La cosmética española que triunfa en China

Sesderma acaba de inaugurar oficina y tienda en el corazón de Shanghái

sesderma
El presidente de Sesderma, Gabriel Serrano, durante la presentación de la firma en China.

El Día del Soltero, conocido como el Black Friday chino y celebrado el pasado noviembre, la compañía de dermocosmética española con sede en Valencia Sesderma facturó seis millones de euros. Una cifra récord, cinco veces mayor a la obtenida en el ejercicio anterior, que se suma al galardón que Alibabá concedió a la compañía a principios de año como reconocimiento por haber alcanzado unas ventas de ocho millones de euros en sus primeros diez meses en el mercado chino. Estos antecedentes han impulsado la apuesta de Sesderma por el mercado asiático y han desembocado en la reciente apertura de oficinas y una flag store en el corazón de Shanghái.

El presidente de la compañía, Gabriel Serrano, asegura que el éxito no le pilla desprevenido. “No me sorprende el auge en China porque representa el triunfo de un producto bien hecho”, apunta. Fundó la compañía hace 30 años, pero reconoce que los últimos cuatro han sido claves para su expansión, ya que han logrado triplicar su facturación: de los 33 millones de euros en 2014 a los 80 millones en 2018. Unas cifras de récord que han situado a Sesderma a la cabeza de la cosmética europea. “Somos la empresa dermocosmética con mayores ventas en China de toda Europa, no solo de España”, explica Serrano, orgulloso de haber logrado superar a las dominantes casas francesas. Según el ICEX, en 2020, la cosmética será el sector más relevante en Asia. Un asunto en el que parece que las marcas españolas jugarán un papel muy destacado. “La piel mediterránea es muy parecida a la de los asiáticos, es muy delicada y se puede irritar con cualquier cosa, por eso nuestros productos también funcionan allí. Por el contrario, las marcas americanas nunca tendrán éxito en China, pues resultan muy agresivas”, comenta el fundador de Sesderma.

Los 'mist' de Sesderma.
Los 'mist' de Sesderma.

La compañía valenciana fue el primer laboratorio que, en 2009, introdujo líneas de productos desarrollados con nanotecnología. “Encapsulamos todos los principios activos para que puedan llegar a la piel y actuar, de lo contrario no funcionarían igual”, apunta Serrano. Los mist (brumas) son sus productos estrella y su precio oscila entre los 15 y los 40 euros en función de la gama.

Asimismo, el responsable de la marca celebra que la elevada tasa de natalidad de los países asiáticos, como India y China, también ha supuesto un gran impulso para su línea infantil, que contiene desde champú a cremas para pañales y colonia. Actualmente, toda la producción se realiza en España, pero están invirtiendo en logística para poder responder a los nuevos mercados. Es el caso de Estambul (Turquía), donde la empresa ha instalado su centro de operaciones, y de Corea, donde están colaborando en varios proyectos. “En Corea no se trata solo de las ventas, sino que ganamos mucho con el intercambio de información, pues allí están muy avanzados”, apunta Serrano, mientras señala a Latinoamérica como el próximo gran mercado.

Normas