Preparar la jubilación con tiempo, funciona

A largo plazo, el impacto de menores gastos es mayor

Ahorro

Es ya el mantra del sector: cuanto antes se empiece a ahorrar de cara a la jubilación, mejores resultados conseguiremos. Si seguimos ese consejo la gestión pasiva cobra relieve, ya que, por definición, está concebida para el largo plazo. “La razón es que el impacto en la rentabilidad del ahorro de comisiones es mayor cuanto mayor es el plazo de inversión”, explica Unai Ansejo, cofundador y consejero delegado Indexa Capital, quien calcula que unas comisiones del 2% pueden suponer dejar de ganar tres veces el dinero invertido. Además, “con el nivel de tipos que tenemos actualmente y la rentabilidad esperada de los activos, las comisiones pueden llevarse la práctica totalidad de la rentabilidad”.

“Hay que mirar más allá de los planes de pensiones tradicionales y la gestión activa, pues, a diferencia de los de gestión pasiva automatizados, estos cuentan con comisiones muy altas y a menudo injustificables, lo que se traduce en rentabilidades escasas y, en una mayoría de los casos, inferiores a la tasa de inflación”, asegura Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens, que ofrece, según sus datos, hasta un 85% menos de comisiones que un banco.

El grueso de los planes aplica comisiones del 1,25%

En Bestinver, una de las principales gestoras activas del país, en cambio, creen que la diferencia entre una y otra no está en las comisiones, sino en la rentabilidad. “Hay gestión pasiva camuflada como gestión activa, que cobra como si fuese activa y da los resultados de la pasiva. Pero hay ejemplos de gestión activa que generan, de manera consistente en largo plazo, rentabilidades muy superiores”, asegura Gustavo Trillo, director comercial de Bestinver, y pone de ejemplo la evolución de Bestinver Global PP, con una rentabilidad anualizada del 12,37% a diez años, frente a un 8,31% del índice.

Para Xavier Bellavista, director de Mercer Investments, “lo más importante es saber qué estrategia de inversión es la más adecuada para conseguir nuestros objetivos de rentabilidad a largo plazo y, eso sí, analizar qué comisiones soportamos”, y recuerda que el 50% de todos los planes comercializados en España tiene unas comisiones iguales o superiores al 1,25%. “Buscar planes con un cierto nivel de riesgo y con los mínimos gastos posibles sería, probablemente, lo más adecuado”.

Si el producto es más barato, pero nos da menos rentabilidad neta, lo barato nos habrá salido caro

Enrique Borrajeros (Abante)

Inverco, por su parte, rebaja esos gastos y apunta a que en el último Informe estadístico de instrumentos de previsión social complementaria referido a 2017, publicado por la DGSFP, la comisión de gestión del total de planes era de 0,83% y la media de los individuales y asociados se situaba en el 1,14%

 Pero, en general, los expertos reconocen ventajas tanto en un tipo de inversión como en la otra. Es el caso de la aseguradora Caser, que ofrece productos basados en ambas filosofías: “Apostamos por una gestión activa de máxima calidad y, en paralelo, hemos cerrado importantes alianzas con agentes del sector que permitan la comercialización de fondos de pensiones más low cost, apoyados en la gestión pasiva. Hay que tener en cuenta que, debido al impacto del interés compuesto con el transcurso de los años, una diferencia de 50 o 75 puntos básicos en coste en un plan de pensiones puede suponer mucha diferencia de dinero en el tiempo”, alega Juan José Cotorruelo, director de vida y pensiones de Caser.

Lo resume Enrique Borrajeros, socio y director de desarrollo de negocio de Abante: “Si el producto es más barato, pero nos da menos rentabilidad neta, lo barato nos habrá salido caro. Por eso, más que pensar en gestión activa o pasiva hay que analizar la oferta buscando una gestión buena y consistente. De la misma forma que el efecto acumulado de la comisión a largo plazo es importante, también lo es, y más, el efecto acumulado en el largo plazo de la rentabilidad neta que consigamos”.

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