Transición insta un nuevo conflicto con la CNMC por las circulares de peajes de luz y gas

El ministerio alega que las propuestas no cumplen con las orientaciones de política energetica

La ministra en funciones para la Transición ecológica, Teresa Ribera. Al fondo, el presidente de la CNMC, José María Marín.
La ministra en funciones para la Transición ecológica, Teresa Ribera. Al fondo, el presidente de la CNMC, José María Marín.

La labor legislativa de la CNMC, que ha arrancado este año tras serle otorgada dicha función en un real decreto ley aprobado en enero, se ha saldado con la propuesta de 14 circulares normativas en el ámbito de la energía, que deben estar aprobadas antes de que acabe el año, según el propio RDL.

De las tres últimas propuestas, que el organismo regulador lanzó a audiencia pública en la última semana de julio, el Ministerio para la Transición Ecológica, ha solicitado la creación de sendas comisiones de cooperación plas para las relativas a las metodologías de peajes de acceso a las redes eléctricas y de gas natural, según ha podido saber CincoDias.

Así lo ha solicitado el departamento que dirige en funciones Teresa Ribera en las alegaciones sobre dichas circulares que presentó el pasado 5 de septiembre ante la CNMC. Aunque las empresas y organizaciones afectadas tienen de plazo hasta finales de este mes para alegar (en total, dos meses, según reconoce la normativa comunitaria para las metodologías de peajes energéticos) el Gobierno solo dispone de un mes, ya que se rige por el derecho español.

Por tanto, del paquete de 14 circulares en trámite, Transición Ecológica ha discrepado expresamente de la mitad, al solicitar para siete de ellas la comisión de cooperación en la que dirimir las diferencias. Con todo, solo en la primera solicitud, la propuesta relativa al acceso y conexión de las redes eléctricas, el ministerio considera que se ha producido una invasión de competencias. En las seis restantes, denuncia simplemente que la CNMC no ha tenido en cuenta las orientaciones de política energética del Gobierno, tal como impone la ley.

En el caso de las circulares de este año, estas orientaciones se recogieron en una orden ministerial publicada en el BOE el pasado 5 de abril.

El ministerio ha pedido  comisión de cooperación para 7 de las 14 circulares del organismo

Sobre la fórmula de fijación de los peajes de la luz, que suponen unos 7.150 millones de euros anuales, la CNMC propone que los consumidores domésticos puedan contratar dos potencias en el día, según sus usos habituales. Además, en el término variable de los peajes (energía) la circular amplía las dos tarifas horarias actuales hasta seis al día para otros tantos periodos y todo tipo de usuarios. Esta medida impulsará, según la CNMC, el desarrollo del coche eléctrico y el autoconsumo.

Por otra parte, plantea eliminar el peaje a la generación, una especie de impuesto que pagan las eléctricas y que estas trasladan al precio final, lo que permitirá reducir el coste de dicho peaje en la factura de la luz en igual cuantía: 0,5 euros MWh. La Comisión calcula que la medida podría suponer un ahorro promedio del 6,8% para los consumidores domésticos y de un 13,4% para los industriales entre 2020 y 2025, aunque todo dependerá de los peajes de cada consumidor (los peajes suponen el 40% de la factura).

En cuanto a la metodología de los peajes del gas, lo más relevante es que, siguiendo lo establecido en el Reglamento 2017/460, estas tarifas no podrán incluir subvenciones cruzadas entre unos consumidores y otros, como ocurre actualmente en España, donde los domésticos pagan más en favor de la industria. De aplicarse la propuesta, subirían los peajes del gas para la industria, especialmente, pymes, y bajarían para los domésticos.

La circular fija peajes distintos para cada uno de los servicios prestados por las distintas instalaciones, “teniendo en cuenta los sometidos a competencia internacional”. Así, plantea que los ciclos combinado s paguen menos, de manera que la reducción se traslade al coste de la generación eléctrica y, de paso, pueda bajar el precio de la factura de la luz. Asimismo, se propone reducir los peajes por el uso de las regasificadoras para “incentivar el uso y paliar la infrautilización que sufren estas plantas”.

Orientaciones políticas

Para la metodología de peajes eléctricos, las orientaciones del ministerio recogidas en la citada orden de abril, van dirigidas a que se incentive “el proceso de electrificación de la economía española necesario para la transición energética”; debe contribuir “a la movilidad eléctrica” y “al ahorro y la eficiencia del consumo de energía”.

Asimismo, añade, los futuros peajes deben garantizar los ingresos del sistema para retribuir las redes de transporte y distribución, el fomento de las renovables y el despliegue eficiente de redes y la competitividad de la industria, respetando las directrices sobre ayudas de Estado.

En cuanto a los peajes del gas, el ministerio pide que su cálculo incentive el uso de las infraestructuras existentes “para preservar la sostenibilidad económica y financiera del sistema” (la sobrecapacidad ha provocado que buena parte de los activos estén ociosos). Concretamente, recomienda que los usuarios de las regasificadoras “no resulten penalizados respecto a los aprovisionamientos por conexiones internacionales.

Uno de los puntos más relevantes, que con toda seguridad se planteará en la comisión de cooperación, es que se tenga en cuenta la competitividad de la industria española a la hora de fijar la estructura de peajes, pero respetando la normativa comunitaira. Precisamente, al evitar las subvenciones cruzadas, tal como establece la directiva antes citada, se producirá una subida de los peajes de la industria que las empresas usuarias, a través de GasIndustrial, han criticado con dureza.

 

Las partes quieren evitar los tribunales

La mitad de las 14 propuestas de circulares que tramita la CNMC no cumple con los requisitos políticos, según el Ministerio para la Transición Ecológica. A su entender, solo una de las circulares invade sus competencias: la de acceso y conexiones a las redes eléctricas, una cuestión sobre la que el Gobierno tiene potestad legislativa. Las restantes no cumplirían con las orientaciones de política energética que la CNMC debe respetar.

En el caso de que la CNMC no acepte las posiciones del Gobierno en las comisiones donde se dirimirán las diferencias entre ambos, a este le quedaría la posibilidad de recurrir al Supremo, ya que el organismo tiene la última palabra y puede aprobar las circulares sin el acuerdo expreso del ministerio.

Varias fuentes del sector aseguran que ninguna de las partes tiene interés en desencadenar una batalla judicial: la CNMC porque no quiere poner en juego el papel de legislador que acaba de estrenar y al ministerio porque no quiere cuestionar al regulador como institución.

De momento, no ha habido ninguna reunión de las siete comisiones de conflicto solicitadas por Transición Ecológica y que estarán compuestas por tres representantes de cada parte. En cuanto a las circulares no conflictivas, tres están a punto de ser aprobadas. Las más polémicas son las de los recortes de la retribución de las redes de luz y gas.

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