Impulso del ‘delivery’

Uber Eats acelera en España y este año llegará a 31 ciudades más

Cerrará 2019 con operativa en 50 ciudades y más de 8.000 restaurantes. La compañía reclama una legislación “clara” para los ‘riders’, un modelo cuestionado

Un cocinero prepara un pedido para enviar a través de Uber Eats.
Un cocinero prepara un pedido para enviar a través de Uber Eats.

Uber Eats, la app de comida a domicilio de Uber, se ha marcado un agresivo plan de expansión para España este año. La compañía, que aterrizó con este negocio en Madrid en enero de 2017, anunció ayer que a lo largo de 2019 desembarcará en 31 nuevas ciudades, pasando de las 19 donde opera hoy a un total de 50. El plan de expansión incluye A Coruña, Alicante, Avilés, Bilbao, Cádiz, Ceuta, Córdoba, Cuenca, Gijón, Granada, Jaén, Las Palmas, Lugo, Manresa, Melilla, Murcia y Ourense, entre otras.

La empresa, que compite con Just Eat, Glovo y Deliveroo, seguirá ampliando también su oferta gastronómica. Su app colabora actualmente en España con más de 5.000 restaurantes de 40 tipos de comida diferente y planea cerrar el año con más de 8.000. Uber Eats también planea incrementar su equipo en España. Hoy son 30 personas repartidas entre sus oficinas de Madrid, Barcelona y Lisboa (desde allí algunas dan soporte al negocio en España), y los planes es acabar el año con unas 50 personas.

“Uber Eats está creciendo muy rápido y ya representa el 16% del negocio de Uber a nivel global, y la evolución en España es muy similar”, señaló Manel Pujol, director general de Uber Eats en España, quien aclaró que “aquí, a diferencia de lo que ocurre en el negocio de movilidad de Uber, no tenemos limitación de licencias, así que la decisión de dónde operamos es puramente de negocio. Vamos donde vemos que hay restaurantes y usuarios que quieren usar nuestro servicio, y hemos comprobado que en las ciudades pequeñas hay mucho potencial”.

Pujol resaltó cómo está creciendo en España el número de restaurantes virtuales. Se refiere a aquellos que no cuentan con establecimientos físicos sino con cocinas que diseñan su oferta “para existir solo en la nube”, pues trabajan únicamente con plataformas como la suya. "Son empresas que se han centrado en crear una marca y una comida que funciona muy bien en delivery y esto está provocando un a revolución en el sector, pues permite crear una oferta que antes no existía". En España, Uber Eats trabaja ya con más de 125 restaurantes virtuales, entre los que están las marcas de grupos como Keatz o Taster.

El directivo también destacó como están creciendo los ingresos que obtienen los restaurantes a través del delivery (entrega a domicilio). “Hace poco suponían el 3-5%; hoy el 12% y hay países donde ya se habla del 15-20%”. Según Pujol, los restaurantes han visto cómo las plataformas no solo les ofrece una vía para crecer en ventas, “también les ayudamos, con nuestros datos de consumo, a afinar su puntería cuando quieren tomar una decisión como dónde abrir un local o qué menús o platos crear en función de las tendencias”.

Respecto al caos jurídico sobre los riders, después de que en los últimos meses distintos jueces hayan sentenciado unas veces a favor y otros en contra en cuanto a si los repartidores de Glovo y Deliveroo son o no falsos autónomos, Uber Eats defiende el modelo de trabajo actual de su compañía, donde la colaboración de estos personas no implica una relación laboral. “El modelo que ofrecemos es una opción adicional a lo que ya existe, y lo único negativo es que no haya una regulación superclara que evite las dudas que se están produciendo, y tengamos más seguridad jurídica", señaló Pujol.

El directivo añadió que están de acuerdo en que hay que ofrecer "más protección" a los riders "como reclama la opinión pública". "Por eso, en Uber Eats estamos intentando adelantarnos a algunos de los puntos más controvertidos, como el hecho de que los repartidores deben estar  cubiertos por un seguro, y nosotros les estamos ofreciendo uno a través de Axa. Pero la legislación laboral nos limita lo que podemos ofrecerles para que no sea interpretado como un contrato laboral”.

Uber Eats no ofrece datos sobre cuántos riders tiene actualmente en España y cómo prevén que su número crezca este año con su plan de expansión. A nivel global, la compañía tiene 300.000.

A la pregunta de qué haría la compañía si finalmente el Tribunal Supremo determina que los riders son falsos autónomos y deben formar parte de su plantilla, Pujol se limita a decir que Uber Eats tendría que "verlo y revisarlo". "Ese modelo ya existe y tiene su manera de operar; nosotros proponemos algo distinto, que ha cambiado claramente la industria y ha acelerado mucho esas nuevas maneras de consumir de los usuarios".

Desde la empresa defienden, al igual que hacía un reciente informe sobre La contribución económica de las plataformas de delivery en España, elaborado por Adigital y Afi, que la economía digital tiene que ser vista como una "oportunidad más, más que algo que limitar y restringir, y por supuesto hay que debatir sobre ello". 

La compañía no revela qué inversión llevarán a cabo este año para abrir en tantas ciudades españolas nuevas. Lo que sí asegura es que España es uno de los "principales países de Europa a nivel inversión, porque es un país que tradicionalmente ha tenido un sector del food delivery enorme (somos la cuarta economía europea en este sentido) y ello debido a que es un país gastronómico y porque tradicionalmente ha habido empresas como Telepizza que lo han empujado". 

Normas