ACS, el reto ahora es integrar todas las sensibilidades

El talento no entiende de diferencias. La empresa lo busca en un mundo global para sumarlo y lograr un beneficio general

ACS
Una mujer trabaja en un huerto solar del grupo ACS.

La diversidad es el reto al que se enfrenta ACS en un mundo cada vez más globalizado. Una empresa como esta, con presencia en los cinco continentes y con miles de empleados de distintas religiones, razas, orientaciones sexuales o culturas, trabaja ahora con el objetivo de dar cabida en su seno a todas estas sensibilidades e integrar en todas las áreas de negocio y niveles de la compañía a todos estos perfiles.

Es la filosofía que recoge el documento aprobado por el consejo de administración de ACS en febrero de este año y que da respuesta a esta necesidad. Dos conceptos sobresalen en su planteamiento. Por un lado, “promover la diversidad” en las distintas empresas del grupo “como reflejo natural de la sociedad” a la que se destinan sus trabajos.

Un estudio señala una importante brecha salarial entre hombres y mujeres dentro del grupo

Y, por otro, “incorporar profesionales de perfiles diversos” en una corporación que es “multicultural”. Todo esto sumado se traduce en una “significativa fuente de creación de valor” para las compañías que conforman la entidad.

Las herramientas para lograr estos objetivos son: fomentar la integración de estas personas, favorecer la diversidad en los procesos de selección y de formación, ­apostar por la diversidad generacional en los equipos, profundizar en la integración de colectivos vulnerables y promover la selección de profesionales con capacidades alternativas.

La empresa quiere incorporar personas de perfiles diversos

Poner el foco en la diversidad no ha dejado de lado el compromiso con la igualdad entre mujeres y hombres. Según datos de ACS, el 72,55% de los empleados están cubiertos por planes de igualdad.

Hay protocolos contra el acoso sexual en compañías que representan al 98,27% de los trabajadores. El mismo porcentaje tienen medidas para asegurar la igualdad de oportunidades y evitar discriminaciones en los procesos de selección.

La compañía tiene una plantilla de 195.461 personas. De ellas, el 38,8% son mujeres, frente al 61,2% que son hombres

Luchar contra la brecha salarial es otro de los retos de ACS. Para ello, ha elaborado un “estudio preliminar” sobre los sueldos medios de todos los empleados del grupo. Los resultados arrojan diferencias sustanciales entre lo que cobran hombres y mujeres.

Como ejemplo, las mujeres en el colectivo de directivos y titulados universitarios perciben un 21,5% menos que sus compañeros varones. En el sector de los servicios industriales ganan un 16,6% menos. En los servicios esta brecha se reduce a un 5,5%.

También se quiere apostar por la diversidad generacional en los equipos

La compañía atribuye estas diferencias “a la diversificación de actividades y a la distribución de empleados en países con distintos niveles de renta”.

No obstante, y para “profundizar en el compromiso por la igualdad”, han iniciado otro estudio para analizar “la posible brecha salarial” en los distintos países en los que tiene presencia.

Las cifras

Menos de un 10% de mujeres ocupan un puesto de dirección en el grupo de titulados superiores con el que cuenta la empresa.

Este desnivel también existe en los puestos de alta dirección. Los hombres ocupan 866 cargos, frente a los 125 de las mujeres.

En el consejo de administración hay tres mujeres (un 18%). En el comité de dirección continúa sin haber todavía presencia femenina.

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