Las empresas de carsharing eléctrico amplían su zona y flota impulsados por Madrid Central

Las firmas que operan en la capital planean expandirse a otras ciudades

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Las compañías de carsharing eléctrico redoblan su apuesta en Madrid de cara al 2019. Car2go, empresa propiedad del fabricante alemán Daimler, ha empezado a renovar su flota. De los 500 vehículos que ofrece hoy la compañía sacará 100 de circulación y pondrá 450 coches nuevos, con lo que duplicará su número de automóviles hasta los 850. Zity, la más joven de las tres empresas que ofrecen este servicio en la capital (la otra es Emov), anunció también que añadirá 150 coches más a su flota, para llegar a los 650 vehículos 100% eléctricos. Entre las dos, pondrán en las calles 600 vehículos nuevos más.

Estas compañías se han visto beneficiadas por la entrada en vigor de Madrid Central el pasado 30 de noviembre, un área restringida en la capital para los coches más antiguos y contaminantes, pero a la que los eléctricos (que tienen etiqueta de cero emisiones) pueden entrar y aparcar en ella, incluso en los escenarios de alta contaminación. Zity, por ejemplo, ha aumentado, en los días siguientes a la entrada en vigor de Madrid Central, un 36% el número de personas registradas y un 16% el número de alquileres. Actualmente, la compañía tiene 157.000 usuarios.

“La nueva normativa de movilidad de Madrid abre la puerta a medios de transporte alternativos en entornos urbanos, como el transporte público o servicios flexibles de coche compartido eléctrico como Car2go”, dice Gianni Martino, el responsable de la empresa para la zona de Europa del sur. De los 450 nuevos vehículos que pondrá la compañía a disposición de los usuarios, 300 serán Smart Forfour y 150 Smart Fortwo.

Javier Mateos, director general de Zity, opina que Madrid es una ciudad “que apuesta claramente” por una movilidad más limpia y que dentro del plan de calidad del aire del Ayuntamiento, los carsharing encajan perfectamente.

“Para Car2go es muy esperanzador que el Ayuntamiento de Madrid aplique medidas válidas para la protección del medio ambiente y que los madrileños estén cada vez más comprometidos con la movilidad eléctrica y la lucha contra el cambio climático. Somos parte integral de esta revolución”, añade Martino. Car2go, además, ampliará el área que cubre, sumando 27 kilómetros cuadrados más, para hacer un total de 80, para llegar a 33 barrios más de la capital.

Zity (pertenece a Ferrovial y Renault), por su parte, anunciará en los primeros días del año una ampliación de zona en Madrid, para llegar a tres nuevas poblaciones de la Comunidad, que la empresa todavía no reveló, ya que todavía está negociando con las administraciones locales. Además, la empresa anunció que sus usuarios pueden aparcar en el aeropuerto Adolfo Suárez y puso en marcha desde el pasado 18 de diciembre el “Pack Navidaz”, que ofrece un dos por uno en minutos hasta el 8 de enero.

Car2go, por su parte, ha decidido cambiar su esquema de precios. En la firma explican que hay coches que permanecen inactivos durante largos periodos de tiempo en zonas de baja demanda. Por ello, la empresa ofrecerá tarifas diferentes en función de la zona y el lugar. En las áreas donde hay menos demanda, los precios serán de hasta un mínimo de 0,19 euros por minuto, mientras que en las zonas de mayor tráfico, el precio podrá llegar a ser de hasta 0,31 euros el minuto.

El salto a nivel nacional

Las tres compañías planean expandirse a otras ciudades de España. Todas coinciden en que su intención es primero reforzar su posición en la capital para después ir a otros municipios. En el caso de Car2go, la empresa está inmersa en una posible fusión con DriveNow, el servicio de carsharing de BMW, que está en 13 ciudades. “El resultado sería una empresa muy potente”, dice David Bartolomé, responsable del desarrollo de negocio de Car2go en Portugal y España. “Estábamos interesados en ir a otras ciudades desde un principio, pero primero queríamos consolidar nuestra posición. Es cuestión de tiempo”, añade Bartolomé.

“Nuestros planes de expansión pasan en el corto plazo (primer trimestre de 2019) por Madrid y su área metropolitana. A partir de ahí, está previsto que Ferrovial y Renault den el visto bueno para expandirnos por la Península Ibérica”, explica Mateos, director general de Zity.

En Emov aseguran que ellos ya están conversando con varias ciudades españolas y que, sobre todo en Málaga, las negociaciones están muy avanzadas. “Nosotros ya hicimos una prueba piloto en esta ciudad en septiembre, en la que pusimos varios de nuestros vehículos en la calle, lo que nos permitió recopilar información de cómo funcionaría el servicio”, señala Ignacio Román, director general de Emov.

En las tres empresas señalan a Barcelona como una ciudad interesante para un servicio de carsharing, pero que ahora presenta un gran impedimento que es que el aparcamiento no es gratuito para los coches eléctricos. “Hasta que no solucionen el problema del aparcamiento no nos planteamos ir a Barcelona”, añade Bartolomé.

PSA se mete de lleno en el coche compartido

Negocios en España y Portugal. El grupo automovilístico francés PSA, dueño de las marcas Citroën, Peugeot y Opel, ha adquirido el 100% de Emov, que lleva funcionando en Madrid desde hace dos años. La plataforma de carsharing, que tiene una flota de 600 vehículos 100% eléctricos en la capital y otros 150 en Lisboa (Portugal), tiene 200.000 usuarios. “Después de dos años desde su lanzamiento, Emov es un verdadero éxito (...) Nuestra decisión de obtener la propiedad total de la empresa enfatiza nuestro compromiso de desarrollar un ecosistema de servicios compartidos eficiente y sostenible”, dijo Brigitte Courtehoux, directora general de Free2Move, empresa de movilidad propiedad de PSA.

Sondeo sobre Madrid Central. Recientemente, Emov y Zity se unieron para lanzar un estudio en conjunto (realizado por Sondea) en el que aseguraban que el 72% de los madrileños estaban a favor de Madrid Central. El 84% de los 1.000 residentes de la ciudad encuestados dijo que el coche compartido puede ser una solución al problema de la contaminación del aire que sufren ciudades como Madrid.

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