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La CNMV obliga a Goldman Sachs a revelar que controla un 4,4% de Dia

El supervisor se asegurará que el banco sea "neutral" en su posición ante la opa de Fridman

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

La CNMV toma más cartas en el asunto de Dia. El supervisor ha obligado a Goldman Sachs, asesor de Letterone en la opa de Dia, a declarar que mantiene un 4,387% en el capital. La semana pasada el banco estadounidense aseguró al organismo que preside Sebastián Albella que tenía solo un 0,108%, frente a su posición previa del 5,7%. Entonces se escudó para no declarar su participación en que había vendido una parte y que un 4,27% era cartera de trading, de manera que se acogía a una excepción recogida en la norma para no revelarla pese a superar el 3%.

Goldman Sachs es parte interesada en Dia y esa excepción no es aplicable al banco estadounidense. Desde la CNMV controlarán además el comportamiento de la entidad en relación a ese porcentaje del capital. Exigirá neutralidad no solo en las votaciones en la junta de accionistas sino en todos sus comportamientos.

La normativa que invocó Goldman exime de declarar las participaciones quienes “posean acciones en su condición de intermediarios financieros que presten el servicio de administración y custodia de valores, siempre que sólo puedan ejercer los derechos de voto inherentes a dichas acciones con instrucciones formuladas”.

En la junta que Dia celebrará el 20 de marzo se votarán dos propuestas de ampliación de capital. Una defendida por el consejo, asegurada por Morgan Stanley de un importe de 600 millones, y otra comprometida por Letterone, fondo luxemburgués controlado por el ruso Mijail Fridman que ostenta el 29% del capital de Dia. Esta última, por 500 millones de euros, está condicionada a que triunfe la opa del magnate ruso a 0,67 euros por acción (para lo que se requiere que dueños por más del 35% del capital acepten la oferta) y a que Letterone llegue a un acuerdo con los bancos.

Entre los puntos que exige a los acreedores están que no se reduzca el principal de la deuda conforme a esos fondos ni por la venta de Max Descuento o Clarel, que se amplíen las líneas de financiación al menos hasta marzo de 2023, que se inyecte liquidez adicional a través de líneas de confirming o factoring (esencialmente, créditos para pagar a proveedores) por cinco años, que no existan compromisos de apalancamiento máximos (3,5 veces de deuda neta sobre ebitda), que los costes de financiación no suban y que renuncien a la cláusula que los bancos pueden invocar de devolución de los créditos en caso de cambio de control.

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