España seguirá los pasos de Italia y emitirá deuda a 50 años

Los estados aprovechan la caída de los tipos para colocar deuda a largo plazo

Deuda publica largo plazo pulsa en la foto

La flexibilización de los bancos centrales ha acelerado la caída de las rentabilidades. Esto está reportando a los inversores sustanciales ganancias pero también está sirviendo de revulsivo para que los emisores salgan al mercado. Además de reducir el coste de financiación, los emisores tanto públicos como privados están aprovechando el apetito para emitir bonos a largo plazo, contribuyendo así a alargar la vida media de la deuda en circulación.

Donde mejor se aprecia esta tendencia es en la deuda pública. El año pasado España fue el mayor emisor europeo en los tramos largos de la curva con especial incidencia de las subastas a 30 años. Pero esto no queda aquí. Si bien el Tesoro no se plantea emitir deuda a 100 años como ya lo han hecho otros estados, no descarta recurrir a los bonos a 50 años según ha manifestado el secretario de Estado, Carlos San Basilio. No sería la primera vez. Ya en 2014 y posteriormente en 2016, coincidiendo con la compra masiva de deuda del BCE en el mercado primario y secundario, España echó mano de esta tendencia.

En las últimas semanas varios países han aprovechado la caída de los tipos para efectuar colocaciones a plazos largos. El último de ellos ha sido Italia. El alivio que experimentan las rentabilidades de la deuda después de que la Comisión Europea descartara multar al país por el exceso de deuda, ha sido la mecha que prende la llama. Roma colocó la semana pasada su primera emisión de deuda a 50 años desde 2016 y el resultado fue un éxito. El apetito de los inversores (la demanda alcanzó los 17.000 millones) permitió rebajar el cupón al 2,8% en una subasta en la que se captaron 3.000 millones.

A Italia se suma Austria, que a finales de junio colocó 1.000 millones en su deuda a 100 años con un cupón del 1,2% y una demanda que superó los 5.000 millones. Hace dos años en la emisión de deuda al mismo plazo el cupón se situó en el 2,1%. Austria es asiduo a las emisiones a largo plazo. A la deuda a un siglo se suma el bono a 50 años que colocó en 2010 y la deuda con vencimiento en 2086 que vendió en 2016. Fue precisamente ese ejercicio en el que muchos estado afinaron sus estrategias a largo plazo. Además de España, Italia y Austria, Francia y Bélgica se sumaron al club de países que emitían a plazo superiores a los 30 años.

Fuertes ganancias en 2019

La moderación del lenguaje de los bancos centrales afirmando que están preparados para poner en marcha medidas no convencionales e inundar de liquidez el mercado, se ha dejado sentir en el mercado de deuda y en las Bolsas. Esto unido a la designación de Christine Lagarde como sucesora de Mario Draghi al frente del BCE ha acelerado las caídas de las rentabilidades y con ello el aumento del precio de los bonos. Si bien en las últimas sesiones, los inversores han optado por hacer caja, las ganancias registradas en lo que va de año por las emisiones a corto, medio y largo plazo son importantes. En el caso de las emisiones con vencimiento a 50 y 100 años los retornos obtenido con la caída de los rendimientos oscilan entre el 41,9% que registran los títulos con vencimiento en 2116 de Bélgica y el 9,6% de los bonos a 50 años de Suiza, país fuera de la órbita del BCE.

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