Los Matutes pierden 227 millones al especular con Bolsa y derivados

Sufren una merma de 220 millones por coberturas al tipo de cambio. La caída del Santander les restó 7 millones en renta variable.

Abel Matutes, consejero delegado de Palladium Hotels Group.
Abel Matutes, consejero delegado de Palladium Hotels Group.

La inversión en derivados le ha dado un serio disgusto a la familia Matutes, una de las más ricas de España, cuyo imperio hotelero está controlado a través de la patrimonial Residencial Marina SL.

Esa sociedad registró unas pérdidas de 74 millones de euros en 2018, lo que supone un deterioro sustancial frente a los números rojos de 3 millones registrados tan solo 12 meses antes, según las cuentas individuales depositadas en el Registro Mercantil y aprobadas en la Junta General de Socios, celebrada el pasado 30 de junio, con la firma de la secretaria del Consejo, María Matutes Prats, y del vicepresidente del Consejo, Abel Matutes Prats, también consejero delegado de Palladium Hotels Group.

Una de las razones que explican esa merma es el impacto negativo de las inversiones en derivados, que cerraron 2018 con un saldo negativo de 165,9 millones de euros, que se suman a los 54,7 millones de euros perdidos también en 2017. En total, las cuentas reflejan una merma de 220 millones en dos ejercicios por esas inversiones.

El perfil arriesgado que muestra la compañía a la hora de invertir queda reflejado en el informe de auditoría que acompaña a las propias cuentas, firmado por la compañía Moya Auditoria con fecha 13 de junio de 2019. En el texto, la auditora constata que la sociedad "utiliza instrumentos financieros derivados de tipos de interés y de tipos de cambio con fines especulativos". Estos productos se contratan con el tipo de cambio o de interés de la fecha en la que se firma el contrato, pero se liquidan con el tipo a fecha de vencimiento, con lo que una oscilación al alza o a la baja de los tipos de cambio o de interés puede generar abultadas ganancias o pérdidas.

Desde la firma recalcan que no tienen por costumbre efectuar comentarios públicos sobre sus estados financieros. "Estos resultados son consecuencia de la estricta política que siguen estas empresas en cuanto al saneamiento de sus activos", remarcan. Los derivados son considerados como productos de riesgo elevado por la CNMV.

Pese a esa política estricta con respecto a sus activos, el auditor ha emitido una opinión con salvedades sobre las cuentas de Residencial Marina. La salvedad no se refiere a los derivados sino a la valoración de sus empresas: "Se desconoce si la valoración de las participaciones en instrumentos de patrimonio en empresas del grupo a coste de adquisición por un importe neto de 57,97 millones de euros es correcta", dice el auditor, que asegura que no ha dispuesto de los balances auditados de diversas participadas.

Pérdidas en Bolsa

Inmobiliario y patrocinio

Azora. Palladium, el buque insignia del patrimonio hotelero de la familia Matutes, constituyó una joint venture con la gestora inmobiliaria Azora con una previsión de inversión de 500 millones de euros dividida en varias fases. La primera operación de la firma, participada en un 75% por Azora y en un 25% por Palladium, consistió la adquisición y reforma de tres complejos hoteleros de Palladium por 225 millones.

Real Madrid. Palladium Hotel Group se convirtió en septiembre en el patrocinador principal de la sección de baloncesto del Real Madrid. La hotelera no reveló ni el importe ni la duración del contrato de patrocinio. La Universidad Europea de Madrid fue el anterior patrocinador principal del equipo y su contrato duró dos años. La publicidad y los acuerdos de patrocinio reportaron a la sección de baloncesto 6,8 millones la pasada temporada, un 44% del total de los ingresos.

Aparte de los derivados, no le ha ido mucho mejor a la patrimonial con sus inversiones en Bolsa. En la memoria que acompaña a las propias cuentas es la propia Residencial Marina SL la que define sus inversiones en bolsa como cartera especulativa. En el apartado dedicado a instrumentos financieros presenta "el detalle de la cartera especulativa que mantiene la sociedad a largo plazo". Este tipo de inversiones con un perfil de riesgo están compuestas por valores que ofrecen una gran fluctuación en sus cotizaciones, con los que el inversor trata de comprarlos cuando dicha cotización sea baja y venderlos posteriormente cuando suban.

Las pérdidas acumuladas hasta el cierre de 2018 son cuantiosas. De los 16,1 millones con los que arrancó la cartera se acabó el ejercicio con un saldo de 9,3 millones de euros, lo que supuso un ajuste de 6,87 millones de euros. La elevada exposición a Santander fue el principal responsable de las pérdidas de la cartera, ya que representaba el 85% de la inversión con 13,7 millones de euros. Los títulos del banco perdieron un 27% de su valor en ese ejercicio, al pasar de 5,4 a 3,9 euros.

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