Transición critica que los peajes de gas de la CNMC castigan a la industria

Alega que la metodología propuesta perjudca a las regasificadoras españolas frente a la portuguesa de Sines

Plantas regasificadoras de Huelva, de Enagás.
Plantas regasificadoras de Huelva, de Enagás.

En las alegaciones que Transición Ecológica presentó el pasado día 5 a la circular de la CNMC sobre la nueva metodología de peajes de gas natural, el ministerio critica duramente una fórmula que pondría en peligro la competitividad de la industria española, incluida la de las infraestructuras de gas (regasificadoras) y centrales de ciclo combinado. De hecho, como adelantó CincoDías, el ministerio que dirige en funciones Teresa Ribera ha solicitado la convocatoria de la comisión de cooperación prevista en el RDL de enero por el que se adecuaron las competencias de la CNMC a la normativa europea.

Según el informe de alegaciones, la circular sobre metodología de peajes del gas que, junto con otra de electricidad, la CNMC lanzó a consulta pública la última semana de julio, la norma propuesta “se adecua solo parcialmente a las orientaciones de política energética” incluidas en una orden ministerial publicada en abril en el BOE.

Concretamente, Transición Ecológica considera que, tal como recomendó en dicha orden, no se fomenta el uso de las plantas de GNL (gas natural licuado) españolas frente a las internacionales para preservar la sostenibilidad del sistema y que los usuarios que meten gas en esas plantas resultan penalizados respecto al que entra por conexiones internacionales.

En otras palabras, los peajes de almacenamiento y regasificación que resultan de las fórmulas propuestas “restan competitividad” a España respecto a Francia e incrementan el diferencial que ya existe con la regasificadora portuguesa de Sines (la única con que cuenta el país vecino), frente a las seis españolas. En sus orientaciones, el ministerio plantea la posibilidad, reconocida por la CE, “de ofrecer descuentos en el peaje de entrada a la red de transporte desde las regasificadoras”, que la CNMC no tiene en cuenta, según el informe.

Según este, a los pequeños consumidores (lo que usan gas para cocina y agua caliente) los peajes les bajará un 50% al año, lo que pone en peligro, en opinión del ministerio, la sostenibilidad económica y financiera del sistema.

En este sentido, pide también a la CNMC que tenga en consideración la competitividad de los consumidores industriales. La metodología de peajes propuesta para los consumidores “es dispar”, subraya. Así, mientras las tarifas de la gran industria y los ciclos combinados, conectados a la red troncal, experimentarán reducciones significativas, las de las industrias más pequeñas, conectadas a la red primaria, se incrementarán. Esto inducirá a las afectadas a desconectarse de las redes y sustituirlas por GNL transportado por carreteras en cisternas.

Entre los argumentos aducidos por la CNMC para bajar los peajes de los domésticos es que la normativa comunitaria prohíbe las subvenciones cruzadas entre consumidores, como ocurre en España.

 

Discrepancias con el PNIEC

Las previsiones del consumo de gas de la CNMC entre 2020 y 2026 y el número de clientes nuevos (100.000) excede a las incluidas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Así lo subraya Transición Energética en sus alegaciones a la circular de metodología de peajes en trámite.

El ministerio considera que la propuesta del organismo regulador da como resultado unos peajes “insuficientes para retribuir los nuevos suministros”. En este sentido, opina que el incentivo del consumidor industrial para conectarse a redes de más de 4 bares de presión desaparece, que son más eficientes.En cuanto a las plantas de GNL, considera que la propuesta d ela CNMC no ha tenido en cuenta la seguridad de suministro que estas prestan al sistema.

Normas