Rivera será vicepresidente del Gobierno ucrónico de Sánchez

PSOE y Cs pactan en siete comunidades y las alcaldías de Madrid y Barcelona y aíslan a independentistas y Vox

Pedro Sánchez y Albert Rivera, en un debate electoral previo al 28A.
Pedro Sánchez y Albert Rivera, en un debate electoral previo al 28A.

Los resultados de las elecciones han dejado claro que la opción preferida por los votantes es un pacto entre PSOE y Ciudadanos, una coalición que suma 180 diputados en el Congreso de los Diputados de la Carrera de San Jerónimo (123 de los socialistas y 57 de la formación liberal), lo que permitirá una legislatura tranquila, ya que entre los dos suman una mayoría absoluta cómoda. El PSOE no tiene una opción viable hacia la izquierda, ya que no suma con Podemos, y Ciudadanos tampoco tiene un plan hacia su derecha, puesto que con el PP apenas suma los 123 del PSOE. Además, ambos partidos se pueden prestar gran apoyo en autonomías y ayuntamientos.

Ante esa situación, Pedro Sánchez y Albert Rivera han optado por olvidar sus rencillas, renunciar a sus mensajes durante la campaña electoral y desempolvar el documento del Acuerdo para un Gobierno reformista y de progreso, que firmaron a finales de febrero de 2016. Aquel pacto no salió adelante porque requería del apoyo de Podemos.

Sin embargo, hoy PSOE y Ciudadanos suman mayoría absoluta y no necesitan el concurso de otras formaciones para configurar el Gobierno central y los autonómicos de seis comunidades, como es el caso de Aragón, Asturias, Castilla y León, Murcia, La Rioja y Navarra, donde Ciudadanos concurría con PP y UPN bajo la marca de Navarra Suma.

A estos Gobiernos se suma la comunidad y el ayuntamiento de Madrid, donde Más Madrid, escisión de Podemos, ha preferido apoyar a PSOE y Ciudadanos con tal de evitar que el PP recupere la alcaldía y mantenga la comunidad. El acuerdo entre las tres formaciones va a suponer que Begoña Villacís se convierta en alcaldesa de Madrid y Ángel Gabilondo en presidente de la Comunidad de Madrid.

El pacto contempla que Ciudadanos tenga la vicepresidencia de España, que ocupará Albert Rivera, así como cuatro o cinco ministerios y varias secretarías de Estado, de manera que en algunos casos el número uno del ministerio es de un partido y el número dos es del otro.

En cuanto a las comunidades autónomas, cada una tiene su peculiaridad, pero en general van a seguir el mismo criterio del Gobierno central, con el presidente del PSOE y el vicepresidente primero de Ciudadanos. El caso más diferente es Navarra, donde la formación más votada ha sido Navarra Suma, con 19 escaños, que sumados los 11 del PSOE da una clara mayoría absoluta y cierra el paso a formaciones cuyo objetivo final es convertir Navarra en la cuarta provincia del País Vasco.

En las otras cinco comunidades que forman parte del pacto, el Partido Socialista es la formación política más votada. Además, Ciudadanos ha querido profundizar en la tesis que le llevó a pactar con el Partido Popular en Andalucía y cerrar el paso al PSOE. La formación de Albert Rivera considera que ellos han tenido un fuerte apoyo de la población porque han venido a regenerar la política y esto implica, si está en su mano, facilitar el relevo de partidos que llevan más de dos décadas seguidas gobernando en algunas comunidades y ayuntamientos. Este es el caso de Castilla y León, la Región de Murcia y La Rioja, además de la Comunidad de Madrid.

El acuerdo entre socialistas y liberales permite una gobernabilidad tranquila para los próximos cuatro años de legislatura. Además, permitirá al PP, como gran partido de alternativa durante los últimos 35 años, hacer su propia refundación desde la oposición; así como a Podemos buscar su nuevo camino tras la escisión del sector de Íñigo Errejón y el desapego de algunas confluencias.

Este nuevo gobierno tiene efectos colaterales muy interesantes para el conjunto de España. Así, la formación de ultraderecha Vox pasará a tener un papel irrelevante, pese a contar con 24 diputados.

Además, la coalición socialdemócrata-liberal permite que los partidos nacionalistas y, sobre todo, los independentistas no tengan ningún rol en la gobernabilidad del país. Con ello, el Gobierno central se va a evitar el chantaje recurrente para sostenerse en el Palacio de la Moncloa.

Las dos formaciones han tenido que hacer de tripas corazón en algunos temas. Así, el PSOE se ha comprometido con Ciudadanos a ayudarles a ellos y al PP en Andalucía en temas claves, con el fin de evitar a Vox. Al tiempo, Ciudadanos se ha comprometido a apoyar la coalición entre PSOE y Barcelona en Comú en el Ayuntamiento de Barcelona, lo que supone hacer alcaldesa a Ada Colau, con la que la formación naranja tiene un enfrentamiento visceral.

Los dos partidos han entendido que la prioridad es cerrar el paso a las formaciones que por la vía centrípeta o centrífuga pretenden poner fin al modelo de Estado que quedó configurado en la Constitución de 1978.

Vox quiere recentralizar totalmente el Estado y hacer desaparecer las autonomías: ni parlamentos ni gobiernos regionales. En el movimiento contrario están Esquerra Republicana de Catalunya, Junts per Catalunya y las CUP en Cataluña y Batasuna en el País Vasco. En posiciones más confusas o coyunturalistas están el PNV y el Bloque Nacionalista de Galicia.

Esta ucronía de una coalición PSOE-Ciudadanos solo pretende poner de manifiesto la irresponsabilidad de no haberla hecho realidad. Son demasiado evidentes las ventajas que tenía para el conjunto del país. Los culpables de que no haya pasado son sus dos líderes, especialmente el retirado Albert Rivera, que se ha marchado con la prisa de los que huyen tras poner la dinamita. El país ha llegado a un punto en el que solo queda pedir a Ciudadanos que no vuelva a perder la oportunidad. En sus manos está que Sánchez firme una hipoteca con ERC.

Ucronía: Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuesto acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder. Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

Aurelio Medel es doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad Complutense