El camino para ser una organización ágil no tiene fin

Los expertos insisten en que el aprendizaje continuo es la única receta

La directora de organización y soluciones de Adecco, Encarna Maroño, el socio de EY Jorge Aguirre Peris, el presidente y consejero delegado de Steelcase, Alejandro Pociña, y el subdirector general de recursos humanos de Mapfre, Juan Carlos Rondeau.
La directora de organización y soluciones de Adecco, Encarna Maroño, el socio de EY Jorge Aguirre Peris, el presidente y consejero delegado de Steelcase, Alejandro Pociña, y el subdirector general de recursos humanos de Mapfre, Juan Carlos Rondeau.

El 75% de las organizaciones aseguran que las metodologías ágiles son necesarias para la transformación digital y las que han implementado esta manera de trabajar tienen un 30% más de ganancias, sin embargo, solo el 15% de las que se llaman ágiles realmente lo son. Estas son algunas de las cifras que compartió el director general de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), Enrique Sánchez de León, durante su intervención en la jornada Organizaciones ágiles. Palancas para el cambio y claves para el éxito, organizada por APD y EY y celebrada este jueves, en la que aseguró que conseguir ser más veloces es una de las principales preocupaciones de las compañías actuales.

Una inquietud que nace con la aparición de las startups y otras empresas innovadoras. "Iniciamos este proceso porque vimos que las nuevas fintech competían con nosotros y eran mucho más rápidas", reconoció el director global de ingeniería y organización de BBVA, Ricardo Forcano, desde el auditorio de la Fundación Rafael del Pino. En la entidad bancaria iniciaron este proceso de transformación implantando metodologías ágiles en diez equipos, entre España y México, que fueron escalando poco a poco al resto de la organización. No obstante, según el portavoz de la compañía, esta evolución "es un viaje en el que estamos aprendiendo constantemente, pero no hay un punto de llegada concreto".

El cambio constante también fue una de las claves que señaló la líder de disciplinas de personas y de la tribu experiencia empleado de Telefónica, Ruth Ortiz, quien insistió en que no hay fórmulas mágicas para llevar a cabo este proceso de transformación. "Aunque hay que informarse y consultar cómo se están enfrentando otros a ello, nunca se debe copiar el plan de agile de otra empresa porque cada uno tienen que encontrar su propio camino en función de por qué quiere ser más veloz", comentó. 

A pesar de huir de recetas, Ortiz destacó el papel del liderazgo en esta nueva forma de trabajar. "Yo misma tuve que luchar primero contra muchos miedos internos, pero ahora me siento una líder mucho más fuerte", apunta la directiva, quien considera que ahora sus funciones deben centrarse en eliminar las barreras que encuentra su equipo más que en controlar como ocurría hace ocho meses, cuando iniciaron el cambio a metodologías agile en la compañía.

En este proceso, la comunicación dentro de la propia compañía desempeña un papel fundamental. "Es la manera de lograr la transformación a todos los niveles para el futuro que viene", comentó la directora de organización y soluciones de Adecco, Encarna Maroño. Una idea con la que se mostró de acuerdo el presidente y consejero delegado de Steelcase, Alejandro Pociña, para quien "los silos se han acabado para siempre, por eso establecer flujos de información resulta fundamental". Algo que, para el directivo, no se relaciona directamente con las oficinas abiertas, las que consideró "una aberración" cuando están mal diseñadas.

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