Golden Week, que este año se celebrará del 1 al 8 de octubre y representa el principal pico del año (6,6% de las ventas).

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