La UE presenta su pacto verde ante las reticencias de los países del este

Polonia, Hungría y República Checa son los países más dependientes del carbón y se oponen al objetivo de neutralidad climática para 2050

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ayer en el Parlamento Europeo. REUTERS

Diez días después de tomar posesión de su cargo, la nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó este miércoles el borrador del Pacto Verde Europeo, la hoja de ruta que pretende transformar el bloque comunitario y acelerar la transición ecológica hacia una economía neutra en emisiones de dióxido de carbono (CO2) para 2050. Un objetivo a 30 años para el que se ha marcado la meta intermedia de reducir las emisiones contaminantes en 2030 hasta el 55%, frente al 40% planteado inicialmente.

La mayoría de Estados miembros ve con buenos ojos el paquete verde, que pretende convertir a la UE en el líder global de la lucha contra el cambio climático. Entre otras muchas medidas, incluye una reforma del sistema europeo para encarecer el precio de las emisiones –incluyendo al sector marítimo–, un recorte a los créditos gratuitos a las aerolíneas, o la creación de un impuesto en frontera sobre las importaciones energéticas de carbono si persisten las diferencias entre los niveles de ambición en todo el mundo y que sería compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

No obstante, la meta de neutralidad climática en 2050 –que supone que la UE no emita más CO2 del que sea capaz de absorber su territorio– sigue topándose con las reticencias de Polonia, Hungría y República Checa, muy dependientes del carbón. En junio, el antecesor de Von der Leyen, Jean-Claude Juncker, ya trató de amarrar este compromiso entre los Veintiocho, pero se topó con el bloqueo de estos tres países y Estonia. Desde entonces, el país báltico se ha sumado al compromiso pero no así los demás por lo que los jefes de Estado y de Gobierno que se reúnen en Consejo Europeo hoy y mañana en Bruselas tratarán de lograr su respaldo, ya que la medida requiere unanimidad de la Unión.

Según fuentes diplomáticas, Varsovia, Budapest y Praga siguen oponiéndose a apoyar la neutralidad climática. No obstante, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Frans Timmermans, se mostró este miércoles esperanzado de que el Consejo pueda llegar a final de esta semana a un acuerdo. Si saliera adelante, Von der Leyen podría lograr tramitar una de las piedras angulares de su borrador verde en una ley climática en marzo de 2020, antes de cumplir sus primeros 100 días de mandato y ocho meses antes de que en noviembre se celebre en la ciudad escocesa de Glasgow la COP26.

Von der Leyen quiso incidir en que la transición verde “no dejará a nadie por el camino”, única forma de que la transformación tenga éxito. Por ello, la Comisión prevé un fondo de transición justa de al menos 35.000 millones de euros para las regiones más afectadas por la descarbonización y espera movilizar inversiones por más de 100.000 millones de euros.

Los ecologistas piden mayor ambición

Emisiones cero en 2040. Las organizaciones ecologistas valoraron ayer el pacto verde de la Comisión Europea (CE) pero lamentaron que no refleje una mayor ambición, incrementando el recorte de emisiones del 55% al 65% en 2030 como piden los científicos y adelantando la neutralidad climática a 2040. “No queremos fijarnos unos objetivos que queden muy bien pero que estén completamente alejados de la realidad”, se justificó el vicepresidente de la CE.

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