Novartis ve demasiado buenos los fármacos contra el colesterol malo

A los Gobiernos les apetece cada vez menos combatir males relacionados con el estilo de vida

Novartis ve demasiado buenos los fármacos contra el colesterol malo

La compra de Medicines Co por 9.700 millones de dólares confiere a Novartis un potencial superventas para su armario cardiovascular. Pero es un mercado bastante saturado, y a los Gobiernos les apetece cada vez menos combatir males relacionados con el estilo de vida.

Es el último acuerdo audaz del jefe de Novartis, Vas Narasimhan, que ha alejado al grupo de los fármacos de consumo y del cuidado de la vista para centrarse en tratamientos innovadores de mayor margen. Eso tiene sus riesgos: en 2018 compró por 8.700 millones el especialista en terapia génica AveXis, envuelto en un escándalo de datos. Y Narasimhan no tiene problemas para pagar; en este caso ofrece un 41% sobre el precio de la acción de Medicines Co. Jefferies calcula que el precio es 5-6 veces el pico de ventas de Medicines Co, comparado con el promedio histórico de 4,4 de las operaciones con biotecnológicas. Lo bueno es que es un mercado en crecimiento. Novartis calcula que los fármacos para el colesterol pueden beneficiar a 50 millones de personas en el mundo.

El retorno parece aceptable, pero tardará en llegar, ya que los médicos querrán pruebas de la seguridad del fármaco. Jefferies calcula que Medicines Co generará 928 millones de beneficio operativo en 2024. Si se quitan los impuestos, el retorno es del 7,6%, mientras que el coste de capital de Novartis andará por el 8%.

Narasimhan probablemente pueda aumentarlo usando su departamento de ventas para vender inclisiran, que bloquea la proteína PCSK9, pero es un terreno cada vez más duro. Sanofi y Amgen también tienen tratamientos para PCSK9. Inclisiran solo se inyecta dos veces al año, lo que facilita las cosas a los pacientes. Pero la competencia presionará a los precios, y los analistas no están muy seguros de las perspectivas de inclisiran: estiman un pico de ventas anuales de entre 2.000 y 8.000 millones. La percepción del colesterol como una enfermedad del estilo de vida no ayuda. Los Gobiernos y los seguros de salud pueden acabar cansándose de pagar grandes cantidades a las farmacéuticas. La hinchada prima de Narasimhan sería aún más difícil de tragar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías