Seestadt Aspern, la ciudad inteligente con autobuses que se conducirán solos

Siemens Mobility pondrá en marcha en junio el primer bus autónomo

Imagen del autobús autónomo que empezará a funcionar en junio en Seestadt Aspern (Austria).
Imagen del autobús autónomo que empezará a funcionar en junio en Seestadt Aspern (Austria).

Llueve con fuerza sobre Seestadt Aspern, un municipio cerca de Viena, Austria. Un señor de unos 60 años parece que juega con el mando de una consola de videojuegos dentro de un autobús pequeño, en el que no caben más de once personas sentadas. Pero el hombre no juega, conduce dicho autobús, que no supera los 20 kilómetros por hora y es eléctrico. Es un vehículo autónomo, no necesita de conductor, pero la intensa lluvia impide que los sensores y las cámaras funcionen con normalidad, de ahí la necesidad de que el señor dirija el vehículo con un mando.

La escena que se acaba de describir todavía no es parte de la realidad de esta pequeña ciudad austriaca de 20.000 habitantes, pero es uno de los proyectos que la compañía Siemens Mobility (una de las cuatro empresas “estratégicas” pertenencientes al grupo Siemens) está llevando a cabo en el municipio junto con socios austriacos y franceses.

En la actualidad se encuentra en fase de pruebas, pero desde la empresa prevén que dos autobuses autónomos empiecen a dar servicio de manera regular a los ciudadanos de Seestadt Aspern en junio, municipio al que se ha acercado CincoDías para conocer el proyecto de Siemens Mobility. “El vehículo se comunica con los semáforos, detecta a los peatones y ciclistas en la calle y alerta de los peligros de la calzada en tiempo real”, explica una portavoz de la firma.

La empresa alemana, además, ha implantado un software que permite monitorear el tráfico de Seestadt Aspern desde un centro de control y a su vez dar información a los conductores en tiempo real, como puede ser el tiempo que falta para que se encienda el semáforo, la posición de los peatones o si hay un accidente dos calles más adelante. El software reporta información constantemente con la dirección, velocidad y dirección de los vehículos. Un gran hermano de la movilidad.

Pero la compañía no solo pretende ser un líder en la conducción autónoma de los autobuses, también quiere serlo en el sector de los tranvías. Siemens Mobility presentó en septiembre de 2018 en la feria mundial de transporte de Innotrans, cerca de Berlín, un proyecto de tranvía autónomo que, posteriormente, fue probado durante un recorrido de 6 kilómetros en Postdam (Alemania). Actualmente, ese tramo ha sido ampliado a un total de 13 kilómetros.

El tranvía ya funciona en este municipio, pero todavía está en fase de perfeccionamiento, por lo que requiere de un conductor en caso de surgir algún inconveniente durante el viaje. “En cinco años estará funcionando de manera completamente autónoma y será viable”, dice Walter Struckl, responsable de Estrategia de Siemens Mobility.

Fabricación de trenes

Además de dotar de sensores, cámaras y software a los tranvías, en busca de conseguir la conducción autónoma, en Siemens Mobility también se encargan de la producción de vagones, tanto para tren como para metro y tranvías.

La carrocería se produce en una fábrica que la compañía tiene a las afueras de Viena, donde la firma produce una media de 250 vagones al año. “Hemos tenido picos de hasta 480 unidades anuales”, comentan en la empresa. La factoría, que emplea a 1.400 personas, posee “la planta de pintura (invirtieron 21 millones de euros en ella) más avanzada de Europa para trenes”, según Siemens Mobility.

La apuesta de la compañía por el sector ferroviario no se queda ahí, ya que la empresa ha puesto en marcha una especie de “Amazon para trenes”, llamado Easy Spares Marketplace, en el cual se puede comprar todo tipo de piezas, con una entrega que se haría en un plazo máximo de 48 horas si el cliente está en algún país de la Unión Europea.

El aspecto más novedoso de la aplicación es que permite sacar una foto de la pieza del tren que se haya averiado y el sistema identifica en tres segundos cuántas piezas hay disponibles en la plataforma y su precio. Además de la propia Siemens Mobility, otras empresas pueden colgar sus productos en esta plataforma para venderlos.

Gestión energética

El grupo Siemens, a su vez, lleva a cabo un proyecto de gestión energética de edficios en Seestadt Aspern. No produce la electricidad, pero monitorea, da software y apoyo a las eléctricas, de manera que les permite saber, por ejemplo, cuándo es más barata la energía o cómo hacer más eficiente el sistema utilizando la energía que sobra para calentar los edificios.

A su vez, la empresa apuesta por el desarrollo del negocio de los puntos de recarga para coches eléctricos, así como su uso como almacenadores de energía. “Invertiremos un total de 45 millones de euros hasta 2023 en investigar el mundo de la energía urbana del mañana”, afirman en Siemens. Ese mañana, parece, llegará primero a Seestadt Aspern.

La puja por los servicios de movilidad

Dinamarca. A través de HaCon, compañía que Siemens Mobilty adquirió en 2017, el gigante alemán pretende dar servicio a otras empresas para crear aplicaciones con las que monitorear todo el movimiento de las ciudades. El consejero delegado de HaCon, Michael Frankenberg, explica que la compañía ha puesto en marcha en Dinamarca una aplicación para móvil que permite al usuario saber de qué manera se puede viajar más barato y rápido, según la situación del usuario, ya sea usando servicios de movilidad compartida, el metro, autobús o taxis. “Es la primera vez que el sistema de transporte entero de un país está integrado en una plataforma”, dice con orgullo Frankenberg.

Austria. En este caso, junto con la compañía VAO, Siemens Mobility también ha lanzado una aplicación en Austria, en la cual el cliente puede acceder a información sobre las distintas posibilidades de movilidad que tiene a su disposición (como el tiempo que se tarda en llegar de un punto a otro o el precio de los diferentes tipos de movilidad).

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