Londres veta a Uber por irregularidades y deja en el aire a 45.000 conductores

El regulador británico considera que la empresa realizó al menos 14.000 viajes irregulares. La firma va a apelar la decisión

Una persona sostiene un móvil con la aplicación de Uber en Londres.
Una persona sostiene un móvil con la aplicación de Uber en Londres.

Golpe a Uber en Londres. El regulador del sistema de transporte de la capital británica, Transport for London (TfL), anunció este lunes que no concederá a la compañía estadounidense una nueva licencia como operador privado tras detectar repetidos fallos de seguridad en su servicio. El organismo justificó su decisión asegurando que la empresa “no es apta ni adecuada” porque “no ha ofrecido los requisitos básicos de seguridad y ha puesto en riesgo la integridad de los pasajeros”.

Se trata de la segunda vez que TfL toma la decisión de no renovar la licencia a Uber. La anterior fue en 2017, aunque el caso acabó en los tribunales y fue un juez quien finalmente determinó que la compañía sí ofrecía las condiciones para tener la licencia. Ahora, de nuevo Uber tendrá 21 días para apelar la decisión del regulador y mientras dure el proceso operará con normalidad.

TfL destacó que un problema clave detectado fue que los sistemas de Uber permitan a conductores no identificados subir sus fotografías a las cuentas de otros conductores, permitiéndoles recoger pasajeros haciéndoles creer que eran el conductor contratado y poniendo así en peligro la seguridad de los pasajeros. Igualmente, resaltó cómo conductores despedidos (algunos por distribuir imágenes de niños) o suspendidos podían crear una cuenta de Uber y transportar pasajeros.

Aunque la portavoz del organismo regulador, Helen Chapman, reconoció que Uber ha hecho mejoras en su servicio durante los últimos meses, aseguró que “es inaceptable que la compañía haya permitido que los pasajeros se suban a los coches con conductores que potencialmente no tienen licencia ni seguro”.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, detalló que en los últimos meses se han detectado 14.000 viajes de Uber realizados por conductores mediante esos usos fraudulentos. Khan añadió que sabe que la decisión "puede ser impopular entre los usuarios de Uber, pero su seguridad es nuestra principal preocupación. Las regulaciones existen para mantener a los londinenses a salvo", añadió. 

La compañía emitió hoy un comunicado en el que avanzó que apelará la decisión “extraordinaria y equivocada” del regulador londinenese. “En los dos últimos años hemos cambiado la forma en que operamos en Londres, estableciendo nuevos y mejores estándares de seguridad. Solo hace dos meses que TfL nos consideró adecuados para seguir operando en Londres, y continuaremos trabajando para hacerlo en defensa de los 3,5 millones de pasajeros y los 45.000 conductores profesionales que usan Uber en Londres”, subrayó la firma, cuyas acciones llegaron a caer un 4% en la apertura de Nueva York, aunque a media sesión moderaba su caída hasta un 1,42%.

Ciertamente, Londres es uno de los principales mercados para Uber a nivel mundial y la pérdida definitiva de la licencia por parte de la compañía afectaría negativamente en sus ingresos. Según la empresa, el 24% de su negocio proviene de cinco ciudades (Londres, Los Ángeles, Nueva York, San Francisco y Sao Paulo). Ahora, falta ver cuál es el resultado final de la apelación y qué un tribunal vuelva a determinar si Uber puede o no tener licencia en la ciudad, un proceso que puede durar semanas o meses y, durante el cual, la compañía podría llevar a cabo más cambios en su operativa. 

Los que de momento han aplaudido la decisión de TfL han sido los conductores de los taxis negros  de Londres, que en múltiples ocasiones se habían quejado de la entrada de Uber en la ciudad por competencia desleal. Por contra, muchos clientes de la compañía han mostrado hoy su enfado porque consideran que Uber ofrece un servicio "más eficiente y barato" que los taxistas londinenses. Otros, en cambio, han dicho que "no lo echarán de menos" porque el trato recibido por sus conductores "no siempre ha sido el correcto".

Algunos analistas también creen que si los tribunales dieran la razón a TfL y se privara a Uber definitivamente de licencia en Londres, sus conductores se trasladarían a firmas rivales como Bolt y Kapten. “Habría competencia que llenaría ese vacío con bastante rapidez”, señaló a la BBC Fiona Cincotta, analista de City Index. 

Antecedentes del caso

Transporte de Londres ya había establecido hace poco más de dos años que Uber no reunía los requisitos necesarios para que se le permitiera operar, ya que no se podía asegurar un control adecuado sobre los conductores.

El organismo también alertó entonces del software de la empresa llamado 'Greyball', que bloqueaba los intentos de los funcionarios del Gobierno de atrapar a conductores que infringían la ley. En su momento, el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, defendió la decisión, al igual que lo ha hecho este lunes. Uber, no obstante, logró conseguir un permiso transitorio desde la primera denuncia del regulador.

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