FINANZAS PERSONALES

Inversión a largo plazo: ¿planes de pensiones o fondos de inversión?

Planificación financiera para rentabilizar el ahorro a largo plazo

Inversión a largo plazo: ¿planes de pensiones o fondos de inversión?

¿Estoy invirtiendo bien mi dinero? ¿Me conviene un plan de pensiones o un fondo de inversión? La elección de un determinado producto de inversión es una decisión compleja que no debería tomarse sin antes hacer un ejercicio de planificación financiera y vital.Cuando pensamos en invertir nuestro ahorro es muy importante que definamos para qué lo hacemos, es decir: ¿qué queremos conseguir con ese dinero que vamos a invertir?

Tener claros nuestros objetivos no solo nos va a ayudar a fijar nuestro horizonte temporal de inversión, sino también a hacer unos números y ver de dónde partimos y qué rentabilidad tenemos que exigirle a los mercados. Así, si queremos invertir para cuando estemos jubilados y dudamos entre depositar nuestro ahorro en un plan de pensiones o en un fondo debemos tener en cuenta nuestras actuales circunstancias personales y, también, nuestras futuras necesidades.

Planificar para el largo plazo

Por el lado fiscal es muy importante que conozcamos cómo tributan tanto los planes de pensiones como los fondos de inversión para ver qué vehículo nos conviene más porque, aunque la fiscalidad no debería ser el motivo principal por el que elegir un producto financiero, sí es un factor a tener en cuenta, ya que los impuestos que pagamos por nuestras inversiones afectan directamente a la rentabilidad que obtenemos por estas.

Si pensamos en un plan de pensiones, deberemos tener presente cuál es nuestro tipo impositivo actual para ver si nos interesa aportar a planes -cuanto mayor sea, más nos podremos deducir- y, en ese caso, cuánto nos conviene aportar para poder aplicarnos la deducción fiscal.

En este sentido hay que recordar que, como norma general, hay un límite financiero de 8.000 euros al año (es lo máximo que podemos aportar) y un límite fiscal, que es la cantidad máxima sobre la que nos vamos a poder deducir (que es la menor de estas dos cantidades: 8.000 euros anuales o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas).

En lo relativo al rescate hay que saber que solo tributamos cuando rescatamos el dinero y que pagamos impuestos en función de nuestro tipo impositivo (tributan en la base general como rendimientos del trabajo a un tipo de entre el 19% y el 45%).

Por otro lado, también hay que mirar hacia el futuro y pensar en futuros gastos o necesidades de liquidez que nos puedan surgir porque, en ese caso, igual no nos conviene invertir en un producto financiero que es ilíquido hasta que se cumplen algunas contingencias, como es el caso de los planes de pensiones.

Invertir 4.000€ al año para la jubilación: ¿fondos o planes?

Vamos a ver con un ejemplo la diferencia entre invertir en planes de pensiones y en fondos de inversión -la misma cantidad y a la misma rentabilidad- con la vista puesta en la jubilación y contando con que ese dinero no lo vamos a necesitar en el corto plazo.

Si invertimos 4.000 euros anuales en fondos de inversión que nos dan un 4% de rentabilidad, después de 25 años habremos acumulado algo más de 166.000 euros que, después de pagar impuestos, -tributaremos en la base del ahorro al 23%- se nos quedarán en 151.200 euros.

Si esos mismos 4.000 euros los invertimos en un plan de pensiones con la misma rentabilidad, los 166.000 euros que obtenemos, al final, tras tributar por el rescate -a un tipo medio del 37%-, se nos quedarán en 104.348 euros. Además, hay que tener en cuenta lo que nos hemos ido deduciendo fiscalmente cada año con las aportaciones.

Así, si hemos aportado 4.000 euros y tenemos un tipo del 45% -ponemos aquí un tipo mayor porque en el momento del rescate, normalmente, al estar jubilados tenemos un tipo inferior-, Hacienda nos devuelve cada año 1.800 euros. Si durante ese tiempo invertimos en fondos de inversión lo que nos vamos deduciendo, al final tendremos cerca de 75.000 euros que, tras pagar impuestos -a un tipo del 23%-, se nos quedarán en 68.000 euros. Si sumamos las dos cantidades, la cifra total que tendríamos invirtiendo 4.000 euros en planes de pensiones se acerca a los 173.000 euros.

Es decir, al invertir en planes de pensiones y rentabilizar el dinero que Hacienda nos ha ido devolviendo, la cuantía final que obtenemos es mayor.

¿Por qué es importante la ventaja fiscal de los planes de pensiones?

Cuando hablamos de la fiscalidad de los planes de pensiones es muy común escuchar a gente decir que “lo que te ahorras hoy lo pagas mañana en el rescate”. La realidad es que las deducciones son una ventaja para todos los inversores por el diferimiento fiscal que nos permite obtener un mayor rendimiento porque ese dinero que nos estamos ahorrando en las aportaciones lo podemos invertir y sacarle rentabilidad. Además, cuando rescatamos el plan de pensiones solemos tener un tipo impositivo inferior al momento en el que hacemos las aportaciones, por lo que pagamos menos impuestos por las ganancias generadas cuando nos jubilamos.

Por otro lado, también conviene recordar que, si en lugar de rescatar todo el dinero de golpe lo fuéramos rescatando poco a poco cada año, la cantidad final sería mayor ya que al rescatar todo de golpe nuestro tipo impositivo sube y, por lo tanto, el neto que ingresamos es menor que si rescatamos cantidades menores cada año. Además, el dinero que permanece invertido continúa revalorizándose gracias a los intereses.

Con todo, siempre es conveniente realizar un ejercicio de planificación vital, fiscal y financiera personal para analizar todas las circunstancias y particularidades y ver qué producto financiero es el que más se adapta a nuestras necesidades.

 

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