El Corte Inglés lanza la venta de 95 activos inmobiliarios en su mayor desinversión

Pone en marcha este viernes el proceso, que ha encargado a PwC

Jesús Nuño de la Rosa, presidente de El Corte Inglés.
Jesús Nuño de la Rosa, presidente de El Corte Inglés.

El Corte Inglés inicia el mayor proceso de desinversión de su historia. El grupo de grandes almacenes pone en marcha desde este viernes la venta de 95 activos inmobiliarios considerados no estratégicos, una operación que ha encargado a PwC.

La mayor parte de ellos está ubicados en Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla, y suman una extensión de 1,2 millones de metros cuadrados, lo que significa desprenderse de la décima parte de su superficie inmobiliaria. Según los datos que el grupo reflejó en el folleto de emisión, cuenta con activos inmobiliarios con una extensión de 10 millones de metros cuadrados. El 82% del área total que se pone el viernes a la venta está ocupado por centros y locales comerciales. Con lo que recaude, El Corte Inglés pretende destinar la mayor parte a la reducción de su deuda financiera. Al cierre del primer semestre del ejercicio 2018, que cerró el pasado 28 de febrero, este alcanzaba los 3.652 millones de euros.

De esos 95 activos, 14 corresponden a centros comerciales y oficinas. En el caso de los primeros, que componen la mayor parte de esa cifra, el grupo ejecutará la venta y los operará como inquilino, lo que se conoce como un acuerdo de sale & leaseback. Según las fuentes inmobiliarias consultadas, ni El Corte Inglés ni PwC habían entregado este jueves el cuaderno con el detalle de los inmuebles a los potenciales interesados.

También saca a la venta una cartera de 65 activos de diversos usos, como otros locales comerciales o residenciales que tiene el grupo en su cartera, y 16 parcelas de suelo. La intención de la compañía que preside Jesús Nuño de la Rosa es completar el traspaso de todos ellos durante este año. De hecho, en los próximos días contactará con los inversores y espera recibir las primeras ofertas a finales de abril. Estas podrán dirigirse a activos individuales o a un conjunto de ellos.

El Corte Inglés anunció a finales del año pasado que iniciaba un proceso de estudio sobre 130 activos inmobiliarios de su propiedad para decidir su venta, tanto de terrenos como de oficinas, superficies comerciales y plataformas logísticas.

Esta desinversión de 95 activos supone la primera fase de este proceso, lo que abre la puerta a completar en un futuro la venta de los inmuebles restantes. Con ellos, según se anunció en diciembre, la empresa aspiraba a recaudar entre 1.500 y 2.000 millones.

Según detallaba la compañía en su folleto de emisión de bonos el pasado mes de septiembre, El Corte Inglés cuenta con una superficie inmobiliaria en propiedad de 10 millones de metros cuadrados, una de las mayores carteras de Europa. En ese mismo documento detallaba que, según una tasación de Tinsa, esta cartera inmobiliaria tenía un valor de más de 17.000 millones de euros a 28 de febrero de 2018.

Desinversiones

Desde esa fecha, el grupo ha acometido varias desinversiones dentro de una estrategia encaminada a reducir la deuda financiera y, como resultado, conseguir el grado de inversión para sus emisiones de deuda. En esa hoja de ruta el grupo ha vendido tanto inmuebles como otros activos que consideraba no estratégicos para su negocio.

En este contexto se enmarcan, por ejemplo, dos operaciones adelantadas por CincoDías. La primera de ellas, la venta de los centros comerciales de Parquesur y La Vaguada, en la Comunidad de Madrid, por 160 millones de euros. El grupo continúa operando ambos ya que, como en los activos que ahora pone a la venta, los ha seguido ocupando como inquilino. En este contexto también se explica la venta de Optica 2000 a la holandesa GrandVision por unos 90 millones.

En los últimos dos años, El Corte Inglés ha obtenido más de 500 millones de euros por la venta de activos no estratégicos. En verano, el grupo de grandes almacenes cerró la venta de dos inmuebles a Inbest, vehículo de inversión de la gestora Corpfin Capital Real Estate: uno en el número 41 de la calle Princesa de Madrid, y otro en el 20 de la Gran Vía de Bilbao, por cerca de 100 millones de euros; y otros dos en Valencia, también a Inbest, por un importe de 90 millones.

En busca del grado de inversión

Deuda. La hoja de ruta de Jesús Nuño de la Rosa tiene un objetivo claro: lograr el grado de inversión para sus títulos de deuda. En ese camino es imprescindible la reducción de la deuda financiera, que puede disminuir a la mitad si acomete la venta de hasta 130 activos no estratégicos y logra una recaudación de entre 1.500 y 2.000 millones. Por lo pronto, los bonos emitidos en septiembre y diciembre, y que vencerán en marzo de 2024, cotizan a niveles récord. Este jueves lo hacían a un nivel récord del 104% del nominal, con una rentabilidad del 2,2%, su nivel más bajo desde que salieron al mercado. Las agencias de calificación Fitch y Standard & Poor’s asignaron al grupo de distribución una nota de BB, y Moody’s le dio su grado equivalente: Ba2. Todas estas notas están a dos escalones del grado de inversión, si bien concedieron a los bonos un nivel superior: BB+ y Ba1. El grupo de grandes almacenes contrató también a Axesor, que calificó su bono con una nota de BBB-.

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