Los requisitos de capital para el ‘trading’ dan un respiro a los bancos

El Banco de Pagos Internacionales mantiene, sin embargo, que tengan que implementar estándares de riesgo crediticio más estrictos

William Coen, secretario general del Comité de Supervisión Bancaria del Banco de Pagos Internacionales.
William Coen, secretario general del Comité de Supervisión Bancaria del Banco de Pagos Internacionales.

Los bancos de inversión han logrado una victoria temporal. El Banco de Pagos Internacionales ha anunciado que los nuevos requisitos de capital para los activos de trading se reducirán a la mitad. Pero se mantiene que los bancos tengan que implementar estándares de riesgo crediticio más estrictos y afrontar un mayor escrutinio sobre su uso del apalancamiento para obtener ganancias.

El Comité de Supervisión Bancaria del BPI inició una revisión tras la crisis para tratar de reducir las oportunidades de arbitraje de capital. En aquel entonces, las carteras de trading de los bancos tenían menos requisitos de capital que las carteras bancarias constituidas por préstamos. Cuando el mercado cambió de dirección, se vio que las reservas de capital eran inadecuadas.

En 2016, el BPI propuso aumentar el capital asignado a los activos de trading un 40% de media. Ahora lo ha bajado al 22% tras reducir las ponderaciones de riesgo en divisas y algunas exposiciones a tipos de interés. Además, amplía las posibilidades de que las entidades puedan utilizar sus modelos internos para calcular los requisitos de capital, en lugar de usar el más estricto y estandarizado del BPI.

Si suena a victoria para los bancos, es porque lo es. El régimen no entrará en vigor hasta 2022 y la proporción de activos ponderados por riesgo (RWA) atribuidos al riesgo de mercado es relativamente pequeña de todos modos: un promedio del 5% del total de los RWA de los bancos.

Sin embargo, la euforia está fuera de lugar. Primero, todos los bancos tienen que cumplir con normas más estrictas, lo que significa que los RWA totales no pueden ser, en promedio, inferiores al 72,5% de la cifra sugerida por el modelo estándar. Segundo, un documento publicado en diciembre sugiere que el BPI quiere que los bancos europeos y japoneses sigan el ejemplo de los de EE UU, de calcular una ratio medio de apalancamiento durante cada período, en lugar del valor del cierre.

Los bancos han ganado la batalla, pero al menos en Europa, esta clemencia tiene que contextualizarse en la dureza general.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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