UGT calcula que las plataformas de reparto se ahorran 168 millones con los falsos autónomos

El sindicato atribuye el éxito de estas empresas al uso fraudulento de la contratación: “si contrataran asalariados, tendrían que cerrar”, aseguran

Dos repartidores de Glovo y Uber Eats en Madrid.
Dos repartidores de Glovo y Uber Eats en Madrid.

Alemania se dispone a aprobar una ley que obligue a las empresas de reparto pagar las cotizaciones sociales de sus repartidores si las empresas que los subcontratan no lo hacen. En España no existe ninguna regulación específica para los nuevos modelos de economía que o bien diluyen las responsabilidades empresariales en la cadena de subcontratación o, directamente, obligan a sus trabajadores a hacerse autónomos para realizar una tarea de un asalariado.

El sindicato UGT ha hecho por primera vez una aproximación de lo que se ahorran las plataformas digitales de reparto Glovo, Stuart, Uber Eats y Deliveroo, por tener a sus trabajadores como autónomos en lugar de asalariados, que es lo que está diciendo la Inspección de Trabajo que son, según van analizando las denuncias de los sindicatos.

Según este estudio presentado ayer estas empresas de economía digital se estarían ahorrando hasta 92 millones en salarios y más de 76 millones en cotizaciones a la Seguridad Social.

¿Cómo llega UGT a estas cifras? Según el sindicato, si los poco más de 14.000 trabajadores de estas cuatro plataformas –con datos de la patronal Adigital– recibieran el salario de convenio que les correspondería por un contrato a tiempo completo recibirían unos 17.229 euros anuales por persona, o un total de 247 millones de euros. En la actualidad, cada uno de estos trabajadores recibe unos ingresos brugos anuales de unos 10.800 euros, o lo que es lo mismo 154,8 millones anuales. Así, la diferencia entre los 247 millones que deberían pagar las plataformas por 14.000 asalariados y los 154,8 millones son los 92,2 millones que se están ahorrando en retribuciones.

A esto habría que añadir las cotizaciones, por valor de 76,8 millones de euros que las plataformas deberían pagar por cotizaciones de estos asalariados a la Seguridad Social. Si bien estas cuotas se las ahorran por completo al obligar al trabajador a que sea él quien pague directamente de su bolsillo las cotizaciones al sistema como autónomo. Ambos ahorros en salarios y cotizaciones suman un total de 168 millones de euros.

Pérdidas para el sistema

Además, este modelo de contratación de falsos autónomos, según UGT hace que la Seguridad Social deje de ingresar entre 50 y 74 millones de euros. Estas cifras resultan de restar entre 18 y 41 millones de euros – dependiendo de cuántos repartidores tienen hoy tarifa plana como nuevos autónomos – que abonan hoy los trabajadores de las plataformas como autónomos al sistema de la cifra total de 92 millones que tendrían que abonar estas empresas a la Seguridad Social si contrataran laboralmente a sus trabajadores.

Los responsables de UGT indicaron ayer que este modelo fraudulento de contratación de falsos autónomos es el que está detrás del éxito del modelo de negocio de estas plataformas, que “si contrataran como asalariados a sus repartidores tendrían incluso que cerrar”, dijo ayer el secretario de Acción Sindical de UGT, Gonzalo Pino.

A esto, el coordinador de Turespuestasindical.es –la web del sindicato que responde las dudas de los repartidores de estas plataformas– Rubén Ranz añadió ayer que con este informe se trata de “desmontar la idea de que existen emprendedores de plataformas digitales; no hay ninguno, solo trabajan para sobrevivir”.

Dicho todo esto, desde UGT defendieron ayer que una de las primeras cuestiones que trasladarán al próximo Gobierno será que no es necesario crear ninguna figura legal especial para las contrataciones en estas plataformas, tal y como piden estas compañías al Ejecutivo. Por el contrario, el sindicato considera que la Inspección debe controlar con más intensidad que las empresas apliquen la actual normativa laboral y contraten como asalariados a sus repartidores.

 

“Elegir entre comer o pagar al Estado”

“Yo trabajaba entre 25 y 30 horas a la semana y después de pagar la cuota de autónomo, los impuestos y los gastos que generaba el trabajo se me quedaban al mes 600 euros limpios”, aseguraba ayer un repartidor que ha colaborado en la elaboración de este estudio. Es más, Rubén Ranz, coordinador de Turespuestasindical.es aseguraba ayer que si una semana haces menos horas o la plataforma veta a un trabajador y no le asigna servicios, los ingresos no llegan para pagar las cotizaciones “y el trabajador tiene que elegir entre comer o pagar al Estado”, por lo que suele escoger lo primero y genera deudas con la Seguridad Social o con Hacienda

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