BPI alerta de los peligros de una inflación baja y unos tipos de interés laxos

Apuesta por una política mixta, con medidas fiscales y cambios estructurales

bpi informe económico anual 2019
Sede del Banco Internacional de Pagos (BPI) en Basilea (Suiza).

Más de tres años después de que el Banco Central Europeo (BCE) rebajara los tipos de interés al 0% con el objetivo de impulsar la economía, la inflación de la zona euro se ha situado en el 1,2% en el mes de junio, ocho puntos porcentuales por debajo del objetivo de la institución. Algo similar ocurre en EE UU, donde el nivel de precios alcanzó el 1,79% en mayo, por debajo del 2% marcado por la Reserva Federal, a pesar de que los tipos estén por debajo del nivel precrisis, en el 2%.

Por todo ello, el Banco Central de Pagos (BPI) considera que es necesario que la política monetaria deje de ser el motor principal del crecimiento. El organismo advierte de que si la inflación sigue sin responder y los tipos se sitúan en niveles bajos durante un periodo demasiado largo, "las vulnerabilidades financieras crecerán y el espacio de maniobra de estas políticas puede desaparecer", explica en su informe económico anual publicado este domingo.

Asimismo, el BPI alerta de que aunque los tipos bajos pueden impulsar el crecimiento en el corto plazo, "pueden hacerlo a costa de elevar los riesgos en el largo plazo", al elevar, por ejemplo, el endeudamiento de empresas y Gobiernos.

Para el organismo, la solución ante este impás es combinar la política monetaria con cambios estructurales, políticas fiscales y medidas macroprudenciales. Es decir, dirigirse hacia una "política mixta que contribuya de forma más efectiva al crecimiento económico y la estabilidad financiera". Y subraya que, de esta forma, las economías abandonarán un modelo de crecimiento basado en el endeudamiento.

En este sentido, el BPI alerta de que el nivel de endeudamiento corporativo se encuentra en máximos históricos en gran parte del mundo. De hecho, el informe resalta que la ratio de deuda sobre las ganancias de las cotizadas estadounidenses está por encima de su anterior pico, a principios de la década de los 2000. Y recuerda que un elevado endeudamiento eleva la vulnerabilidad de las empresas ante un posible endurecimiento de las condiciones financieras.

Por otro lado, el organismo también destaca el efecto negativo que la política monetaria de tipos bajos está teniendo sobre el sector bancario, cuya rentabilidad media en la mayoría de los países avanzados se encuentra "sustancialmente" por debajo del nivel de principios de la pasada década. Y recuerda que la capacidad de la banca para apoyar a la economía, en caso de producirse una recesión, depende de su nivel de capitalización y sus beneficios.

No obstante, el BPI descarta una recesión a pesar del incremento del "nerviosismo" en los mercados financieros desde mayo, ante el resurgimiento de los temores a una guerra comercial entre EE UU y China. La economía global mantendrá la ralentización iniciada en la segunda mitad del 2018, aunque seguirá soportada por la fortaleza del mercado laboral y el moderado incremento de los salarios a nivel global, que ha potenciado el consumo.

España, un ejemplo a seguir

  • “España ha registrado una recuperación excelente tras la crisis”, subraya el director general del Banco Internacional de Pagos, Agustín Carstens. El país ha sido un “buen ejemplo de cómo, si introduces algunas reformas estructurales importante, lograrás un crecimiento económico mayor”, explica. De hecho, puntualiza que gracias a estas medidas, la economía española “lo ha hecho mejor que la media del resto de los países de la eurozona”.
  • Carstens considera que España es un “ejemplo a seguir” respecto a lo que al BPI ve como la “mejor combinación de políticas económicas”.
  • A pesar del elevado endeudamiento del Estado, el BPI aún ve margen de actuación en materia fiscal pero “con prudencia”.
Normas